Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2000/10/02 00:00

El mundo al instante

El inglés sigue siendo el idioma que más estudian los colombianos. ¿Cómo lo hacen y cuáles son los mejores métodos?

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En plena era de las tecnologías virtuales y del fenómeno de Internet los métodos para el aprendizaje de idiomas no han sufrido mayores cambios. Salvo algunos centros, en los que el estudiante asume la responsabilidad de tomar sus lecciones gracias a software especialmente diseñados, el grueso de las academias de idiomas no han sufrido variaciones en sus sistemas de enseñanza. La figura de un profesor sigue siendo fundamental para los estudiantes, que ahora complementan las clases personalizadas con lecciones interactivas que les permiten aclarar dudas y practicar sin importar el horario o la ausencia del maestro.

Según Dave Ellison, director de estudios del Consejo Británico, “en los últimos cinco años se han visto pocas innovaciones en cuanto a nuevas metodologías. Lo que sí se ha visto es una tendencia hacia estrategias como el Task Based Learning y el Discovery Learning, dos sistemas que guían al estudiante y le permiten formular sus propias reglas de aprendizaje. Los avances en tecnología han sido importantes, pero como una herramienta de apoyo a los profesores. Si éstos no están calificados para usarla no va a servir de mucho”.

La otra cara de la moneda la muestran los sistemas completamente interactivos en los que el estudiante decide la intensidad y la frecuencia de las clases y diseña sus propios hábitos de estudio. Sandra Fierro, publicista, de 25 años, señala que “las ventajas de este sistema son múltiples. Una vez te ubican de acuerdo con tu nivel de inglés, comienzas a trabajar en el horario que escojas y puedes asistir cuantas veces quieras. Cada estudiante recibe las lecciones en CD Room y va grabando en un disquete todos sus avances. Igualmente, complementa sus lecciones con el apoyo de textos y encuentros con profesores y otros estudiantes. Eso sí, el método requiere disciplina y dedicación y los avances dependen de tu propio esfuerzo”, concluye.

De cualquier manera los sistemas de enseñanza de idiomas, especialmente de inglés, no han variado lo suficiente como para prescindir de maestros que dirijan el aprendizaje de los estudiantes. El mayor problema de las personas que toman estos cursos en el país es el del tiempo, pues el manejo de estas lenguas implica un promedio de al menos cinco horas semanales si se quieren ver resultados a la vuelta de unos meses. Del mismo modo, hay estudiantes que se desaniman rápidamente porque no logran dominar el idioma en pocas lecciones. “Eso es comprensible en la medida en que muchas personas viven cortas de tiempo y esperan aprender rápido”, dice Dave Ellison, del Consejo Británico. Por ello es importante asumir que el manejo de un idioma, cualquiera que sea, no descansa exclusivamente en los profesores y en los métodos que se ofrecen al alumno. El deseo de aprender va de la mano con una actitud decidida que lo motive a mejorar cada día más. En todo caso, quienes no pueden tomar un curso a largo plazo, pueden optar por cursos intensivos que se complementan con un viaje al exterior. Hay programas que van de 30 y 45 lecciones por semana hasta 70. El estudiante decide con su profesor el tipo de programa que desea seguir de acuerdo con los temas relacionados con su profesión u oficio. ELS es uno de los centros que ofrece estos cursos y, según Manuel Barrero, su director de ventas y marketing, “los alumnos practican sus destrezas básicas de acuerdo con sus necesidades y capacidades actuales. Para ello reciben instrucción diaria sobre vocabulario, gramática y otros temas de su interés”. Los programas para ejecutivos también tienen una demanda importante entre las personas que quieren aprender el idioma o mejorar su nivel general. Estos han sido diseñados para ejecutivos sin experiencia o de nivel intermedio y profesionales que desean combinar el estudio del idioma en general para lograr una mejor comunicación en su carrera. La enseñanza es completamente personalizada con el fin de que coincida con los intereses particulares del alumno. Un médico, por ejemplo, trabaja con una cinta de video que comprende terminología médica en inglés, según se utiliza en Estados Unidos, y después pasará a manejar algunas de las expresiones y vocabulario recién aprendidos en una presentación oral. Del mismo modo, se le asignan ejercicios específicos en redacción de informes, notas y cartas de índole médica a fin de que mejore su conocimiento del idioma escrito, mientras estudia artículos de revistas médicas que le permitan alcanzar la fluidez y la comprensión de textos.



Aprender viajando

Si el problema de quienes estudian un idioma es la falta de tiempo, los que tienen la oportunidad de viajar al exterior y estudiar inglés lo tienen todo para vivirlo desde que se levantan hasta que se acuestan. Aunque el sector de las agencias internacionales está muy competido es posible encontrar muy buenas opciones en el mercado colombiano. Los precios y los destinos incluyen países como Inglaterra, Estados Unidos y Australia, en los que se puede elegir el centro de idiomas que más se ajusta al presupuesto de cada persona. Lo importante a la hora de elegir un paquete de estudio del inglés u otro idioma en el exterior es recibir toda la asesoría que se requiere para desenvolverse en otro país y no solamente escoger dónde y cómo se va a aprender una lengua. Muchos jóvenes, profesionales o estudiantes no saben cómo movilizarse ni conocen las ventajas de las tarjetas de asistencia internacional que brindan descuentos y facilidades en todos los países del mundo. Según Tarin Prada, gerente comercial de Let’s Go, una agencia que lleva tres años enviando estudiantes de idiomas a diferentes partes del mundo, “las asesorías son la clave para que las personas se sientan a gusto con el destino y el tipo de curso que quieren tomar. Las posibilidades van desde el estudio de un idioma como el inglés, el francés o el italiano, hasta realizar diplomados y prácticas profesionales en el país que se escoja según el perfil del interesado”. Los costos de un viaje al exterior van de la mano con el tiempo y el destino, pero hay convenios y descuentos muy favorables para tomar todo tipo de cursos en las principales ciudades del mundo.

Es importante que la agencia o compañía de viajes le ofrezca una asesoría integral calificada y personalizada sin que ello implique honorarios ni costos adicionales. Esa asesoría implica que la agencia se hace responsable de todos los trámites y garantías que la persona necesita, como por ejemplo la expedición de seguros médicos y la obtención de descuentos en tiquetes y hospedajes. Igualmente debe ofrecerle toda la orientación y asistencia en lo relacionado con la documentación y entrevistas en las embajadas. Si usted logra encontrar el ambiente adecuado y la institución de idiomas que más se ajusta a sus necesidades en el exterior, con seguridad estará más motivado para aprender el idioma e interrelacionarse con personas de otras partes del mundo. No olvide que todo idioma tiene detrás una cultura.

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