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| 9/5/1994 12:00:00 AM

EL FESTIVAL DEL RECUERDO

Hace 25 años se realizó el concierto de Woodstock. Tres días de "música, paz y amor" que dejaron huella en toda una generación.

SU SOLA MENCION ACELERA EL RITMO cardiaco a los cuarentones. La gran mayoría no asistió al Festival de Woodstock, pero lo recuerdan como "la cumbre" del movimiento 'hippie', ese que amaba la naturaleza y escandalizaba al mundo practicando el nudismo y fumando marihuana. Fueron tres días de locura colectiva, de la expresión de una generación idealista y pacifista que quería reinventar el mundo, que prefería hacer el amor a la guerra y escribía en los muros "Prohibido prohibir". El lenguaje fue la música. Allí estuvieron la mayoría de los grandes del rock del momento, y fue el testimonio de una época en que ese rock, más que un negocio multimillonario, era un símbolo de libertad y rebeldía.
A fines de los años 60 la realización de festivales de rock era una marcada tendencia en Estados Unidos. Más que reunir a un gran público en torno de una docena de artistas era una demostración del sitial que había alcanzado la cultura rockera. El primero de estos conciertos multitudinarios fue el Festival Internacional de Pop de Monterrey, realizado en 1967, al que asistieron 50.000 personas cuando se esperaban 7.000. Entonces se incrementaron trayendo tambièn consigo la polémica. Para los adultos de entonces -como para los de hoy, que en ese tiempo eran los asistentes-, eran una apología al desenfreno y la drogadicción. Y entonces, como ahora, los prohibían o se hacían demasiado costosos porque los organizadores tenìan que pagar jugosos depósitos que garantizaran la preservación del lugar.

DIAS FELICES
Woodstock Music And Art Fair -realizado entre el 15 y el 17 de agosto de 1969- fue sin duda el más trascendental. No porque hubiera estado ajeno a esos problemas. De hecho, no se pudo realizar en Woodstock. Por negativa de las autoridades locales el evento debió desplazarse a una granja de propiedad de Max Yasgur en Bethel, otra pequeña población cercana a Nueva York. Ya entonces se presentía que no iba a ser un festival más. Los organizadores habían escogido Woodstock con la intención de que reapareciera Bob Dylan, la gran figura del rock estadounidense de los 60, quien tres años antes había sufrido un accidente de motocicleta y estaba recluido en una granja de esa localidad.
Aunque Dylan no se presentó (lo hizo poco después en un festival en Inglaterra), musicalmente el festival reunió lo mejor de la época. Pero la rumorada reaparición del ídolo del rock, causó un movimiento masivo sin precedentes. Se esperaban 60.000 personas y llegaron 600.000. Tal afluencia hizo que el concierto -cuyas entradas costaban entre ocho y 25 dólares -se convirtiera en un espectáculo gratuito. Desde el día anterior las vías de acceso estuvieron taponadas con un trancon que alcanzo 30 kilómetros. Al momento de iniciarse el espectáculo, el área ya había sido declarada zona de emergencia ante la falta de alimentos, agua y servicios sanitarios. Como si fuera poco, la lluvia convirtió el terreno en un lodazal. Sin embargo, fueron tres días en que la consigna de "mùsica, paz y amor" -como dicen los románticos- ("sexo, drogas y rock" para los escépticos) se cumplió al pie de la letra. Es cierto: hubo mucho nudismo y marihuana, mucho sexo y ácido, pero nada de violencia. La demostración de solidaridad y convivencia fue tal que Woodstock se convirtió en un símbolo generacional.
Finalizado el festival, el balance fue de tres muertos -por sobredosis-, dos partos y tantas horas de música grabadas que se habrían podido editar 50 discos. El saldo para Woodstock Ventures International fue de 1.3 millones de dólares en pérdidas. Posteriormente los organizadores -Michel Lang, John Robert y Joel Rosenman- se recuperaron, al lanzar simultáneamente la película Woodstock y su respectiva banda sonora -un álbum triple y uno doble- que les representaron ganancias por 25 millones de dólares. El álbum es hoy una joya que guardan celosamente algunos rockeros de la época y la película es considerada un documental sociológico. Pero la importancia de Woodstock sólo se reconoció más tarde, cuando pasó a la historia envuelto en la leyenda.

