Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1996/04/22 00:00

EL NOVENO ORGASMO

Una de las grandes expertas en sexologia oriental paso por Bogotá y convencio a las mujeres colombianas de que aún les falta mucho por aprender

EL NOVENO ORGASMO

DURANTE TRES DIAS FELICE DUNAS, una experta norteamericana con PhD en medicina tradicional china, cuyo fuerte es la sexualidad oriental, estuvo en Bogotá. La profesora Dumas dictó dos conferencias a grupos de parejas colombianas que se matricularon en el curso Gran sexo toda una vida. Estas charlas fueron suficientes para que los colombianos quedaran asombrados de la diferencia que existe entre los conceptos que los orientales y los occidentales tienen en el campo del amor.
Pero sin duda lo que más sorprendió al auditorio fue la teoria del noveno orgasmo. Según Dunas el 30 por ciento de las mujeres norteamericanas nunca han tenido un orgasmo y el 70 por ciento sólo conoce el nivel cuatro. En Colombia ese porcentaje de insatisfechas es aún mayor. Si se tiene en cuenta que la tradición china prevé nueve niveles de placer femenino, el promedio de las amas de casa colombianas no han recorrido ni la mitad del camino.
En el nivel cuatro, según los chinos, una mujer experimenta una sensación de tranquilidad acompañada por una serie de contracciones musculares y secreciones vaginales. Esas sensaciones con las cuales las mujeres occidentales se creen extasiadas, son para una buena amante oriental apenas el abrebocas para lograr un coito intenso. "El nivel cuatro es el punto en el que se encuentran las chinas antes de ser penetradas", explica la especialista.
Una de las razones más importantes por las que las colombianas no sobrepasan este estado se debe a que sus parejas no dedican tiempo a acariciarlas y estimularlas oral y manualmente. Por el contrario, actúan de manera mecánica e ignoran que los chinos ven a la mujer como el agua, es decir, que demora en calentarse pero una vez ardiente logra mantener su temperatura por largo tiempo; mientras que el hombre es como el fuego, que se enciende y se apaga con rapidez.
La doctora concentró sus descripciones en los niveles ocho y nueve. Ella señala que cuando llegan al octavo, las mujeres experimentan espasmos de todos los músculos de su cuerpo. Los dedos de los pies se encorvan y la espalda se arquea. En ese momento yano tienen control sobre sí mismas y comienzan a presionar físicamente a su pareja para que intensifique y acelere sus movimientos. En el nivel nueve se pierde la conciencia y la mujer secreta abundantes flujos internos y externos.
Lograr gran sexo es una tarea que requiere dedicación y esfuerzo. Por eso, así como en lavida las parejas se trazan metas en el campo económico, laboral y cultural, los chinos tambien se preocupan por ir pasando en su vida sexual de un nivel a otro. Esta proyección es contraria a lo que ocurre con los latinos, que llevan una vida íntima estática. Según la profesora, los asiáticos alcanzan el nivel cuatro cuando tienen 20 años, pero cuando llegan a la madurez ya han logrado el nivel nueve.
El tiempo del acto también es crucial para alcanzar estos estados superiores. Según la tradición oriental ningún hombre que se respete dura menos de una hora durante la relación sexual con la esposa. Los hispanos, por el contrario. dedican ese misma tiempo a su novla y solo siete minutos a su cónyuge.
Entre el primer beso y el orgasmo, el oriental tiene 1.000 penetraciones, aproximadamente. Las series de penetraciones profundas rápidas y bruscas están absolutamente prohibidas en esta cultura, mientras que esta práctica es sinónimo de virilidad entre los amantes latinos. "Esto es lo menos estimulante para la mujer ", dice Dunas. Los chinos son especialistas en técnicas de penetración: su clave está en realizar rotaciones cíclicas de siete penetraciones suaves y superficiales. introdusiendo sino la tercera parte del pene, intercalándolas con una profunda.
Un obstáculo para superar el nivel cuatro es que las personas, mientras hacen el amor, están atentas al ruido del teléfono, a las palabras del presentador del noticiero de televisión y concentradas en los problemas de sus hijos. Según los postulados chinos, entre más se utilive el cerebro más se desperdicia la capacidad sexual.
Quienes se han entusiasmado hasta ahora con los postulados chinos puede que se desilusionen con el próximo mandamiento: las eyaculaciones deben ser espaciadas, contrario a lo que sucede en Colombia donde la frecuencia está sobrevalorada. Según la teoría, un hombre de 20 años debe tener no más de una eyaculación cada tres días, y disminuir la frecuencia de éstas con el paso de los años. Un chino serio de 40 años eyacula una vez cada 10 días. Si tiene 50 lo hace cada 15. A los 60 disminuye a una vez cada tres semanas y a los 70 se conforma con una vez al mes. Si la abstinencia es menor disminuye la magia y la calidad de los encuentros. Esto no significa que no puedan tener sexo. La abstinencia de eyacular tiene valor para la salud porque cuando se eyacula se arroja la energía hacia afuera y cuando se abstiene se ahorra.
Si por casualidad el lector se encuentra en la cama al lado de su pareja en el momento en que lee este informe y ve que su realidad está totalmente alejada de lo que acaba de conocer, no se preocupe porque según la tradición china desde el día en que se reciben las enseñanzas hasta el día en que se logra el nivel nueve transcurren generalmente unos 30 años.

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