Sábado, 21 de enero de 2017

| 1999/10/25 00:00

LA CIBER U

Cursos libres, pregrado y posgrado son algunas de las proyecciones de Internet en la <BR>educación. Hay millones de estudiantes 'en línea'.

LA CIBER U

Camilo Martínez es un joven y exitoso abogado que trabaja como vicepresidente del
Banco Standard Chartered en Bogotá. Desde hace un año simultáneamente realiza una maestría en
administración de empresas en Hen-ley Management College, una de las instituciones más
prestigiosas de Europa en esa área. Pese a que esa universidad está a miles de kilómetros, antes
de sumergirse en las reuniones y asuntos del banco, Camilo asiste a sus clases, va a la biblioteca,
charla con sus profesores y toma café con sus compañeros en la sede de la universidad, ubicada
en las cercanías de Oxford. Lo anterior es posible gracias a un buen computador, un magnífico
programa y una conexión a Internet. En dos años completará el programa de estudios y recibirá su
diploma, y todo esto sin necesidad de abandonar su posición en el banco y sin tener que asumir los
costos de trasladar a su familia a otro país. "Además aplico en el trabajo lo que voy aprendiendo día
a día", dice. ¿Máster por Internet?, le preguntan sus amigos con cierto aire de escepticismo. Y
aunque para muchos suene raro, para Camilo esta experiencia ha sido muy favorable y enriquecedora.
Pero no está solo. El hace parte de un creciente número de personas que se dejaron atrapar por
esa gran ola que está causando Internet en las universidades. Según dijo a SEMANA Vicky Phillips,
coautora del libro Best Distance Learning Graduate Schools 1999, se estima que sólo en Estados
Unidos existen 4,5 millones de estudiantes que toman clases a distancia. De estos, 2,5 lo hacen
con universidades tradicionales y el resto en institutos privados no tradicionales. La 'U' en el
ciberespacioLas cifras cada día van en aumento. Sólo hace un mes el Kentucky Commonwealth
Virtual University creó un web site con facilidades para realizar las matrículas a programas en la red.
Esperaban 50 estudiantes y atrajeron la atención de 200. La Universidad Autónoma de Barcelona y la
Oberta de Cataluña anunciaron en agosto que sus estudiantes podrán cursar por Internet asignaturas
de libre elección en un proyecto llamado Metacampus. La Universidad de Nueva York, una de las más
populares en educación superior en Estados Unidos, desde hace un año ofrece cursos por la red,
"dirigidos especialmente a aquellos que tienen dificultades de transporte u obligaciones familiares y
laborales", afirmó a SEMANA Christine Camus, asesora administrativa de esta institución. Stanley
Kaplan, compañía que prepara a los estudiantes para exámenes en Estados Unidos, abrió el año
pasado su propia universidad de abogados en el ciberespacio. Desde 1993 la Universidad Politécnica
de Madrid ofrece cursos por Internet. Según dijo a SEMANA Julián Pabón, vicerrector del Cepade,
empezaron con 40 alumnos y hoy tienen 3.000 estudiantes, de los cuales 150 son colombianos.
Las universidades de mayor prestigio no se han quedado atrás. Stanford, Harvard, Duke y la
Universidad de George Washington están introduciendo dentro de sus programas algunas clases
virtuales para que los estudiantes puedan estudiar sin tener que pisar el campus.
En Colombia, desde 1994, la Universidad Autónoma de Bucaramanga ofrece maestrías en las que se
combinan los cursos presenciales con otros virtuales gracias a un convenio con la Universidad de
Monterrey, pionera en este tipo de educación en Latinoamérica. Hoy cuenta con 700 estudiantes. Y en
octubre próximo la Escuela de Administración de Negocios (EAN) comenzará dos posgrados en
gerencia y administración de empresas para los cuales no se requiere la presencia de los alumnos.
Ahorro de tiempo y dineroLas opciones de estudio son ilimitadas. Hace un par de semanas la firma
Net Music School, de Interactive Music, comenzó a ofrecer por Internet cursos de música _guitarra,
piano, solfeo, etc._ a un costo de 10 dólares anuales. Y aunque existe el mito de que este tipo de
educación es mucho más barata, la verdad es que los precios de las matrículas varían mucho. "Se
pueden encontrar maestrías que van desde 5.000 dólares hasta 80.000", dice Phillips.El éxito de esta
alternativa de educación no sólo radica en el ahorro de dinero sino también de tiempo. Cada quien
estudia a su ritmo, en el lugar y el momento que más le convenga. Pero no se puede desconocer que
implica un gran negocio para las universidades. Ya existen centros educativos completamente
virtuales, como la Universidad de Phoenix Online. Fundada hace 10 años, hoy ofrece 21 cursos en
áreas como negocios, administración, informática, sistemas, enfermería. Cuenta con un total de
10.300 estudiantes de Estados Unidos y otros países del mundo y se especula que sus ganancias
anuales están en alrededor de 2.000 millones de dólares. De hecho, se espera que en un futuro los
costos de los programas por Internet bajen mucho más, en la medida en que no se requiera construir
grandes aulas y se diseñen programas más estandarizados que no exijan la guía permanente de un
profesor.

