Martes, 17 de enero de 2017

| 1994/10/24 00:00

GOLPES DE PECHO

La controversia sobre los riesgos de los implantes de seno tiene a muchas mujeres al borde de un ataque de nervios.

GOLPES DE PECHO

TENER IMPLANTES DE SENO DEJO DE ser sólo un asunto de vanidad para convertirse en una preocupación de salud. El dilema que enfrentan hoy los millones de mujeres a quienes se los practicaron en el mundo es: ¿dejarlos?, ¿quitarlos?, ¿esperar y rezar? El problema no es nuevo. Data de hace casi tres años cuando la FDA estadounidense (Food and Drugs Administration) cuestionó la inocuidad de los implantes de gel de silicona. Desde entonces, probablemente ninguna mujer que los tenga ha podido dormir tranquila. Además, porque a medida que aparecen más informaciones, en lugar de resolver dudas se aumenta la incertidumbre y, con ella, crece el temor acerca de los posibles riesgos de salud que están corriendo por culpa de su vanidad. Y aunque hace 30 años se están utilizando, la verdad es que hoy no son pocas las que han decidido no correr mas riesgos y mandarse retirar los implantes.

Surge la pregunta: ¿es esa la solución? Todos los cuestionamientos en relación con la seguridad de los implantes de silicona- que incluyen relación con cáncer y enfermedades autoinmunes- han sido debatidos recientemente en importantes simposios médicos. SEMANA consultó con los cirujanos plásticos Héctor Castro Rojas y Hugo Velásquez, quienes están al tanto de las últimas investigaciones sobre el tema, para resolver algunos de los interrogantes más frecuentes en relación con el uso de prótesis mamarias.


* ¿CUANTOS TIPOS DE IMPLANTES HAY?

Básicamente hay tres tipos de prótesis mamarias. a) De solución salina con envoltura de silicona. b) De gel de silicona con envoltura de silicona (la vasta mayoría del mercado), y c) De gel de silicona en una envoltura de silicona recubierta con una capa de espuma de poliuretano (retirados del mercado hace tres años). Un cuarto tipo, menos común, es el implante que combina relleno de silicona y solución salina.


* ¿CUAL ES EL RIESGO?

El mayor riesgo de los implantes es que se produzca un derrame del gel de silicona, por culpa de una ruptura o porque se difunda a través de una cubierta intacta. El contacto directo del tejido mamario con el gel de silicona puede desencadenar una respuesta inmunológica, como cualquier reacción del organismo a un cuerpo extraño.

El otro riesgo es que el organismo rechace el implante, lo cual genera una condición llamada contracción capsular. Sin embargo, el número de mujeres cuyo organismo no los tolera es menor del 5 por ciento. Ese rechazo se manifiesta en un endurecimiento del tejido cicatrizado alrededor del implante, que en ocasiones puede deformar el seno y producir molestias como dolor y sensibilidad en determinadas posiciones.

Los síntomas de complicaciones pueden aparecer casi inmediatamente después de colocado el implante y hasta 20 años después, pero la mayoría parecen presentarse entre los siete y ocho años.



* ¿QUE SE SABE EN ESTE MOMENTO ACERCA DE LOS DESORDENES INMUNOLOGICOS?

Los últimos estudios muestran desde pruebas contundentes de más de 30 años acerca de la inexistencia de la relación causa-efecto entre los implantes y las llamadas enfermedades del colágeno, hasta pruebas experimentales que demuestran el efecto dañino del gel de silicona como provocador de respuestas inmunológicas severas. Por eso, la tendencia actual de los médicos es la de hacer una selección estricta de las pacientes, contraindicando el uso de implantes a aquellas con sospecha o enfermedad diagnosticada del colágeno y, en aquellas ya operadas y que presenten problemas retirarlos para disminuir la posible exacerbación de los síntomas y la respuesta inmunológica.


* Y RESPECTO AL CANCER ¿QUE?

No hay sólida evidencia de que los implantes por sí mismos aumenten los riesgos de cáncer en la mujer. La única excepción han sido los implantes cubiertos por una membrana de poliuretano, los cuales fueron retirados del mercado hace tres años. Cuando la FDA decidió prohibirlos se basó en los resultados de estudios realizados en ratas de laboratorio, los cuales mostraban que la cubierta de poliuretano liberaba un químico que es considerado cancerígeno. Este tipo específico de implante se dejó de fabricar y a Colombia nunca llegó, por ser muy costoso. La conclusión científica y clara en este momento es que no existe ninguna relación causa-efecto entre silicona y cáncer.


* ¿ES CIERTO QUE LAS MUJERES EN RIESGO DE CONTRAER CANCER DE SENO NO DEBEN UTILIZARLOS?

