Jueves, 30 de octubre de 2014

| 2013/01/26 00:00

La dieta del sexo

Para algunos el mejor ejercicio para adelgazar se hace bajo las sábanas. Una hora de pasión equivale a tres kilómetros en una trotadora.

La dieta del sexo Foto: Pantherstock

Todos sueñan con bajar de peso sin sufrir. Pero lo que nadie imagina es que se puede hacer ejercicio, adelgazar con placer. Esto es lo que propone una técnica conocida como Sexercise, o ejercicios durante el acto sexual. Esta tendencia toma cada vez más adeptos y se rumora que  Kim Katrall, Samantha en Sex and the City, la exspice girl Mel B y Kim Kardashian lo practican. De hecho, más de una docena de libros y videos dan instrucciones para lograrlo. 

El más reciente se titula Sexercise, de la autora Beverly Cummings, y saldrá a la venta en abril. Allí la experta explica, por ejemplo, cómo hacer ‘lagartijas de pasión’,  con las cuales el hombre trabaja sus bíceps y tríceps mientras estimula el punto G de su pareja. Las rutinas incluyen aeróbicos y ejercicios para fortalecer los músculos del abdomen, los brazos y las piernas. Algunos médicos acompañan esto con una dieta baja en calorías. De esta forma se pierden seis kilos en diez semanas. 

Kerry McCloskey, autora del libro The Ultimate Sex Diet (La máxima dieta del sexo) sostiene que un encuentro sexual de media hora hace quemar 150 calorías y 350 cuando la sesión es de una hora. En su libro Cómo adelgazar con el sexo, Richard Smith contabilizó que desvestir a la pareja gasta 12 calorías; un beso apasionado equivale a 60; las cosquillas, 30 y el orgasmo, 27.  Y mientras más pasión más energía, señala.

Esto no es de extrañar pues cualquier actividad, sea sexual o no “ayuda a bajar de peso en la medida en que se consuman menos alimentos que los que se gastan”, explicó a SEMANA la sexóloga Isadora Alman. Pero otros dicen  que el acto sexual es uno de los ejercicios más completos pues involucra casi todos los músculos.

Muchos pensarán que es difícil concentrarse simultáneamente en ambos objetivos. María McMillan, una periodista del Sunday Times que describió su experiencia de 14 días de ejercicios en la cama, admite que para que se disfrute realmente la rutina debe coincidir con el deseo pues de otra manera será una tarea. También es importante tener en cuenta que no todos los ejercicios llevan al clímax. “No pude tener orgasmos durante ciertos entrenamientos, pero sí rutinas muy placenteras de 30 minutos”, dice. El clímax, según relata, vino después. Luego de dos semanas de ‘sexercicios’, McMillan se sintió más delgada y tonificada y “tuve un nuevo nivel de intimidad con mi esposo”. 

Hay quienes incluyen en este mismo concepto los ejercicios que se hacen antes del encuentro sexual para tonificar los músculos del amor. 

Y es que estar en forma es crucial para tener buenas relaciones sexuales. Según Alman, una persona pasada de  kilos no tendrá la misma flexibilidad para disfrutar ciertas posiciones. “La gente, además, se preocupa por cómo luce y cree que ser gordo interfiere en su relación”. La práctica sexual produce estrógenos, lo que mantiene la piel y pelo saludables, y libera endorfinas que estimulan el sistema inmune, crucial para mantener a raya las enfermedades.  

Los expertos recomiendan consultar al médico antes de someterse a este régimen. Pero ya con el visto bueno, la condición es que la jornada de pasión sea prolongada, haya muchas caricia, besos y cambios de posiciones. Porque sin movimiento no hay recompensa.

Javier de la Torre Galvis / Semana

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