Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1988/11/07 00:00

EL PAJARO DE ACERO

El avión de pasajeros más grande del mundo cumple 20 años de fieles servicios.

EL PAJARO DE ACERO

Que la historia de la aviación comercial se partió en dos cuando apareció el Jumbo jet, nadie lo pone en duda. Por eso, el aniversario que la Boeing Company acaba de celebrar no puede pasar desapercibido.
Hace 20 años, el primer Jumbo 747, el avión comercial más grande del mundo, salió por primera vez al aire libre, en las instalacines de Everett
Estado de Washington.
Entonces como ahora, el espectador desprevenido no era capaz de apreciar las extraordinarias dimensiones del aparato si no tenía algún punto de referencia cercano. Sus proporciones son tan armónicas, que visto en el espacio aparece como flotando en el aire, si bien su velocidad es la misma que la de los demás jets de pasajeros. Pero cuando está posado en tierra, y puede vérsele por ejemplo con un camión de abastecimiento al lado, o con un mecánico revisando uno de sus motores, el resultado aún impresiona a mucha gente. Basta saber que el diámetro de sus motores es casi el mismo que el del fuselaje de un DC-3.

La historia del 747 se remonta a 1964, cuando la Fuerza Aérea de Estados Unidos abrió un concurso para producir el avión de transporte militar más grande del mundo, el C5A, que más tarde se llamaria Galaxy.
Esa licitación fue ganada por la Lockheed, pero los directivos de Boeing habían quedado definitivamente tocados por la idea de crear un aparato de esas proporciones.

La razón de fondo era que el tráfico de pasajeros de esa época crecía en forma alarmante-15% al año, para duplicarse cada 5-y algunas aerolineas, principalmente Pan American, que gozaba de absoluta supremacia en el mundo, creian que a ese ritmo no podrian enfrentar eficientemente el reto de transportartanta gente en tantas rutas.

Por eso, el mismo día en que supieron que habian perdido el concurso del avión militar, los ejecutivos de Boeing ya estaban listos para tomar la mayor decisión de su historia. El trabajo comenzó bajo la dirección del ingeniero John Sutter-hoy considerado padre del Jumbo-, quien con 100 colaboradores comenzó a analizar al menos 50 diseños preliminares.

Pero la apuesta de la Boeing al jugársela por el 747 revestía características especialmente dramáticas. En esa época las ilusiones de la aeronáutica estaban puestas más bien en el transporte supersónico. Si esa posibilidad se convertía en realidad, los jets subsónicos bien podían sufrir el destino de los aparatos de hélice cuando apareció el transporte a reacción.

Pero aun en el mejor de los casos el riesgo económico era enorme. La inversión de Boeing en el proyecto llegó con facilidad a los US$ 1.000 millones, de hecho, el valor neto de la compañía. Y si el factor monetario ya era suficientemente preocupante, el técnico no era inferior. Los motores eran enteramente nuevos, y la decisión de emplear un sofisticado sistema de navegación inercial, cuando todos los aviones, incluso los más avanzados, se guiaban aún por las estrellas, parecía una verdadera locura.

La forma caracteristica del Jumbo con su "joroba" delantera lo hace inconfundible. Esa disposición de la cabina de mando, por encima del nivel de los pasajeros, fue concebida para permitir que el aparato tuviera mejores posibilidades como carguero, por si el concepto del avión supersónico se abría paso. Pero la destinación del área posterior a la de los pilotos en ese "segundo piso", para el uso de los pasajeros, no estaba contemplada hasta que el presidente de Pan American, Juan Trippe, visitó los trabajos y observó que esa área estaba vacía. Cuando se le explicó que esa seria un área de descanso de los pilotos, Trippe fue enfático: "En Pan American, este espacio será reservado para los pasajeros". Asi nació el concepto del lounge, un segundo nivel al que se accede por unas escaleras circulares y que se usa, en la mayor parte de las aerolíneas, para la primera clase.

Luego de muchas horas de pruebas de todos los sistemas, y de construir cuatro ejemplares de ensayo, el primer vuelo se realizó el 9 de febrero de 1569. De entonces para acá, se han entregado 703 aviones, en 13 modelos de configuraciones ligeramente diferentes. Más de 800 millones de personas han viajado en el Jumbo, que se ha convertido en el símbolo absoluto de la aviación comercial, el aeroplano más reconocido del mundo; no hay ningún avión que siquiera se le parezca. Y como van las cosas, el Jumbo 747 se adentrará en el siglo XXI viendo su popularidad crecer cada vez más. --

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