Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1997/04/21 00:00

FALTAN 1.000 DIAS

Ya están listos los planes turísticos para la noche de Año Nuevo de 2000 ¿Dónde le gustaría recibir el nuevo siglo?

FALTAN 1.000 DIAS

El próximo 5 de abril se inicia formalmente la cuenta regresiva para el 31 de diciembre de 1999: los 1.000 días finales del siglo. Los afiebrados a las conmemoraciones de todo el orbe ya se están preparando para la celebración del másfastuoso Año Nuevo del que se tenga memoria. Y no es para menos. En esa fecha la humanidad celebra no sólo un cambio de siglo sino un cambio de milenio. Mientras los expertos todavía discuten cuál es el año en que comienza el tercer milenio, para el común de los mortales la cifra mágica es el 2000. Y en ese año van a celebrar. Varios países preparan grandes exposiciones sobre los avances de los últimos mil años y los futurólogos hacen predicciones sobre lo que será la vida en el siglo XXI. Otros, más pesimistas, estudian las antiguas profecías en busca de las señales que auguran el fin del mundo. Para el común de la gente, sin embargo, el nuevo milenio es sólo una disculpa más para celebrar en grande. Es por eso que los más optimistas con el nuevo milenio son los agentes de viajes, que ya tienen organizados tentadores y atractivos planes para esa inolvidable y memorable noche de San Silvestre. Como van las cosas, diciembre de 1999 será el mes con mayor movilización de viajeros de toda la historia. De un lado están los millonarios que quieren celebrar con gran lujo y en exóticos parajes el advenimiento del nuevo siglo. De otro están los peregrinos religiosos que planean orar en los lugares santos durante el cumpleaños de Jesucristo. Y no faltan los esotéricos que buscan iniciar la Nueva Era en los centros de mayor energía del planeta y las hordas de turistas que quieren ingresar al nuevo siglo en aquellos parajes que siempre han soñado visitar y sólo les faltaba un buen motivo. Lo cierto es que las agencias de turismo ya han empezado a promover viajes hacia todos los confines del mundo para satisfacer las expectativas y los caprichos de los milenómanos y no son pocos los lugares que ya tienen vendidas todas las reservaciones. Si bien aún quedan casi tres años de este siglo por delante, en los hoteles y lugares más exclusivos de Europa, como el Ritz, el Crillon y el George V, en París; el Savoy y el Claridge, en Londres, o el Rainbow Room, en Nueva York, ya no hay cupos disponibles para la última semana de diciembre de 1999 y las primeras reservaciones se hicieron desde 1969. Lo mismo sucede con los exclusivos restaurantes parisienses, como Jules Verne de la Torre Eiffel y la Tour d'Argent, que tienen ya todas sus reservas vendidas para la gran noche del milenio. Los colombianos no se han quedado atrás. El gerente de Aviatur, Jean Claude Bessudo, señala que ya ha recibido un centenar de reservas para las numerosas excursiones que tiene planeadas para esa fecha. Felipe Londoño, encargado de los planes del milenio en TMA, asegura que todo lo que tiene programado para la llegada del año 2000 ha tenido gran acogida. Los clientes sólo tienen que elegir el destino y disponer una buena cantidad de dinero para transportarse al lugar del mundo que deseen a celebrar el más inolvidable Año Nuevo de su vida, porque en todos los centros turísticos del mundo habrá festejos.

