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| 10/25/2008 12:00:00 AM

El destape de los hombres

¿Son las mujeres menos visuales que el sexo opuesto? SEMANA buscó las respuestas a este interrogante a raíz de sus reacciones ante las fotos de Juan del Mar sin ropa.

El sábado pasado, en la peluquería VIP J&M, había revuelo. Cinco mujeres se reían a carcajadas y gritaban viendo la última edición de la revista SoHo, cuya portada tiene una foto frontal de Juan del Mar desnudo. Ninguna se ponía de acuerdo. "¿Qué es esto tan feo?", exclamó una de ellas. "Yo prefiero no ver, qué asco, 'guácala'", decía la otra mientras trataba de mirar de reojo la imagen del cartagenero sin que nadie lo notara. Para Gloria, de 38 años, era la tercera vez en su vida que veía un hombre sin ropa en una revista. El segundo había sido el Tino Asprilla, quien apareció en esa misma publicación hace un año, y el primero, a los 18 en una revista porno. "Este no me gustó porque el pene se ve en una posición que no es natural, pero igual me divertí morboseando", dice. A Pilar Montoya, de 29 años, por el contrario, el desnudo le gustó. "No hiere mis ojos, ni me hace sentir mal, aunque tampoco me excita". En el sitio web de la revista los comentarios también estaban divididos. Liliana Bernal escribió "qué tristeza que un hombre tan bello por fuera sea tan hueco...", a lo que Marcela Rosero le contestó que esta revista no era para saber si el tipo era bruto o no. "Creen que los hombres cuando ven a las viejas en bola que aparecen en esta revista se ponen a pensar si es brutica o no, ¡ por favor!".

En fin, la discusión generó una serie de interrogantes entre las propias mujeres que se preguntaban si parte del rechazo se debe a la tradición machista de la sociedad colombiana, que sólo había permitido mostrar el cuerpo de las mujeres, pero no el de los hombres, o si ellas tienen una mirada diferente y, si bien admiran un cuerpo bien esculpido y musculoso, no están interesadas en ver el desnudo frontal completo de un perfecto desconocido. No hay una explicación clara para tanta controversia. La causa puede ser la novedad, o la falta de costumbre, o simplemente la sicología femenina.

Los estudios científicos han confirmado una y otra vez que los hombres responden más a estímulos visuales que las mujeres. Con imágenes de resonancia magnética funcional, el siquiatra John Gabrieli, de la Universidad de Stanford, determinó que la amygdala se activa mucho más en los hombres que en las mujeres cuando están expuestos a estímulos visuales sexuales. El filósofo Roberto Palacio, autor del libro Sin pene no hay gloria, coincide con esta visión. Para él, las mujeres no disfrutan del desnudo frontal masculino como los hombres disfrutan ver a una mujer sin ropa. Y ha sido el igualitarismo mal entendido, según él, el que ha llevado a creer que si ellos tienen esa oportunidad, las mujeres también deberían tenerla. Como resultado se dan situaciones en las que simplemente se copian las actitudes y los intereses de los hombres, sin que se explore qué es lo que realmente les gusta a ellas. A Palacio le admira "que muchas mujeres disfrutan del cuerpo desnudo, pero generalmente del que aman y no de cualquiera", señala.

Sin embargo, para el sexólogo Carlos Pol Bravo, lo anterior es un mito, pues tanto la mujer como el hombre pueden gozar viendo el cuerpo del sexo opuesto "como Dios lo trajo al mundo". Lo que sucede es que en sociedades como la colombiana, donde hay una clara falta de educación sexual, muchos ven con morbo o con indignación un desnudo. "En una sociedad abierta, madura, salen hombres y mujeres sin ropa y nadie se escandaliza", dice. A este experto le causa curiosidad que la gente relacione siempre la imagen de un hombre sin ropa con coito. "La morbosidad se potencia con la falta de educación. Si siempre fuera así, nadie podría ir a una playa nudista", señala. O que se rechace por el coeficiente intelectual de quien aparece desnudo cuando este tema no tiene nada que ver. Esto último le hace pensar en una falencia de las mujeres que, como en el cuento de las uvas verdes, lo descalifican de entrada probablemente porque es inalcanzable.

