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| 5/19/1997 12:00:00 AM

EL SHOCK DE CRASH

Hacía rato una película no causaba tanto estupor en los espectadores como las violentas escenas de sexo en 'Crash'. ¿Es sólo ciencia ficción?

Muchos espectadores se salen del teatro y los que se quedan se agarran a sus sillas como si estuvieran en la montaña rusa. Incluso aquellos que gustan del cine de acción o el cine rojo sudan frío o cierran los ojosante algunas de las escenas de Crash: extraños placeres, la polémica película del director canadiense David Cronemberg que acaba de estrenarse en Colombia. El extraño placer de los protagonistas del filme _un grupo de erotómanos_ es excitarse reproduciendo en vivo espectaculares accidentes automovilísticos famosos y presenciando o sufriendo horribles mutilaciones en un desaforado juego de sexo, violencia y muerte. Aunque a los ojos de los críticos de cine estas escenas han sido hechas con el máximo decoro posible, muy pocos espectadores logran presenciarlas sin estremecerse o tener que salir al pasillo a respirar aire puro.Pero el estupor no es sólo de los espectadores colombianos. La cinta ha creado controversia en muchos países y en algunos, como Gran Bretaña, ha sido prohibida, y en otros, como Estados Unidos, censurada. Cronenberg, especialista en explorar el lado oscuro del comportamiento humano, bordea los límites entre el erotismo, la pornografía y la morbosidad en esta cinta que no sólo ha puesto a hablar a los críticos y al público sino también a los siquiatras y sociólogos. Premiada en en Festival de Cannes, para muchos entendidos Crash es un documento cinematográfico similar a lo que fue La Naranja Mecánica en su época. Pero si bien los críticos alaban el trabajo cinematográfico de Cronemberg, la controversia gira en torno de la escabrosa violencia de la trama. "Pocas personas están estructuralmente preparadas para verla _dice Guillermo Carvajal, presidente de la Federación Psicoanalítica de América Latina_. "Se requiere un buen nivel filosófico y para apreciarla el espectador debe tener una dimensión crítica y analítica del ser humano. Además se necesita de un hígado de elefante para poder soportar toda esa agresión a los sentidos".La controvertida película muestra una historia de fetichismo por los accidentes automovilísticos y las heridas provocadas por estos. Los protagonistas se unen para buscar la excitación en el límite máximo del peligro , en una especie de fascinación orgásmica por la muerte y la mutilación. "Es una alegoría sobre una sociedad que ve derrumbarse los valores" _asegura el sicoanalista Carvajal _. Sin embargo, como investigador sobre temas de adolescencia asegura: "Crash es una cinta estimuladora del cinismo y puede excitar en la violencia y la sexualidad desbordada. Estoy de acuerdo con quienes dicen que es una película de cine-club, porque requiere de análisis y discusión".Cronenberg lleva al cine la novela de ciencia ficción _del mismo nombre_ escrita en 1973 por James Graham Ballard, quien la describió como "la primera novela pornográfica basada en la tecnología". Tanto para el escritor como para el director de cine Crash es una metáfora sobre la colisión entre la psique humana y la tecnología. El realizador asegura que es una advertencia sobre lo que puede ser el futuro humano luego de haber probado todas las aberraciones posibles: la comunión erótica con la tecnología. Sin embargo esta no es una perversión futurista. Lo inquietante es que Ballard no es un escritor de ciencia ficción del estilo de Julio Verne, H.G. Wells, Aldoux Huxley o George Orwell, que vislumbraron en sus obras un futuro remoto. Este autor nacido en Shanghai se ha caracterizado por desarrollar temas sensibles de la sociedad contemporánea. "Vivimos en un mundo casi infantil donde todo deseo, cualquier posibilidad, trátese de estilos de vida, viajes, identidades sexuales, puede ser satisfecho en seguida", escribía en el prólogo de su obra hace 25 años.Ballard vaticinaba una existencia presidida por el sexo y la paranoia: "A lo largo de 'Crash' he tratado el automóvil no sólo como una metáfora sexual sino también como una metáfora total de la vida del hombre de la sociedad contemporánea... Pero no se trata de una catástrofe imaginaria sino de un cataclismo pandémico institucionalizado en todas las sociedades industriales y que provoca cada año miles de muertos y millones de heridos. ¿Es lícito ver en los accidentes de automóvil un siniestro presagio de una boda de pesadilla entre la tecnología y el sexo?", se preguntaba el autor cinco lustros antes. Y la pregunta que muchos espectadores se hacen es si más que una pesadilla futurista Crash es un retrato de la desesperanzada sociedad del fin de siglo.El vertiginoso avance tecnológico, la crisis de valores, el derrumbe de la autoridad y el fracaso de las ideologías han llevado a un clima de aburrimiento, explica el siquiatra Simón Brainski. "En la época de Freud se exaltaba el amor romántico y se reprimía el sexo, ahora es a la inversa, y en esa sexualidad disociada el sexo está ligado a la violencia". En opinión del siquiatra el drama actual es que mientras el desarrollo tecnológico avanza vertiginosamente el desarrollo del ser humano va muy rezagado. "Esa tendencia destructiva no puede ser alejada por la inteligencia tecnológica sino por la inteligencia afectiva", advierte el siquiatra. "El ser humano tiene fantasías de violencia inscritas internamente pero que están reprimidas por el pensamiento maduro. Cuando una sociedad fomenta o banaliza la actuación agresiva, no sólo aparece la intolerancia al 'otro' sino que éste es percibido apenas como un medio para satisfacer la violencia".En un mundo dominado por la realidad virtual y las autopistas informáticas ya no parece tan lejana la visión de Ballard, quien como escritor de ciencia ficción decía que la línea entre presente y futuro era cada vez más tenue. Y su denuncia sobre la muerte del afecto, que prepara "el camino a las excitaciones provocadas por el sufrimiento y la mutilación", hace estremecer a los espectadores porque, como dice el siquiatra Simón Brainski, "los creadores tienen la sensibilidad para anticiparse a la realidad". nn Es la primera obra pornográfica basada en la tecnologíaLo que se dice...·"Crash, de cierta forma, nos regresa a nuestros orígenes bestiales, en el escenario de un mundo que ha hecho del fuego primordial _aquel que deslumbrara a nuestros ancestros lejanos_ pantallas de computador...".Hugo Chaparro Valderrama, crítico de cine·"Crash es un relato de las relaciones subconscientes que unen el placer y el dolor, una exploración de la siquis humana cuando su entorno ha sido contruido con toneladas de metal".Carlos Peralta, revista Número·"Crash es ficcion, pero no futurista sino realista. Me golpeó. Salí con una pregunta: ¿qué es lo que produce placer en esta sociedad de fin de siglo? Habría que analizarla desde este contexto: la sociedad urbana, lo tecnológico y las nuevas sensibilidades estéticas. El automóvil es un elemento muy importante de esta sociedad que está ligada al placer. La relación erótica de los ejecutivos con su celular y su computador. Es aún de las minorías pero muestra que existen otros tipos de pornografía, no solo la genital sino la tecnológica, que hay que tomar en serio".Germán Muñoz, semiólogo·"Me parece que 'Crash' es un caso de condicionamiento clásico muy específico y también de parafilia, que es una atracción sexual a todo lo inusitado, hasta los cadáveres".Rubén Ardila, Psicólogo·"Crash es una película más pornográfica que cualquier filme de cine rojo. Pero también es una obra de arte del cine posmodernista. Es una alegoría sobre una sociedad que ve derrumbarse los valores, pero reconozco que el impacto para el espectador es brutal".Guillermo Carvajal, Psicoanalista
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