Sábado, 21 de enero de 2017

| 2003/05/26 00:00

La 'blogosfera'

La última moda en Internet es tener 'weblog', un diario con apuntes personales que pone en contacto a la gente con intereses similares sin importar su ubicación geográfica.

Primero fue navegar por la red, recibir e-mails y chatear. Ahora la tendencia de comunicación con más auge en el mundo virtual es tener un weblog. Probablemente a los colombianos esta palabra no les diga mucho.

Pero es sin duda el fenómeno que hoy más se estudia, el que más se menciona en los medios, el que más adeptos recluta y el que más actividad genera en la poderosa red mundial.

Un weblog, o blog, como se le conoce familiarmente, es una página personal en la que un individuo puede escribir lo que quiera sobre el tema que más le interese, desde filosofía hasta temas triviales de la vida cotidiana. Tiene el formato de un diario pues cada ensayo o escrito queda publicado en la parte superior de la página y se puede actualizar en forma permanente. Los interesados pueden hacer vínculos a otros blogs o hacer comentarios sobre algún aspecto que les haya cautivado la atención de ese en particular.

Los weblogs aparecieron en 1997, aunque en aquella época se contaban con los dedos de las manos porque eran costosos y difíciles de mantener. Eran sitios web personales con vínculos a otros websites y con contenidos alternativos o chismes, como sucedía con el de Matt Drudge, del Drudge Report. Hoy cualquier persona con un computador y una conexión a Internet puede tener su propio blog. El boom tomó forma en 1999 gracias a Blogger, una compañía de software que creó un programa muy sencillo para hacer páginas personales, el cual no requería conocimientos previos de hipertexto y podía bajarse de Internet sin costo alguno. En 2000 los usuarios estaban creando cerca de 300 blogs por día. En noviembre del mismo año esa población había crecido a 10.000. En 2002 había cerca de un millón de bloggers y hoy se estima que el universo de páginas personales, o blogosfera, está conformado por cerca de tres millones de blogs en el mundo. "Es la comunidad virtual que más está creciendo y creemos que aún no ha alcanzado su masa crítica", dijo a SEMANA Cameron Marlow, un investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que ha seguido de cerca el fenómeno.

Lo que distingue a los blogs de otras formas de comunicación es su contenido y el hecho de que puede ser actualizado a cada momento. En los chats por lo general las opiniones no quedan escritas en un lenguaje muy pulido mientras que el blog le da la oportunidad a la persona de escribir con tiempo y expresar mejor lo que piensa. Otro aspecto que los hace únicos es su capacidad de conectar a gente muy parecida entre sí. "Es una experiencia social. Si hay gente en el mundo interesada en lo que yo digo en mi 'blog' me va a encontrar y se va a comunicar conmigo", dice Marlow. Además no son anónimos. Aunque se pueden usar sobrenombres o nombres ficticios, como sucede en los chats, la mayoría aparece con su identidad real.

Muchos se aferraron al blog después de los ataques de septiembre 11, como Thorton, un empleado de una escuela en Las Vegas, para quien este medio ha sido su mejor terapia. Pero fue durante la guerra contra Irak cuando los weblogs tuvieron su presentación en sociedad. Muchos periodistas comenzaron a llevar estos diarios para informar al mundo los detalles del día a día en Bagdad que no publicaban los grandes medios. Tal vez el caso más famoso fue el de Kevin Sites, un reportero de CNN que expresaba sus opiniones personales en este diario virtual pero se vio forzado a abandonarlo debido a presiones de los directivos de esta cadena. Warblogging, un sitio con links de weblogs, recibía entre 3.000 a 6.000 visitantes diariamente antes del conflicto. Cuando la guerra se desató ese número subió a más de 10.000. El weblog Dear Raed, escrito por un joven arquitecto que vivía en Bagdad que se hacía llamar Salam Pax, también generó revuelo. Allí se relataba lo que pasaba a diario en Bagdad desde la perspectiva de un ciudadano común y corriente que sufría los rigores de los ataques de los aliados. Algunos se preocuparon por saber la verdadera identidad pero sus asiduos lectores le tomaron tanto cariño que, sin importar si era un impostor o no, sólo querían saber si se encontraba sano y salvo.

