Domingo, 22 de enero de 2017

| 1993/04/26 00:00

EL HOMBRE BIONICO

Un colombiano ha inventado una mano artificial que puede ser accionada desde el cerebro.

EL HOMBRE BIONICO

FRANCISCO JAvier Perdomo nació sin su mano izquierda. Sin embargo, antes de que tuviera plena conciencia de su impedimento físico, a los cinco años de edad, encontró en la robótica una alternativa: una mano ortopédica electrónica, de características similares a la natural, que le permite suplirla de alguna forma.
La mano electrónica de Francisco Javier es la primera en su género hecha en Colombia.
Pero el éxito del proyecto es sólo el primer paso hacia el descubrimiento de nueva formas de ayuda a los minusválidos.
Detrás de este proyecto se encuentra Carlos Alberto Rendón, un quindiano de 27 años, quien a los 12 ya había construido su primer robot: un enorme aparato similar al de la tradicional serie de televisión Perdidos en el espacio, que movía los brazos y la cabeza. Este primer proyecto le hizo saber que su futuro estaba en la electrónica.
Luego de dedicar varios años a la creación de nuevos y más sofisticados diseños de robots, Rendón decidió un día volcar todo su conocimiento al servicio de la rehabilitación de minus válidos, por medio de la robótica asistencial. Eso ocurrió hace aproximadamente dos años, cuando la joven gimnasta Claudia Castillo, a raíz de una infortunada caída durante una competencia, perdió la movilidad de su cuerpo. El hecho conmovió de tal manera a Carlos Alberto Rendón, que ese día tomó la de terminación de trabajar en función de ayudar a todo aquel que sufriera impedimentos físicos.
Entonces empezó a diseñar prótesis de piernas. Pero en teletón le sugirieron que guiara su trabajo hacia un reemplazo para las extremidades superiores, pues era muy poco lo que se había hecho hasta el momento en el país. Antes de que Rendón inventara su mano robótica, lo único que existía era una especie de tenaza o garfio que resultaba tan antiestético, que muchos impedidos p1 cferían no usarlo.
La invención del científico colombiano, llamada prótesis mioeléctrica, supera con creces a la obsoleta tenaza. No sólo se asemeja con fidelidad a una mano natural Sino que es accionada directamente desde el cerebro. Partiendo del principio de que cualquier movimiento de un músculo es originado en un impulso eléctrico lanzado desde el cerebro, Rendón diseñó un sistema compuesto por una articulación en vuelta en látex, tres elec trodos un amplificador de señales y un microchip. Los electrodos reciben el impulso y lo llevan al amplificador. Este lo pasa al microchip, que es el encargado de identificar la función que se desea realizar: abrir o cerrar. La mano de látex ejecuta la acción al insíante. Además. el sistema trabaja con señales punzan tes; es decir, que entre más impulso sienta más impulso imprime a la mano, con lo cual el individuo puede graduar la fuerza con que debe tomar un objeto. Con un poco de práctica, el paciente llega a dominar la prótesis a la períección.
Aunque Rendón asegura que es posible idear un completo sistema de movimientos múltiples en la mano, incluida la independencia de los dedos. hasta ahora sólo se ha desarrollado el mecanismo simple de abrir y cerrar. "Se puede hacer mover toda la mano, comenta Rendón, pero sería muy cómodo para el paciente, ya que cada movimiento necesita de un electrodo colocado estratégi camente en la terminal del músculo correspondiente. En consecuencia, el individuo se llenaría de cables. El próximo paso es, precisamente, eliminar los cables en el diseño de los movimientos múltiples. Pero eso necesita tiempo".
Sin embargo, el especialista quindiano ya está trabajando en la prótesis para un paciente al que le faltan las dos manos; y el reto es lograr que las muñecas giren cuando él lo desee.
No obstante, el gran invento de Rendón es el "sistema óptico de control", diseñado exclusivamente para la pequeña gimnasta Claudia Castillo. Se trata de un panel con el que la niña podrá accionar el televisor, el equipo de sonido o cualquier otro aparato sólo con mirar determinada señal en el tablero. El pro yecto estará concluido en menos de dos meses.
Mientras esto ocurre, la mano de Francisco Javier es prácticamente el ingreso de Colombia en la era biónica. incluso a un costo muy por debajo de lo que muchos creen, pues una prótesis mioeléctrica de una extremidad superior cuesta alrededor de 800 mil pesos, un precio bajo si se tiene en cuenta que se trata de recuperar una mano.

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