Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/21/1998 12:00:00 AM

EL ORIGEN DEL PRESENTIMIENTO

Recientes investigaciones científicas señalan la posible explicación biológica de la intuición.

Amparo es una mujer reservada que no toma decisiones a la ligera. Siempre somete sus acciones al filtro de la razón y no le cabe en la cabeza que exista alguien que se deje arrastrar por los ímpetus del corazón. A pesarde sus férreas creencias las cosas han cambiado últimamente y, aunque le cuesta admitirlo, en más de una ocasión se ha visto a sí misma adoptando medidas que en otro tiempo le habrían parecido sin fundamento. "De repente me abstengo de ir a alguna parte o de hacer algo debido a una especie de sensación interna. Por más que lo haya planeado durante semanas a última hora siento la impresión de que debo cambiar de decisión. Es como si alguna cosa dentro de mí supiera algo que racionalmente yo no puedo entender", comenta.
Esta capacidad de prever situaciones a partir de sensaciones que difícilmente se pueden expresar se conoce popularmente como 'sexto sentido' o 'corazonada' y por lo general se le atribuye a las mujeres. Aunque los escépticos consideran estas expresiones como simples casualidades de la vida muchos científicos están convencidos de que detrás de ellas subyace una manera de pensamiento cerebral en la que prima un lenguaje no verbal y no lineal.
Uno de los defensores de esta posición es el sicólogo Jonathan Schooler, quien ha realizado experimentos sobre intuición y percepción sensorial en el Learning and Research Development Center de la Universidad de Pittsburgh. Para Schooler la intuición se basa en mecanismos que le permiten al cerebro absorber información a través de patrones sutiles y, en algunos casos, sin que la misma persona se dé por enterada. De acuerdo con su hipótesis, el cerebro está en plena capacidad de recordar ideas aparentemente olvidadas, las cuales en un momento dado regresan a la superficie convertidas en imágenes fragmentadas que no se pueden descifrar con palabras.
Esta premisa es compartida por el sicólogo Michael Rugg, quien junto a un grupo interdisciplinario integrado por miembros de la Universidad de St. Andrews en Escocia y la Universidad de Viena, encontró ciertas relaciones entre la memoria y las ondas cerebrales. Durante el experimento se analizaron las diferentes reacciones del cerebro cuando una persona tenía que tomar una decisión. En la primera fase se mostraban una serie de palabras en una pantalla y tras una breve exposición el orden de la lista cambiaba y se incluían unas nuevas para que los participantes las identificaran. En muchos casos los individuos erraron y seleccionaron como palabras nuevas algunas que ya habían visto antes. A pesar de la equivocación los científicos encontraron que cuando la persona seleccionaba mal el cerebro producía una onda diferente a la que se creaba cuando la palabra marcada era realmente nueva. Este descubrimiento los llevó a determinar que las palabras que se olvidan activan los mismos circuitos de memoria que las palabras que se recuerdan, pero con una intensidad menor que las obliga a permanecer en el inconsciente.
Estas hipótesis científicas le dan un espaldarazo a las afirmaciones hechas por varios autores, como la norteamericana Laura Day, quien durante años ha defendido a capa y espada las bondades de la intuición. En su libro La intuición eficaz Day afirma que el desarrollo de esta capacidad permite hacer a un lado la razón e interpretar las imágenes fragmentadas que se esconden en la mente. De esta forma se tiene un conocimiento directo de las cosas, se dimensionan los sentidos y se descubre que, en el fondo, la respuesta a los problemas que parecían indescifrables siempre ha estado al alcance de la mano. Según los conocedores del tema, la persona intuitiva no sólo logra quitarse la venda de los ojos sino que de un momento a otro comprende más claramente el mundo que le rodea.
Gracias a su fuerza estos argumentos se han convertido en el caballito de batalla de charlatanes y embusteros que, bajo el estandarte de la verdad revelada, le han dado a la intuición un carácter mágico y adivinatorio que se aleja de la realidad.
"Con ella no se consigue dinero ni se ganan apuestas. Es una experiencia espiritual no verbal que le brinda al hombre la posibilidad de una certeza. Los actos intuitivos siempre van orientados a satisfacer necesidades grupales", sostiene el médico bioenergético Santiago Rojas.
Más allá de la explicación espiritual o biológica, lo cierto es que la intuición ha ido ganando terreno y cada vez son más las personas que a la hora de tomar una decisión se dejan guiar por ese extraño y a la vez satisfactorio impulso que sale de lo más profundo del ser.

Juntos pero no revueltos
Los límites entre la percepción y la intuición son tan frágiles que en la mayoría de los casos se desdibujan. Sin embargo es preciso aclarar que cada uno abarca un campo específico y sus implicaciones son diferentes.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.