Aunque esté determinado que los implantes de silicona no causan cáncer, ellos sí pueden obstaculizar la detección en sus tempranos estadios, cuando es curable. Esto obedece a que la silicona puede oscurecer el tejido del seno e interferir la 'visión' de los rayos X en los exámenes para detectarlo. Incluso, severas cicatrices alrededor del implante pueden inutilizar una mamografía. Por ello, los especialistas recomiendan los mamogramas con desplazamiento, en el cual la prótesis es desplazada manualmente para dejar el tejido del seno más expuesto al examen. Ambas técnicas son necesarias para examinar tanto tejido como sea posible.


* ¿COMO DETECTAR UNA RUPTURA?

Infortunadamente la ruptura de un implante no es una 'explosión' que permita detectarla. De hecho, se trata de delgados orificios por los cuales se derrama el relleno de silicona y que la mujer puede no notar. Sin embargo, existen formas de determinar la condición de un implante. Las más comunes son el examen físico y la mamografía. Pero existen otros métodos más precisos como la sonografía -que usa ondas de sonido para crear una imagen-, que puede detectar incluso aquellas rupturas que no se ven en una mamografía. También se utiliza la mamoscopia, un examen en el cual una pequeña videocámara es insertada alrededor del implante, y que permite al cirujano verlo completamente en una pantalla.


* ¿CUANDO ES NECESARIO RETIRARLOS?

Cuando un examen muestre claramente que existe una ruptura, cuando el implante constituya una interferencia crítica en la mamografía para detectar cáncer de seno o en caso de que exista un rechazo del organismo. Aquellas mujeres cuyos médicos sospechan que pueden tener una respuesta inmune adversa, también deben retirarlos.


* ¿QUE IMPLICA RETIRAR UN IMPLANTE?

La remoción tiene, como cualquier cirugía, sus propios riesgos (infección, heridas, sangrado, etc.), es por eso que la mayoría de los cirujanos plásticos no recomiendan hacerlo a menos que haya un problema específico. De otra parte, hay que considerar que al quitar el implante el seno queda desfigurado, lo cual implica que tenga que realizar, además de la remoción, una cirugía reconstructiva.


* ¿CUAL ES LA RECOMENDACION PARA QUIENES DESEAN COLOCARSE IMPLANTES DE SENO?

Los más aconsejados hoy en día son los implantes rellenos de solución salina. Su ventaja es la seguridad pues no causan reacciones ya que se trata simplemente de agua con sal, la cual es una constituyente natural del cuerpo humano. De otra parte, si un implante de estos se rompe, se desinfla en cuestión de días causando problemas de tipo estético pero su poseedora sabe que ocurrió un problema.

Como los implantes de gel de silicona, los de solución salina pueden causar contracción capsular. Y por tratarse de agua y no de gel -que se moldea mejor- no lucen tan naturales como los de silicona, aunque esto es algo que puede disimularse en aquellas pacientes que tienen suficiente tejido del seno para proveer un forro natural.



COMO REDUCIR LOS RIESGOS

HAY CUATRO normas que debe seguir toda mujer que haya acudido a la cirugía plástica para colocarse implantes de seno.


1. SABER QUE TIPO DE IMPLANTE TIENE. Cuándo y dónde fueron fabricados parece ser un determinante en cuanto a qué tan rápido pueden causar problemas.

2. ESTAR ALERTA A CUALQUIER SIGNO DE PROBLEMA. Cambios relacionados con la forma como siente el seno o como luce su simetría, tamaño y consistencia amerita atención médica. La aparición de cualquier bulto, hinchazón, enrojecimiento, rasquiña, secreciones del pezón o ablandamiento o aumento de los nódulos linfáticos en la axila, o sensaciones persistentes de 'quemadura' en el seno, dolor en la superficie del pecho o en los músculos que van del pecho al hombro, brazo o nuca, requiere de una consulta al cirujano plástico.

3. HACERSE UN AUTOEXAMEN REGULAR Y UNA MAMOGRAFIA. Con síntomas o no, el autoexamen regular de los senos no es suficiente. Los controles con el cirujano plástico deben ser hechos cada dos años. Muchos expertos también recomiendan mamografías regulares para chequear rupturas, aunque no existe acuerdo acerca de cada cuánto tiempo es conveniente hacerlas. Otros piensan que si no existen síntomas, las únicas mamografías que se necesitan son para detectar cáncer de seno. Si bien una ruptura puede ser detectada a través de la sonografía, este examen no reemplaza la mamografía. Es importante que el radiólogo tenga experiencia en implantes.

4. MANTENER EL RECORD DE EXAMENES. Toda mujer que tenga implantes de seno debería mantener todas las mamografías y copias de exámenes de cada visita al médico, desde que éstos le fueron colocados. Esto ayudará al médico a rastrear cualquier problema de salud que pueda estar relacionado con los implantes.

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