Como era de esperarse, hay todo tipo de weblogs. Los que más audiencia tienen son los especializados, como el de Andrew Sullivan, un periodista que escribe sobre política, o el del ex presentador de MTV Adam Curry, que promociona el sitio con el eslogan: "No hay secretos, sólo información que usted aún no tiene". Pero el material de estudio más interesante lo proveen aquellos que están en la parte más oscura del universo de la blogosfera. Allí se encuentran la mayoría de bloggers: jóvenes tímidos que por fin encuentran amigos, amas de casa, profesionales y estudiantes que quieren mantenerse en contacto con sus amigos, mujeres que quieren contar su vida sexual. Hay weblogs especializados en gatos, tejido, sexo, deportes y música. Uno de ellos es Bloggus Caesar y está escrito por un tal Julius Caesar, quien relata con descripciones y gráficas la estrategia para la toma de los galos en la Roma antigua. "Llegamos a Alesia, parece impenetrable desde la colina entre los ríos. Espero que una vez los galos vean el tipo de invasión que tengo en mente se rindan", publicó el 8 de mayo de este año. Hay otro weblog que es una novela en progreso, otro con historias cortas?

Para muchos expertos los weblogs son la realización de un sueño que desde el comienzo la red mundial les había prometido a todos sus potenciales usuarios y era ese un espacio democrático para que cada cual expresara sus ideas y opiniones. Otros, sin embargo, piensan que se trata de algo mucho más importante que tener un espacio para hacerse oír. "Lo que hace que el 'weblog' sea un fenómeno social es la cantidad de vínculos que crea", dijo a SEMANA David Weinberger, autor del libro Small pieces loosely joined, un documento sobre la red mundial. "Alguien escribe algo y otro contesta; una tercera persona les responde a estas dos; la primera responde a una tercera y así decenas se van uniendo a esta cadena. Se empiezan a establecer una serie de ideas. Se forma una relación, luego una amistad. Los 'weblogs' son una actividad altamente social y a los seres humanos eso nos fascina", dice.

La mayoría de weblogs comienzan con una audiencia muy pequeña, conformada sólo por amigos y familiares pero con el tiempo -y esa es tal vez la magia- se les van uniendo personas de sitios geográficos lejanos pero muy cercanas emocionalmente. "Uno se ve metido dentro de una comunidad en muy poco tiempo. Es muy difícil no contestar porque los 'weblogs' invitan a responder. Es como si alguien le abriera a uno la puerta de su casa y lo hiciera sentir agradable", dice Marlow.

El poder del blog es tal que las compañías comerciales ya le echaron el ojo. Seven Up está usando uno para mercadear Raging Cow, una bebida láctea. Jupiter Media lo usa para crear interés en una feria de computadores de esta compañía. Ray Ozzie, CEO de Groove Networks, comenzó uno hace menos de un año. "En el futuro cada persona va a tener un 'weblog' que será muy conocido para al menos 15 personas en el mundo", dice Weinberger.

Según Evan Williams uno de los propietarios de Pyra, la empresa que desarrolló el software para hacer blogs, opina que lo que marca la diferencia entre estos espacios y otras comunidades en línea es que en el weblog la gente tiene su propio espacio para escribir, a diferencia de los chats, en los que ese espacio es compartido. Esto crea una idea de propiedad y libertad que les da coraje a las personas para mostrarse tal como son y para escribir más. A veces demasiado. Rick Bruner, un consultor de Nueva York que está llevando un diario en su weblog, publicó que un amigo que le había criticado este nuevo hábito era "un gordo que corría como una nena", confiado de que él nunca iba a leerlo. No fue así. Su amigo, picado por el bicho de la curiosidad, leyó su diario en Internet y le dejó un mensaje en el que le anunciaba que hasta ahí llegaba su amistad. Algo similar le sucedió a Heather Armstrong, una diseñadora de Utah, quien criticó en su diario a sus padres por la crianza que le habían brindado. Su hermano vio el sitio y de inmediato les contó a sus padres, quienes a su vez armaron un lío de la madonna cuando vieron todas las quejas que hacía de ellos en Internet. Como si el caos familiar no hubiera sido suficiente, Armstrong fue despedida de su trabajo porque no midió sus palabras cuando se refirió a sus compañeros y su jefe en el weblog.

Una joven de Brooklyn llevaba un diario con todos los pormenores de su noviazgo. Lo anterior ha llevado a generar un nuevo pánico social ante el miedo de aparecer mencionado en el weblog del vecino. Por esto muchos ya advierten "no me vayas a blogear", lo cual sería equivalente a decir: "esto es 'off the record".

Pero aún con estas desventajas se prevé que los weblogs van a ser tan populares que en el futuro serán algo tan cotidiano como un e-mail. De esta manera no sólo quienes tienen necesidad de protagonismo estarán satisfechos. Sin duda también es la oportunidad para aquellos que siempre tuvieron el deseo oculto y frustrado de espiar en el diario íntimo de alguien.

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