EXPLOTACION DE LA NOSTALGIA
Ahora, 25 años después -con menos pelo y más barriga, con menos ilusiones y más plata- la generación de los 60 sigue viendo a Woodstock como el punto culminante de una década que cambió al mundo. Los eventos se sucedían atropelladamente: magnicidios, luchas raciales, revuelta en París, guerra de Vietnam y llegada del hombre a la Luna. Más que un evento musical, Woodstock es el símbolo de una utopía. Y si bien esos tres días no cambiaron el mundo sí dejaron huella en una generación que hoy tiene entre 40 y 55 años pero que creció con la consigna "no confíes en alguien mayor de 30".
Michael Lang, productor de Woodstock 69, está empeñado en revivir el legendario concierto, convencido de que hay miles de cuarentones que quieren recordar esos días de música, barro y sexo en Bethel, y otros tantos de jóvenes que quieren emular a la generación de los 60. Cualquiera que sea el motivo, tendrán que pagar tiquetes a precios de los 90: 135 dólares. Desde hace meses se han publicitado dos conciertos para celebrar las bodas de plata de Woodstock. Pero al parecer explotar la nostalgia no es siempre un buen negocio. Uno ya fue cancelado -de 50.000 boletas vendieron 1.500- y el otro avanza despaciosamente. Woodstock 94 se realizará a 12 millas del lugar original, entre el 12 y el 14 de agosto, con la participación de algunos de los grupos y cantantes que hace 25 años animaron esos lluviosos días cuando una multitud se congregó para pedir paz y fumar marihuana por hectáreas.
No obstante, algo ha cambiado en estos cinco lustros. Todo parece indicar que los hippies de ayer y los rockeros de hoy están esperando ver el espectáculo, con o sin nostalgia, al estilo de los 90: por televisión. De las 250.000 boletas se han vendido 150.000. Y más que entusiasmo Woodstock 94 ha despertado críticas. Se calcula que el costo será de 30 millones de dólares. Y como un impecable Abierto de Tenis, cuenta con grandes patrocinadores. La bebida oficial será Pepsi, el helado oficial, Haagen Dazs, y entre los cientos de souvenirs está un condón conmemorativo. Para quienes asistieron entonces, esta será una versión aséptica del concierto de 1969. Las normas son como para un campamento de verano: nada de bebidas alcohólicas y mucho menos de drogas. Al ingresar, los asistentes tendrán que pasar por detectores de metales y no se autorizará la entrada de comestibles pues adentro funcionarán 900 puestos de comida rápida... En 1969 fue necesario lanzar vìveres desde helicópteros para que los asistentes sobrevivieran. Para muchos ex hippies, se trata de una explotación comercial de la nostalgia ajena.