Para todos
Planes existen para todos los gustos y presupuestos. Pero hay que decidirse desde ahora si se quiere vivir las últimas horas del siglo XX en un festín en la antigua ciudad inca de Machu Picchu o en un gran baile del 'Vals del milenio' en el hotel Imperial de Viena. También se puede brindar por el nuevo siglo bajo el sol de medianoche en la cubierta de un crucero frente a los gigantescos témpanos de la Antártida, o en la India en una gira que concluye el 31 de diciembre con el 'banquete del maharajá' que se realizará en el Taj Mahal. Quienes deseen ser los primeros en ingresar al nuevo milenio pueden tomar rumbo a Australia o Nueva Zelanda, que serán los primeros lugares del planeta donde se celebre la bienvenida al tercer milenio. Para quienes quieran despedir el segundo milenio en un ambiente similar a aquel que se vivió al finalizar el primero, hay una excursión a los lugares bíblicos de Israel y Jordán con fiesta en el desierto al estilo beduino. En los planes de viaje hacia el pasado para celebrar el futuro está también una celebración especial a los pies de las pirámides de Egipto, con un crucero por el Nilo o una aventura por el río Amazonas que termina en Rio de Janeiro con el tradicional rito a la diosa Yemanja. El valor de esos planes oscila entre 5.000 y 8.000 dólares por persona a precio de hoy. La fiebre del milenio es tal que ya existen incluso reservas de habitaciones en hoteles que aún no se han construido, como sucede en Roma, ciudad donde el Santo Padre celebrará el Jubileo y que espera recibir una avalancha de peregrinos con motivo de los 2000 años de la cristiandad. La Ciudad Eterna deberá construir en estos 1.000 días varias autopistas y líneas del metro, 70 iglesias y cerca de un centenar de hoteles para poder alojar a los 40 millones de turistas que se estima arribarán a finales de 1999 para asistir a la misa de gallo que celebrará el Sumo Pontífice el 31 de diciembre. Otros países que se preparan para atraer a millones de turistas de todo el mundo son Alemania, que hará una exposición universal sobre la tecnología del futuro, y Gran Bretaña, que construirá un gran domo en Greenwich para albergar una exposición futurista. Australia, que será sede de los Juegos Olímpicos del año 2000, y Nueva Zelanda, aspiran a reunir una multitud de visitantes y los mejores veleros del mundo el 31 de diciembre de 1999. Al fin y al cabo serán los primeros en ver la luz del primero de enero de 2000. En Estados Unidos la Comisión del Milenio, que se instaló desde hace 15 años, tiene contratado el transatlántico Queen Elizabeth para llevar 2.000 pasajeros de Nueva York a Alejandría en un viaje que espera recolectar 100 millones de dólares para obras de caridad. Y desde hace años lanzó un concurso para encontrar la mejor idea de festejar el nuevo siglo en Times Square, en Nueva York, el lugar tradicional de celebración del Año Nuevo gringo. Por cuenta de tantos preparativos, la Gran Manzana ya tiene problemas de ocupación para la última semana de diciembre de 1999. Los restaurantes, bares, hoteles y hasta los andenes de la famosa esquina están reservados para ver, en gigantescas pantallas electrónicas, el conteo regresivo en una multitudinaria celebración de 24 horas con transmisión simultánea de fiestas en todo el mundo. Algunos no querrán estar en un solo lugar sino en varios puntos del globo durante esa milenaria noche de San Silvestre, y eso es posible en la era del Concorde. Por eso no han sido pocos los que se han sentido tentados a participar en el plan que un millonario estadounidense, Donald Pevsner, proyecta para hacer una carrera contra el reloj y vivir los diferentes añonuevos en varios continentes. Pevsner planea alquilar un Concorde para jugar con los husos horarios y hacer un recorrido de 14.000 kilómetros aterrizando en varias capitales del mundo. De los 96 puestos que tiene el avión ya tiene una lista de 80 personas dispuestas a desembolsar 65.000 dólares por cabeza para estar en este Año Nuevo múltiple, en el cual el único requisito es no embriagarse para poder vivirlo a plenitud. La línea aérea British Airways está programando un vuelo charter entre Londres y Nueva York, también en el Concorde, que permite a los pasajeros despedir el siglo XX tanto en Europa como en América. Como hay cuatro horas de diferencia entre las dos ciudades y el vuelo dura tres horas 45 minutos -que serán de fiesta transatlántica- los pasajeros del vuelo de San Silvestre en el Concorde podrán celebrar las 12 de la noche en Londres y llegar a Nueva York justo con las 12 campanadas que anuncian el nuevo milenio para hacer el brindis.Y la champaña ya está reservada. Dom Perignon tiene en sus cavas, desde 1988, la que venderá en su punto en esa fecha a 2.500 dólares la botella del vino del siglo. Y aunque aún se discute si la Gran Noche del milenio es el 31 de diciembre de 1999 o el 31 de diciembre de 2000, lo cierto es que la fiebre milenarista ha comenzado.
¿Dónde quisiera recibir el nuevo siglo?
Juan Gustavo Cobo "En la biblioteca de mi casa desde mi sillón, leyendo todos los libros que no leí en el siglo pasado, sin sufrir en los aeropuertos. A través de los libros estoy en Praga y en Constantinopla, las dos ciudades donde, sin conocerlas, habito".
Carlos Ossa Escobar "Como quiero llegar a la Alcaldía de Bogotá quisiera pasar ese Año Nuevo en el Palacio Liévano. Si no es posible me iré a una solitaria playa del Pacífico colombiano porque no quiero llegar al próximo siglo sin conocerlo".
Marta Senn "Como yo paso el año viajando por el mundo, el 31 de diciembre de 1999 quisiera estar en Nocaima, población que tiene una geografía espectacular y es uno de los sitios que más amo".
Juan Gossain"Yo quiero estar en uno de dos sitios: en la Antártida, que no conozco y creo que es uno de los lugares del futuro, o en Jesuralén, que es la ciudad que simboliza el pasado".

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