Viernes, 2 de diciembre de 2016

| 2016/03/23 12:47

Chorizos de zarigüeya, ¿los comería?

Estudiantes de la Universidad Nacional sede Palmira ofrecieron embutidos de ‘chucha’ como una iniciativa para encontrar alternativas alimentarias. Los comensales destacaron su sabor y aroma.

El chorizo de "chucha" tuvo una buena acogida por parte de las 31 personas que se le midieron a la prueba. Foto: Agencia de Noticias UN - Unimedios

Las zarigüeyas o “chuchas”, como se les conoce coloquialmente a estos mamíferos, hacen parte de ese repudiado grupo de animales al que muy pocos pondrían en un plato culinario.

A menudo confundidas con las ratas e incluso agredidas por personas que las ven con ojos de repugnancia, estos animales fueron llevados por un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional sede Palmira al laboratorio, primero, y luego a la parrilla.

Los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial se dieron a la dio a la tarea de derrumbar los escrúpulos de la gente para encontrar una alternativa alimentaria a la comunidad de Robles, en Jamundí, Valle del Cauca. Sus pruebas con las zarigüeyas, lejos de asquear a la gente, dejaron satisfechos a la mayoría de los comensales.

Los futuros ingenieros agroindustriales les dieron los embutidos de “chucha” a 31 personas, quienes resaltaron el buen aroma, sabor, textura y color de la carne de este mamífero.

“Con el análisis fisicoquímico de la carne de las chuchas se determinó que el contenido de proteína y grasa corresponde a una carne magra y limpia”, señaló Juan Antonio Álvarez, parte del equipo de estudiantes.

Luego de “buenas prácticas de producción y manufactura”, como definieron los estudiantes al proceso de elaboración de los chorizos, se obtuvo un plato culinario que alejó cualquier duda sanitaria que pudiera correr por cuenta del animal del que se cocinó.

Los chorizos de zarigüeya no reportaron contenido de salmonella, estafilococo o coliformes, bacterias que ponen en riesgo la salud.

En lo nutritivo, encontraron que la carne de zarigüeya no destaca mucho. Su porcentaje de proteína fue estimado entre el 14 y 16 %, significativamente menor al de la carne de res (entre 21 y 27 %) y la de cerdo (23 y 24 %).

No obstante, los investigadores presentaron alternativas para elevar ese porcentaje a través de otras preparaciones. “La carne de zarigüeya puede optimizarse a través de la adición de extensores y proteínas vegetales, así como de algunas especias y condimentos naturales entre los cuales se encuentra el pipilongo (Piper tuberculatum), de la que se obtiene una pimienta verde y cuya planta se ubica en Jamundí”, explicaron.

El proyecto con las zarigüeyas fue financiado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), mediante el Convenio 058 que se firmó con la U.N. Sede Palmira, como una apuesta interinstitucional para la utilización y conservación de los recursos nativos de esa región.

Con información de Agencia de Noticias UN - Unimedios

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