El curador de arte Eduardo Serrano también cree que la cultura influye en la mirada de la gente hacia los desnudos y por eso se atreve a creer que la controversia tiene algo de mojigatería. "No todos los desnudos son arte, pero hay fotos bellas, con buena composición y luz que se pueden ver sin problema". Lo mismo opina la fotógrafa Patricia Rincón, para quien este tipo de desnudos son propuestas interesantes. "Este país no se escandaliza con la violación de peladitos, pero sí con un hombre en bola", acota. Desde una perspectiva de la historia del arte, los expertos consideran que no sólo el cuerpo de la mujer ha sido más descubierto que el del hombre, sino que el desnudo en general ha sido casi siempre hecho desde la mirada del hombre. Y con la aparición de la fotografía, estos tienen un impacto mayor porque "a diferencia del dibujo, que es parte de la imaginación del artista, una foto es un testimonio de la realidad", dice Serrano. Según él, a Colombia el desnudo llegó muy tarde, sólo a comienzos de los años 80, tal vez por su tradición católica, lo que explicaría esa falta de costumbre de ver el cuerpo desnudo de un extraño.

Algunas mujeres creen que el problema es que el cuerpo de los hombres no es tan bonito como el de las mujeres. Para el sexólogo Carlos Pol Bravo, lo que sucede es que el del hombre necesita estar más en forma que el de la mujer para exhibirse. "Una barriguita en una señora se ve bien, pero no funciona igual si es el hombre el barrigón". Otras creen que hasta para ver un desnudo, las mujeres son más selectivas que los hombres. "No es tan fácil separar ese cuerpo del personaje, como lo hacen los hombres con las mujeres, y por eso nos gusta ver a algunos de ellos desnudos, pero no a cualquiera", dice María Clara Gómez. Gloria, la de la peluquería, opina que ver a un hombre con el pene erecto sólo le interesa en la cama. Para Palacio hay una explicación para ello y es que el miembro masculino, de acuerdo con la sicología humana, se ve como "un órgano interno que se salió" y culturalmente se entiende como el "elemento actuante en la relación sexual". "Por este motivo se mira como un elemento peligroso del que hay que cuidarse", señala. Y agrega que no se trata de que no sientan interés por el desnudo masculino, sino que "quizá lo que no les gusta es lo explícito con hombres por los cuales no sienten atracción personal".

Lo anterior explicaría la falta de revistas con desnudos de hombres para el público femenino. La más conocida ha sido Playgirl, pero aun así jamás llegó a tener el éxito de sus similares para hombres. Según Karl Troller, quien durante cinco años fue editor de la revista Maxim para Latinoamérica, se parte de la base de que un proyecto de este tipo nunca tendría una gran circulación, incluso en sociedades supuestamente más abiertas, como Estados Unidos o Europa. Incluso, cuando las mujeres hacen revistas para mujeres, siempre se inclinan más por poner en sus portadas a mujeres que a hombres.

El sexólogo Leonardo Romero considera que este análisis se debe hacer sin considerar mojigatas a quienes no les guste ver estos desnudos, pues cada apreciación merece respeto y no se puede olvidar que en Colombia no es la costumbre hacer estos destapes. "En ese sentido, es entendible que haya rechazo", dijo. Pero lo que sí queda claro es que se necesita que el hombre se sensibilice y aprenda más sobre el arte de la sensualidad, que sólo se logra con una mayor cultura sobre la sexualidad humana. Como dice Pol Bravo, "en un desnudo lo que vemos es un cuerpo, y se debería ver así, como algo natural, como un atardecer o una montaña".
 
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