Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/8/2012 12:00:00 AM

El orgasmo infinito

El caso reciente de una mujer que tiene hasta 100 orgasmos al día puso sobre la mesa un trastorno poco conocido que en lugar de ser una ventaja resulta un verdadero martirio. ¿En qué consiste?

Una mujer que tiene muchos orgasmos intensos y prolongados es considerada una afortunada. Pero para Kim Ramsey, una enfermera de 44 años que vive en Nueva Jersey, llegar al clímax sexual puede ser una verdadera pesadilla.

Ramsey descubrió hace cuatro años que sufría del Trastorno de Excitación Genital Permanente (PGAD, por sus siglas en inglés), un síndrome poco común que afecta a algunas mujeres y las hace tener orgasmos de forma constante e involuntaria. Su caso le dio la vuelta al mundo y ocupó la primera plana de la prensa internacional, pues resulta extraño pensar que la cúspide del placer sexual pueda ser una fuente de sufrimiento. El problema es que los orgasmos persisten por horas o días y no son generados de forma consciente sino que se producen de manera espontánea, incluso en espacios públicos. Y, contrario a lo que les sucede a las mujeres multiorgásmicas, tener actividad sexual no ayuda a detenerlos.

Aunque no se ha realizado una investigación exhaustiva al respecto, este desorden apareció por primera vez en la literatura científica en 2001, cuando lo definió Sandra Leiblum, pionera de la terapia sexual moderna. En 2008 investigadores del departamento de Psiquiatría y Neurosexología de La Haya, en Holanda, evaluaron a 18 mujeres con este trastorno y concluyeron que es más frecuente en aquellas que están en la etapa temprana de la menopausia. Sin embargo, no hay un rango de edad determinado para sufrirlo.

En el caso de Ramsey, los especialistas creen que fue causado por un accidente que tuvo hace más de diez años, cuando rodó por unas escaleras y a consecuencia del golpe se le formó un quiste de Tarlov, una lesión que se presenta en la región pélvica y afecta los nervios que estimulan los genitales. Para Robert Echenberg, ginecólogo y fundador del Institute for Women in Pain de Pensilvania, Estados Unidos, esta enfermedad se sitúa dentro de “los Dolores Pélvicos Crónicos (CPP, por sus siglas en inglés) que afectan en algún momento a cerca del 20 por ciento de las mujeres sexualmente activas en el mundo”, señaló a SEMANA.

Para colmo de males, las mujeres que sufren el PGAD son mal diagnosticadas con hipersexualidad, un aumento extremo de la libido, con el que frecuentemente se asocia a los llamados ‘adictos al sexo’. Este error les impide someterse a un tratamiento que las ayude a aliviar su dolor. “Muchos médicos no están entrenados para tratar este tipo de trastornos. Por eso, primero deberían revisar detalladamente el historial sexual de la paciente”, dijo a SEMANA Jennifer Berman, experta reconocida internacionalmente en el campo de la salud sexual femenina.

Aunque hay más de 500 casos registrados en la literatura científica, los expertos consideran que puede haber miles. Este subregistro se debe a que la mayoría de mujeres que padecen de PGAD no lo confiesan por vergüenza y miedo a ser rechazadas. Aunque no tiene cura, “el dolor se puede tratar con calmantes y con técnicas de relajación”, dijo a esta revista David Goldmeier, experto en Medicina Sexual del Imperial College de Londres.

No está claro si hay un trastorno similar en hombres, pero podría ser el equivalente al priapismo, “un desorden poco común que les produce una erección prolongada e indeseada y puede llegar a ser muy dolorosa”, señala Echenberg. En todo caso, los expertos consideran que el caso de Ramsey es un llamado de atención para que los especialistas en salud sexual investiguen el fenómeno más a fondo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.