25 años después...
Siguen tocando:
SANTANA: ningún artista se benefició tanto con Woodstock como Carlos Santana. En ese entonces su banda no tenía contrato con ningún sello discográfico. Su interpretación Soul Sacrifice se convirtió en el momento épico de la película. Se ha mantenido en escena con el mismo ímpetu.
JEFFERSON AIRPLANE: en 1974 se convirtió en Jefferson Starship. Su mejor momento fue entre 1985 y 1989. La agrupación original se reunió en 1990. Está de gira por Europa.
THE GRATEFUL DEAD: únicos sobrevivientes que se han mantenido como si el tiempo no hubiera pasado. Sus conciertos son más populares que sus grabaciones. En 1988 lanzaron un álbum con Bob Dylan.
CROSBY,STILL,NASH & YOUNG: leyendas vivientas del rock. Con contínuas disoluciones y reuniones, y grabaciones periódicas durante los 70 y 80. En 1985 Crosby fue a prisión. Neil Young ha grabado más de una veintena de discos. Hace dos años volvieron a reunirse para un nuevo disco.
JOAN BAEZ: la típica pacifista de los 60. Sigue activa con grabaciones y presentaciones para un público que siempre le ha sido fiel.
JOHNNY WINTER: veterano vigente. Guitarrista y vocalista. En 1987 ganó un Grammy.
COUNTRY JOE AND THE FISH: liderada por Joe McDonald, fue una de las bandas de mayor orientación política. Sus grabaciones fueron pocas. En 1977 se reagruparon para un disco. Después McDonald continuó sus trabajos personales.
JOE COCKER: tuvo una gran época a finales de los 60. Su imagen decayó debido al exceso de drogas y alcohol. En 1982 regresó y aún graba pero no con tanto éxito.
JOHN SEBASTIAN: apareció en Woodstock sin estar programado. Alcanzó su mayor éxito en 1976. Hace música para televisión.
SHA NA NA: Woodstock fue su trampolín de lanzamiento. A finales de los 70 su popularidad volvió a crecer cuando su música hizo parte de la banda sonora de la película Grease. Su líder, el guitarrista Eliot Cahn, sigue activo.
MELANIE: ha gravado contínuamente, aunque se considera que su creatividad se cerró en 1977.

MUSICA Y RETIRO:
RICHIE HAVENS: participó en la mayoría de los festivales de la época pero no fue un buen vendedor de discos. En 1972 participó en la película Tommy y posteriormente se dedicó a la actuación. Grabó 15 discos. Hoy está dedicado a la protección del medio ambiente.
SLY AND THE FAMILY STONE: fueron bastante exitosos hasta mediados de los 70. En 1989 su líder Sly Stone fue encarcelado por posesión de cocaína.
THE WHO: sus espectáculos se caracterizaron por la destrucción de los instrumentos al final del concierto. En 1978 su baterista Keith Moon murió de sobredosis. En 1982 publicaron su último disco. Siete años después se reunieron para una gira. su ópera rock "Tommy" está en escena en Broadway.
BLOOD, SWEAT AND TEARS: se mantuvo con distintas formacions hasta 1977.
CREDENCE CLEARWATER REVIVAL: Formada por los hermanos John y Tom Fogerty. De gran éxito hasta 1972 cuando se separaron y siguieron como solistas. Tom Fogerty murió de tuberculosis en 1990.
THE BAND: tuvieron vigencia hasta 1977, cuando se despidieron con un concierto que se registró en la película The Last Waltz. Su líder Robbie Robertson sigue vigente.
ARLO GUTHRIE: tuvo varios éxitos hasta 1977, cuando se convirtió al catolicismo. Hoy es activista ecológico.
MOUNTAIN: en Woodstock era la cuarta vez que subían a un escenario. Después del segundo disco, en 1972, la banda se disolvió. En 1983 el guitarrista Leslie West formó New Mountain. Ese año el bajista Feliz Pappalardi murió asesinado. West sigue en la música.

NO SOBREVIVIERON
CANNED HEAT: compuesta por Bob Hite y Alan Wilson. A finales de 1970, Wilson murió de sobredosis. Once años después Hite falleció por la misma causa.
JIMI HENDRIX: uno de los guitarristas más innovadores e influyentes en la historia del rock. Murió a los 27 años de una sobredosis de barbitúricos en 1970.
PAUL BUTTERFIEL BLUES BAND: la banda se disolvió en 1971 y Butterfield formó nuevas agrupaciones. En 1987 murió por sobredosis.
JANIS JOPLIN: su participación en Woodstock fue una de las peores pero su estilo vocal dejó huella en el rock. Su vida sexual y excesos de dorga la convirtieron en leyenda. Su adicción a la heroína la llevó a la muerte en 1970.
TIM HARDING: murió por sobredosis en 1980.-
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