Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2006/04/29 00:00

Freud para ‘dummies’

Estos son algunos términos freudianos que se han incorporado en el lenguaje coloquial y que vienen de las teorías del sicoanálisis.

Freud para ‘dummies’

Subconsciente, complejo de Edipo, libido, complejo de inferioridad, lapsus... En el lenguaje cotidiano de las personas se han vuelto moneda corriente varios términos que proceden de las teorías del sicoanálisis de Sigmund Freud. Muchos de estos se han trivializado o han adquirido un significado totalmente diferente a la definición técnica. Ciertas personas los utilizan incluso para darles una justificación sicológica a faltas muy sencillas. Estos son algunos de los términos tal como se utilizan en el lenguaje cotidiano, seguidos de su definición.

• Asociación libre: (“No sé por qué cada vez que pienso en Carlos me acuerdo del Mundial de Italia”). Sin que se sepa muy bien por qué, una imagen hace pensar en otra que aparentemente no tiene nada que ver. Es una exploración del inconsciente a partir de una imagen que lleva a otra y la trae al territorio de la conciencia.

• Catarsis: (“Hasta cuando hizo catarsis no pudo olvidar esa traga maluca”.) Esta palabra tan sofisticada describe un proceso de liberación por hipnosis u otros métodos que tiende a hacer desaparecer ciertos fenómenos histéricos.

•Complejo de Edipo: (“Esa niñita no ha podido con su complejo de Edipo”) “Padre, quiero matarte, madre, quiero hacer el amor contigo”, así lo describen de manera muy gráfica los roqueros de The Doors en la canción The end. Es la atracción que siente un niño por el padre del sexo contrario y que le hace ver al padre del mismo sexo como un rival. Cuando el niño renuncia a poseer al padre del sexo contrario y acepta como modelo a seguir al padre de su propio sexo, se entra en la fase de la identificación.

•Consciente: (“¿Tú eres consciente de lo que estás diciendo?”). Son los pensamientos de los que tenemos percepción.

• Diván: (“A ese hay que mandarlo al diván”). Mueble que se volvió el símbolo por excelencia del sicoanálisis.

• Ego o yo: (“A Daniel su ego no cabe ni en la catedral de San Pedro”). El mundo está plagado de ególatras y de egocéntricos que se creen la última gaseosa del desierto. Es la instancia central y mediadora del aparato síquico. Es en parte consciente, abierto a la realidad del mundo externo, y en parte preconsciente e inconsciente.

• Hipnosis: (“Me tiene hipnotizada”). Se utiliza como sinónimo de fascinación. Es la autopista de acceso al inconsciente mediante la alteración de la conciencia por medio de la sugestión.

• Inconsciente: (“Mucho inconsciente haberle confesado al papá que mete marihuana”). Se utiliza para calificar comportamientos ilógicos, insensatos o irracionales. En sicoanálisis se refiere al conjunto de pensamientos que pueden llegar a ser conscientes sin afectar el concepto de sí mismo.

• Libido: (“Se le alborotó la libido”). Se dice que alguien es libidinoso cuando “se le nota el hambre”, el apetito sexual. En sicoanálisis es la energía procedente de las fuerzas de vida, que impregna las relaciones y el crecimiento de la personalidad.

•Mecanismo de defensa: (“Armar pataletas es su mecanismo de defensa”). Término muy común para describir comportamientos cotidianos. En sicoanálisis se refiere a retirar de la conciencia los recuerdos o deseos indeseables que de todas maneras siguen afectando a la persona de una u otra forma.

• Narcisismo: (“Es tal su narcisismo, que carga un espejo en la billetera”.). En castellano, estar enamorado de su propia imagen. En el lenguaje de los sicoanalistas, “libido que impregna al yo”.

• Reprimido: (“No se meta con ese reprimido”). En lenguaje coloquial, alguien que es incapaz de sacar a la luz sus verdaderos deseos, por lo general por motivos moralistas o religiosos. En sicoanálisis la represión es un sistema de fuerzas síquicas que esconde en el subconsciente contenidos molestos para la conciencia de los que el individuo no es consciente.

• Subconsciente: (“Me traicionó el subconsciente”). Se suele utilizar como sinónimo de “se me salió” o “se me chispoteó”. Es la zona que aloja los instintos, los deseos reprimidos y las representaciones no verbales. Es un conjunto de pensamientos del que se puede ignorar su existencia. Estos pensamientos son el resultado de emociones reprimidas, pues saber simplemente de su existencia sería inaceptable para nuestro concepto de lo que “está bien”. Pertenecen al nivel síquico y no al mundo exterior.

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