| 1993/02/22 00:00

Iluminoterapia

Una nueva ciencia señala que la luz puede ser el remedio para todo tipo de males.

Iluminoterapia

ES POSIBLE QUE en unos años, cuando haga un largo viaje en avión, usted elija "light-class". Esta escogencia le permitirá llegar descansado a la junta de negocios. Lo único que cambiará durante el vuelo es que por algún tiempo tendrá sobre su rostro dos reflectores que ajustarán su reloj biológico para que cuando llegue a su destino su organismo no esté descuadrado. Esta es sólo una de las múltiples posibilidades que se han vislumbrado en iluminoterapia, una nueva ciencia que ofrece prometedores resultados.
Mientras la gente se oculta del sol para prevenir el cáncer de piel, los científicos han descubierto que la luz artificial, libre de los dañinos rayos ultravioleta, puede ser utilizada para tratar una variedad de problemas de salud. Al parecer, los poderes que los pueblos antiguos le atribuían a la luz son menos mágicos que biológicos. "La luz regula el flujo de numerosos químicos en el organismo y se ha descubierto que un apropiado tiempo de exposición puede afectar no sólo el estado de ánimo sino el desempeño mental y numerosas funciones", señala Charles Czeisler, pionero en este campo y profesor de la Escuela de Medicina en Harvard. "Cada vez es más creciente la evidencia de que la exposición a cierta intensidad de luz en determinado tiempo y duración puede curar algunas clases de insomnio, hacer que los trabajadores nocturnos sean más productivos y mejorar el sistema inmunológico".
Por ejemplo, desde hace un tiempo la iluminoterapia ha sido utilizada para tratar una forma clínica de depresión conocida como desorden afectivo estacional (SAD), que afecta al seis por ciento de los habitantes de las reuniones donde el invierno es muy severo. Aunque hasta hace una década se pensaba que era una manifestación de hipocondría, hoy existe evidencia de que la disminución de la intensidad y duración de los rayos solares afecta la producción de serotonina, un químico cerebral que regula el estado de ánimo. La mayoría de los síntomas de SAD pueden ser eliminados con dos horas al día de iluminoterapia y sus beneficios se ven en unos pocos días, en lugar de semanas, como sucede con los medicamentos contra la depresión. Tambien los astronautas reciben iluminoterapia varios días antes de un lanzamiento nocturno. Según los estudios de la NASA, esta técnica les ayuda a descansar durante el día y permanecer alerta en la noche.
Menos conocida pero más novedosa es la teoría de que la iluminoterapia puede ayudar a tratar la infertilidad. Diversos estudios muestran que la actividad sexual y la concepción varían con los cambios en la luz solar que ocurren en las estaciones. Una teoría señala que en los días despues del equinoccio de primavera pueden aumentar los niveles de las hormonas reproductivas. En uno de los experimentos realizados se encontró que la exposición a la luz ayudó a normalizar el ciclo menstrual en algunas mujeres que tenían problemas para concebir. Aunque los descubrimientos son muy preliminares, los investigadores creen que puede ser posible tratar la infertilidad de esta forma. También señalan que sesiones de iluminoterapia podrían ayudar a inhibir la ovulación y utilizarse como anticonceptivo natural.
El hecho es que la luz es el ánico y más poderoso factor externo en las fluctuaciones de la química interna de todos los seres vivientes. Al entrar por la retina, pasa a una parte del cerebro conocida como el reloj biológico, el cual programa la temperatura corporal, la presión sanguínea, las hormonas y químicos del sistema nervioso que regulan los estados de alerta o sueño y varias funciones corporales. Por eso no es exagerado pensar que los beneficios biológicos de la luz podrían convertir en un futuro a los bombillos en el remedio para todos los males. -

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