Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2002/02/19 00:00

La Catedrales

Ya no queda nada de la cárcel donde estuvo recluido Pablo Escobar. Su estructura fue saqueada ladrillo por ladrillo, teja por teja, por seres anónimos que llegaban allí, primero agazapados en la oscuridad, luego ya a plena luz del día. Se les veía bajar por la montaña con sus tesoros a cuestas. Lo

La Catedrales

Ya no queda nada de la cárcel donde estuvo recluido Pablo Escobar. Su estructura fue saqueada ladrillo por ladrillo, teja por teja, por seres anónimos que llegaban allí, primero agazapados en la oscuridad, luego ya a plena luz del día. Se les veía bajar por la montaña con sus tesoros a cuestas. Lo único que no se pudieron llevar fueron las estructuras de hormigón porque no pudieron arrancarlas, cuenta un testigo. A éstas, sin embargo, también las invadió la maleza. Es un sitio fantasma, cuenta un habitante de Envigado, municipio al que perteneció esta cárcel que se hizo famosa en el mundo por albergar al capo del cartel de Medellín y a varios de sus hombres. Su construcción permitió la entrega de Escobar pero igual fue calificada como un grotesco monumento a la corrupción. Esto no era un penal sino una finca de recreo, dijo en una ocasión el fiscal general de la Nación, Gustavo de Greiff. Se encontraron fotografías de fiestas en las que se ve a los guardias sirviéndoles alimentos y bebidas a los detenidos y sus invitados, otra de un recluso vestido de mujer; prendas íntimas femeninas, videos pornográficos. Allá era tan fácil salir como entrar. Es increíble lo que vimos: pretendidas celdas de los reclusos que eran en realidad apartamentos con todas las comodidades posibles. Hoy es un sitio abandonado, que fue saqueado por gentes que necesitaban una teja o los ladrillos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.