¿Opción del futuro?
Las metodologías varían un poco dependiendo de la universidad. Pero por lo general se ofrecen
programas mixtos, en los cuales la persona va a ciertas clases introductorias al principio del año
académico pero el resto de trabajo se elabora utilizando todas las herramientas de Internet. Otros
cursos son totalmente impersonales, como el que realiza el ingeniero de sistemas Humberto Becerra
con una compañía filial de Apple llamada File Maker, con sede en California. Por 30 dólares el
semestre este profesional está recibiendo entrenamiento desde su oficina en Bucaramanga para
conocer a fondo el funcionamiento de un programa. "Yo no conozco a ningún instructor ni tengo
contacto con otros alumnos y si tengo preguntas hago un click en una opción y obtengo las
respuestas, dice Becerra. Pero lo cierto es que se aprende muchísimo".A pesar de todas las ventajas
los expertos en el tema creen que Internet nunca va a reemplazar las clases presenciales. Según
Phillips, el valor de la universidad para los jóvenes no sólo radica en la información y los diplomas.
También es crucial en su proceso de socialización "y ese tipo de interacción no lo ofrece Internet". En
cuanto a la calidad de un programa por Internet, los resultados pueden ser muy positivos. "La
experiencia ha sido muy buena, dijo a SEMANA Brian Mueller, vicepresidente regional de University of
Phoenix Online. Hemos hecho pruebas antes y después y nuestros estudiantes tienen mejores
calificaciones que en las de universidades reales". Sin embargo otros opinan que estudiar online puede
ser tan bueno o tan malo como hacerlo por el método tradicional. "Todo depende de la motivación
del estudiante, del programa, de los profesores. Es como en la vida real", dice Phillips. No hay duda
que en países como Colombia, donde la educación es muy costosa y escasa, Internet puede ofrecer
muchas ventajas. La Universidad Autónoma de Bucaramanga, con el apoyo de la Gobernación de
Santander, pondrá en práctica en octubre un proyecto para ofrecer especializaciones a maestros
en los 87 municipios del departamento, para lo cual crearán aulas virtuales. "La idea es que Internet
sirva como instrumento de desarrollo para la comunidad", dice Gabriel Burgos, rector de esta
institución.
La mayoría de los expertos consultados por SEMANA no creen que llegue el día en que la educación
por Internet suprima la enseñanza tradicional. Aunque la tendencia es a fomentar más el estudio a
distancia a través de la tecnología, "en educación siempre se requerirá al menos un porcentaje
presencial", dice Pabón. En un futuro estudiar por Internet se vislumbra como la gran alternativa para
quienes ya han completado sus estudios básicos y quieren mantenerse actualizados en sus campos.
Y para eso sólo basta prender el computador, conectarse y hacer un click en la lección.
¿Y cómo funciona?
Este es un programa de estudios por Internet basado en la experiencia de la Universidad Politécnica
de Madrid.
El estudiante se registra y paga la matrícula on line.l Cada asignatura vale 500.000 pesos y cada
alumno toma las clases que quiera.
Una vez ingresa al programa obtiene un CD Rom y el material de trabajo.
Cada estudiante toma su clase cuando mejor le convenga.
A cada alumno se le asigna un tutor.
Los tutores son los mismos profesores de los programas cara a cara.
Si el alumno tiene dudas puede enviar un e-mail a su tutor a cualquier hora del día.l Hay
teleconferencias. Si el estudiante no puede asistir le envían el texto escrito.
Hay opción de bajar artículos y lecturas recomendadas por el tutor.
Para los trabajos en grupo reúnen a los estudiante por países.
Los alumnos se conectan por chat rooms o por e-mail para los trabajos.
En los exámenes un funcionario de la universidad viaja a cada país para vigilar el proceso de la
prueba.
Perfil del estudiante
No todas las personas pueden convertirse en estudiantes cibernéticos. Se estima que existe 30 por
ciento de deserción de estos programas debido a que no se adaptan al método. Por eso los
investigadores del tema recomiendan que lo piense antes de pagar la matrícula.
También es conveniente revisar que el programa esté acreditado. Lo mejor es matricularse en los que
ofrecen las universidades tradicionales. Estos son algunos de los rasgos que deben tener los
estudiantes por Internet.
Tener disciplinal
Disfrutar la comunicación por Internet (chats, newsgroups, e-mail, etc.).
Gran habilidad para escribir, pues la mayor parte de la comunicación es escrita.
Tener automotivación.l Poseer una clara razón por la cual quiere estudiar ese programa.
Contar con el apoyo de la familia y el trabajo para realizar este programa.
Tener acceso a un buen equipo de computador y excelente conexión con Internet.

Los más y los menos
Vicky Phillips, asesora en el tema, afirma que la educación por Internet puede ser tan buena o mala
como la presencial. Todo depende del estudiante y de su adaptación a la metodología. Sin embargo
la experta destaca algunas de las ventajas y desventajas más notorias.
Ventajas
Ahorro de tiempo y dinero pues la persona no tiene que desplazarse a la universidad.
Las clases y el estudio se acomodan al horario de cada estudiante.
Desarrolla la creatividad del estudiante pues éste debe buscar la información solo.
Promueve la interacción del estudiante con otros alumnos a través de la red.
El estudiante es protagonista de su proceso formativo.
El alumno recibe instrucción más personalizada y tiene comunicación directa vía e-mail las 24 horas
del día.

Desventajas
No ofrece el mismo contacto persona a persona de las clases presenciales.
Se requiere un esfuerzo mayor de responsabilidad y disciplina por parte del estudiante.
No todo se puede aprender por medio de Internet. Las asignaturas de mayor éxito son aquellas que
enseñan datos específicos y no exigen interacción social.
Solo un tercio de los profesores que hoy dictan clases virtuales han sido entrenados para enseñar
por Internet.
Muchas universidades ofrecen programas que no están acreditados por entidades autorizadas.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.