Lunes, 16 de enero de 2017

| 1993/07/26 00:00

El sida se viste de mujer

Sorprendentemente, los últimos estudios revelan que las mujeres casadas se han convertido en uno de los grupos más vulnerables.

El sida se viste de mujer

EL ESTIGMA DEL SIDA CAYO PRIMERO sobre los negros. Siguieron los homosexua]es y las prostitutas. Y ahora, para sorpresa de todos, las mujeres. La enfermedad, de acuerdo con las más recientes investigaciones, se esta propagando con mayor rapidez en el sexo femenino. Fn 1984, por cada mujer infectada con el VIH, había 50 hombres; hoy, la proporción es alarmante:
por cada 7.5 hombres hay una mujer. Más sorprendente aún, las víctimas son mujeres "comunes y corrientes, amas de casa" que, sin saberlo, han contraído el virus de sus esposos la infidelidad masculina -en una sociedad machista como Colombia- es un fenomeno generalizado, particularmente en las clases populares. Sin embargo, el problema no radica tanto en esa conducta sino en la infidelidad cuando se combina con el bisexualismo. Es tan preocupante el asunto que en el país se ha comprobado que las mujeres casadas. o con una relación permanente, tienen 9.5 veces más riesgo de contraer el sida que las mujeres solteras, quienes serían más liberadas sexualmente.
Sea como fuere, la prostitución masculina parece ser la causa de este cambio en el rostro del virus. Se ha establecido que el contagio se inicia con la infidelidad matrimonial, cuando esta se practica no solo con otras mujeres sino con travestis y niños de la calle. De 66 niños analizados recientemente la tercera parte estaba infectada con el VIH; además, según cálculos oficiales, hasta un 80 por ciento del total de esos niños callejeros estarían en la misma situación. "El peligro, según dijo a SEMANA un funcionario del Ministerio de Salud, radica en que la mayoría de mujeres infectadas no sospecharon antes que sus maridos pudieran ser bisexuales, y mucho menos que mantuvieran relaciones con travestis o grupos altamente promiscuos. Casi siem pre suponen que las infidelidades de sus maridos se cometen con otras mujeres, hecho que de todas maneras tampoco las protege, porque tambien pueden estarinfectadas...
Que las mujeres sean ahora uno de los sectores mas vulnerables al sida plantea otro problema: que el VIH ya no es cosa de grupos minoritarios, porque por lo visto nadie puede escapar a este terrible mal. El asunto es que todavía la población es indiferente frente a las víctimas del virus, sensación que ha conducido a una falsa seguridad y ha dificultado el control de la epidemia. Entre los hombres el virus se esta desplazando -al menos en Colombia- hacia sectores cerrados. tales como policías. militares y el clero, de quienes ya se han registrado 20, cinco y cinco casos, respectivamente. Un informe presentado por el médico colombiano Juan Eduardo Céspedes a la Novena Conferencia del Sida en Berlín, indica que es muy probable que las cifras del virus en estos grupos esten subestimadas, "pues la infección solo se conoce en el momenfo en que ya es imposible esconder mas el problema ".
El perfil del virus también ha cambiado entre otros sectores de la poblacioón. Ha disminuido, por ejemplo, entre las prostitutas, que ya tienen bajos niveles de infección, lo cual podría deberse al éxito de las campañas para usar preservativos. "En todas las encuestas del VIH que hasta el momento se han realizado en Colombia -según el informe del doctor Céspedes- se ha encontrado que las prevalencias de infección entre las prostitutas son inferiores al uno por ciento ".

LA NUEVA CARA DEL VIRUS Al lado de la nueva tendencia en las mujeres, el grupo de los adictos de drogas intravenosas se mantiene como de muy alto riesgo. Numerosos estudios que se presentaron en la c Conferencia de Berlín revelan que, cuando los drogadictos usan una misma aguja para inyectarse, la tasa de contaminación por VIH se dispara en forma dramática. Por el contrario, cuando la práctica se combina con el cambio de una aguja nueva para cada uso, la reducción de la contaminación puede ser hasta del 50 por ciento. Con este nivel de reducción, aseguran los expertos, se podría mantener a poblaciones enteras libres del sida. El problema con esta clase de adictos es que llegan a infectar con mucha facilidad a sus parejas sexuales y, consecuentemente, a los hijos por nacer.
Tomando cinco grupos (ver grafico) se puede observar cómo la tendencia del aumento del sida en las mujeres se repite en otros países.
Hasta hace algún tiempo el grupo homosexuales masculinos participaba en un 62 por ciento de los enfermos de sida; sólo alcanzan ser el 39 por ciento. Una clara disminución que lamentablemente no se repite para los demas grupos observados: los negros han aumentado de un 30 por ciento a un 43 por ciento y los adolescentes, de menos de uno por ciento, pasaron a participar con un tres por ciento. Pero las cifras alarmantes no paran ahí. El grupo de los heterosexuales -que antes se consideraban "inmunes" a la epidemia han aumentado su porcentaje de participación notoriamente. Pasaron de un siete por ciento, entre todos los enfermos de sida, a un 10 por ciento.
Lo que más preocupa a los especialistas es el aumento que se produjo en el sector de las mujeres. Antes, su partipación no pasaba de un lO por ciento, pero los estudios más recientes revelan que han pasado a ser el 17 por ciento de los infectados por el virus VIH. Las repercusiones de esta transformación son, pues, alarmantes, y si la tendencia continua en ascenso, el número de enfermos hoy se triplicaría para finales de los 90. La única buena noticia es que el virus descendió notablemente entre los homosexuales, que se toma ron muy en serio la campaña del "sexo seguro".

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