Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2004/06/27 00:00

La carabela de Colón

Según el semanario alemán 'Der Spiegel', el barco que utilizó el descubridor de América apareció cerca de la costa de Panamá. El despliegue informativo incluye un libro y una serie de televisión.

La Vizcaína fue una de las cuatro naves utilizadas por Colón en su último viaje a América. En la foto, un modelo a escala.

Con bombos, platillos, una serie de televisión y un libro, el prestigioso semanario alemán Der Spiegel está capitalizando el hallazgo de una carabela hundida frente a las costas de Panamá, que podría ser La Vizcaína, una de las cuatro naves utilizadas por Cristóbal Colón en su cuarto y último viaje a América.

"Es el barco naufragado más antiguo que jamás haya sido descubierto en el Nuevo Mundo", aseguró a SEMANA el físico Pieter

Grootes, experto en investigación isotópica y datación de la Universidad de Kiel que fue contratado por Der Spiegel para analizar cuatro muestras de madera provenientes de los restos del buque, encontrado en la bahía de Nombre de Dios (Panamá), a siete metros de profundidad y 200 metros de la costa.

Grootes sometió las muestras a pruebas de carbono 14 y estableció que la madera con la cual se fabricó la nave provino de árboles talados entre 1449 y 1490. "Creo que se trata de La Vizcaína de Colón", indicó Grootes, respaldado por el trabajo de otros científicos que hallaron en el buque hundido restos de aceite de oliva en cántaros elaborados en Andalucía. Asimismo, el número y la disposición de los cañones del pecio concuerdan con los planos de La Vizcaína, y el hecho de que la nave esté taponada por brea reduce el margen de error ya que sólo a partir de 1508 los galeones españoles empezaron a ser taponados con plomo para hacerlos más resistentes a los embates del mar y a los gusanos de Toledo, que carcomieron y hundieron 'La Vizcaína' en 1503.

Según los historiadores, el cuarto y último viaje de Colón fue un desastre. Partió de Cádiz en mayo de 1502 con cuatro carabelas y 150 hombres, y regresó luego de más de dos años de sufrimientos, sin naves, con pocos hombres y muy enfermo. El propio almirante ordenó el hundimiento de La Vizcaína a principios de 1503 y luego partió rumbo a Jamaica, donde permaneció hasta junio de 1504. Murió en Valladolid el 21 de mayo de 1506

Los reporteros de Der Spiegel TV tropezaron con la carabela naufragada cuando estaban investigando en el Caribe la vida del pirata Henry Morgan. Pero las imágenes submarinas del camarógrafo Karl Vandenhole con el barco naufragado, antiguos cañones y balas de piedra causaron revuelo en Alemania. De inmediato Der Spiegel contrató un equipo de expertos de Alemania, España, Estados Unidos y Panamá, y financió la expedición con dos millones de euros iniciales.

La Vizcaína era un barco de 20 metros de largo, cinco de ancho, 1,95 metros de puntal y 1,83 de calado, idénticas características al pecio explorado por el equipo alemán. Los expertos rescataron del lugar balas de piedra, jarrones de barro, vinos, restos de alimentos y corchos con sellos y fechas de la época del descubrimiento. También recuperaron cañones lombardos con aros de metal en la estructura, así como cañones giratorios de hierro y bronce que disparaban balas de piedra de ocho a 10 pulgadas de diámetro. "La Vizcaína era una nave de combate, como las utilizadas por España para realizar el descubrimiento de América", explicó a SEMANA Clemens Höges, periodista de Der Spiegel, según quien serán necesarios cuatro años más de análisis hasta tener datos concluyentes sobre el buque naufragado.

En Panamá, el hallazgo ha comenzado a desencadenar conflictos entre los buscadores de tesoros y los institutos arqueológicos. Los problemas también han llegado a España, por cuenta de la serie de televisión de Der Spiegel, pero especialmente de su libro El último viaje, en el que se habla "de un traficante de esclavos que financió en gran parte el descubrimiento de América". Si bien Der Spiegel cuenta con la colaboración del investigador español Juan Gil, que escudriñó el Archivo Nacional de Indias de Sevilla para documentar la historia, en España se han oído todo tipo de críticas contra el libro. "La investigación de los alemanes sobre la carabela hundida es encomiable, pero una cosa es decir cuál es la datación de la madera del barco y otra muy distinta es ofender al pueblo español con eso de que financiamos el descubrimiento del Nuevo Mundo con dinero proveniente del tráfico de esclavos", dijo a SEMANA el historiador Carlos Seco de la Universidad de Sevilla.

Estas críticas cunden por rumores sobre la edición del libro en alemán, que salió a la venta en Berlín a finales de la semana pasada. El periodista Höges comentó a SEMANA que Der Spiegel no tenía previsto realizar un pronto lanzamiento del libro en castellano, pero ante la andanada de críticas desde España, es probable que aparezca este mismo año la obra que promete desatar muchas polémicas en el mundo hispanohablante.

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