Sábado, 21 de enero de 2017

| 2003/10/20 00:00

Hagamos la tarea

Aunque los deberes escolares pueden ser la tragedia de muchos hogares los expertos dicen que es posible hacerlos sin conflictos ni traumas.

Hay que enseñarle al niño a establecer una disciplina de acuerdo con sus necesidad para que haga las tareas sin conflictos.

Una reciente investigación en Estados Unidos mostró que la queja de muchos padres acerca de la carga excesiva de tareas de sus hijos era infundada. La mayoría de colegios colocaban un promedio de tareas tolerable y sólo en contadas excepciones se presentaba un exceso. En Colombia un estudio de este tipo no se ha hecho aún pero los reclamos sobre la cantidad de tareas son los mismos. El problema puede ser de percepción pues muchos padres ven como trauma este asunto debido a que les genera muchos roces con sus hijos. "Las madres siempre reportan este oficio como complicado, conflictivo y no como una oportunidad para aprender, para conocer más a los pequeños y ver cómo funcionan sus destrezas", dice María Elena López, sicóloga y autora del libro Tareas sin peleas. El tema en ocasiones se vuelve una tragedia en casa debido a que el niño puede tener ciertas dificultades: no copia las instrucciones bien, no sabe cuál es la tarea o no tiene disciplina para hacerlas.

La idea es que este momento sea un rato agradable para compartir y en los padres está el reto de lograrlo. Para empezar, la experta aclara que las tareas, a cualquier edad, deben ser realizadas por los niños y no por los padres. Cuando las tareas son tan difíciles que los adultos deben desarrollarlas es porque algo anda mal. El papel del padre debe ser ayudar al niño a crear un hábito para hacerlas y acompañarlo en las dificultades. Es importante en este momento conocer el ritmo del pequeño. Algunos se concentran menos que otros y, por lo tanto, requieren pequeños descansos en medio de las tareas. También es importante ver cómo trabaja y cuál es el canal por el cual el niño aprende. Algunos lo hacen con ritmos, entonces es bueno promoverle las rimas. "El padre puede enseñarle que es mejor hacer las tareas más largas primero, a realizar un planificador de tareas y a que sepa dónde puede encontrar la información". Cuando ya está más grande el rol del padre es servir de guía o de orientación.

El tema de la cantidad siempre ha sido polémica. En Colombia, curiosamente, muchos padres se quejan porque consideran que la carga es muy alta pero otros también lo hacen por falta de tareas. En este aspecto la sicóloga también aconseja indagar, antes de quejarse, sobre el papel que cumplen las tareas en el currículum del colegio. Según ella, éstas no se inventaron para aliviarles la carga académica a los profesores. No tenerlas tampoco implica necesariamente que el colegio sea malo. Estas decisiones siempre tienen un sentido y los padres deben conocer ese objetivo para estar en sintonía con el plantel en este aspecto. "En el caso en que son excesivas también es importante que los padres revisen esto y lo planteen ante las directivas del colegio", afirma.

Pero lo más importante es que las tareas dejen de ser una obsesión de los padres. No obstante es necesario acompañarlos pues varios estudios demuestran que los mejores estudiantes tienen padres comprometidos en este proceso. Pero también es necesario transmitirles confianza y, sobre todo, ver en las tareas una oportunidad maravillosa para enseñarle al niño buenos hábitos de estudio, disciplina, responsabilidad, motivación y, aún mejor, amor por el conocimiento.

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