Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1995/11/27 00:00

LA GUERRA DE LAS PILDORAS

Un estudio que relaciona los anticonceptivos orales con la trombosis crea confusión y pone en alerta a las mujeres.

LA GUERRA DE LAS PILDORAS

LA SEMANA ANterior un comunicado del gobierno británico que exhortó a las mujeres a poner fin al consumo de siete tipos diferentes de pastillas anticonceptivas abrió nuevamente el debate sobre los efectos secundarios de la píldora. El Departamento de Salud de Gran Bretaña afirmó que, según un estudio reciente, los anticonceptivos orales que contienen los compuestos desogestrel y gestodene duplican el riesgo de coágulos en la mujer. "Se tienen nuevas pruebas que indican que la posibilidad de una trombosis en una vena se duplica en el caso de algunas píldoras comparadas con otras", señaló el comunicado, que cita las marcas Femodene, Femodene ED, Minulet, Tri-Minulet, Triadene, Marvelon y Mercilon.
Estas píldoras, que hacen parte de los anticonceptivos orales 'de tercera generación' son consumidas por tres millones de mujeres sólo en Gran Bretaña.
"En general, se debe notificar a las mujeres que toman este tipo de píldoras que se cambien a otra marca a menos que no toleren otra clase de anticonceptivos " -advirtiò Michael Rawlins, director del grupo investigador-. Y agregó: "Las mujeres que continúen consumiendo las píldoras incluidas en la lista deben ser informadas y estar preparadas para aceptar el mayor riesgo de trombosis".
Las empresas fabricantes reaccionaron inmediatamente en defensa de su producto. La compañía farmacéutica holandesa Akzo Nobel NV -que fabrica Marvelon y Mercilon- señaló que ponía en tela de juicio el consejo del Departamento de Salud británico y aseguró que "las píldoras de tercera generación, con bajo contenido de hormonas son seguras". Akzo dijo que la advertencia de las autoridades británicas podría provocar "preocupación pública innecesaria e injusta". La empresa alemana Schering AG, el mayor productor de anticonceptivos orales en el mundo -fabrica Femodene y Triadene- y el grupo estadounidense Home Products Corp. -que fabrica los productos Minulet- también rechazaron la información.
Aunque la advertencia fue categórica, el director del estudio aseguró que las mujeres no deberían suspender inmediatamente las píldoras y restó importancia al riesgo inmediato, al indicar que la posibilidad de trombosis "es de sólo 30 en 100.000, la mitad del riesgo natural que se produce en la mujer con un embarazo".
El anuncio ha producido una gran confusión entre las usuarias. Y el debate se centra ahora en si el secretario de Salud británico, Stephen Dorrel, manejó correctamente o no la advertencia sanitaria. Algunos parlamentarios exigieron una disculpa oficial a las miles de asustadas mujeres. Uno de los expertos que trabajó en el estudio acusó a los funcionarios de causar una "epidemia de pánico". El profesor canadiense Walter Spitzer viajó especialmente a Gran Bretaña y señaló a la prensa: "El riesgo es muy pequeño y no ameritaba una acción tan drástica".
El martes pasado la Organización Mundial de la Salud confirmó los resultados. Sin embargo, indicó que las mujeres que consumen este tipo de píldoras deberían consultar al médico antes de interrumpir su ciclo. "Con esa interrupción los riesgos de embarazo son mucho mayores que el riesgo que se corre al continuar con las píldoras", dijo Olav Meirik, de la OMS. Pero a pesar de la profusión de comunicados y declaraciones, las mujeres siguen temerosas y confusas porque aún no saben a quién creerle.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.