Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 3/21/2004 12:00:00 AM

La metamorfosis

Un celular con cámara fotográfica, pantalla en color y sonido estéreo ya no descresta a nadie. Pero todo comenzó con un maletín.

En 1983 la compañía norteamericana Motorola introdujo el Dynatac, el primer teléfono celular de la historia. Las cosas han cambiado desde entonces. La función de transmitir la voz humana fue perdiendo importancia con los años, desplazada por propósitos insospechados hasta hace poco, como su utilización para jugar, pagar un refresco en una máquina dispensadora, lucirlo como parte del vestuario y hasta para el sexo, si tienen éxito los recientes servicios de contenido para adultos que acaban de ser lanzados en Europa.

Motorola invirtió 100 millones de dólares de entonces y 15 años de investigación en la construcción del Dynatac, un verdadero australopithecus afarensis que simplemente servía para comunicarse, pero que desató una revolución tecnológica de alto impacto en la cultura de estos días. Este primer aparato costaba en el mercado 3.995 dólares, ocho o nueve veces más de lo que cuesta el más moderno teléfono móvil de la actualidad. Ese mismo año, unos meses después, la alemana Siemens presentó con orgullo el C1, un teléfono móvil que distaba mucho del Dynatac porque había que cargarlo junto con una unidad del tamaño de un computador portátil actual y pesaba casi nueve kilos. Evidentemente, no era un teléfono de bolsillo.

El frenesí de la miniaturización llegaría poco después, con la aparición de modelos de menos de 300 gramos de peso, y ha sido llevada a tal extremo que una persona fornida y con dedos gruesos se ve a gatas para marcar las teclas de los celulares actuales, a menos que se deje crecer la uña del dedo meñique o utilice un palillo de dientes para accionar los miniteclados Querty, facultados para marcar números, escribir textos y hacer dibujos sobre una pantalla de tres o cuatro centímetros de ancho.

Los fabricantes de teléfonos celulares han invertido esfuerzos enormes en el diseño de aparatos novedosos que cumplan funciones varias y seduzcan a los amantes del gadget, el lujo y la extravagancia, como el elegante Motorola V600 Edición Especial, recubierto de diamantes. Los nuevos teléfonos móviles ya no parecen lo que son y ni siquiera parece que pudieran colocarse junto a la oreja, como el 7600 de Nokia, un dispositivo especializado en contenido multimedia en vivo que puede recibir transmisiones en directo de partidos de la Liga de Campeones o el Super Bowl.

Pero el punto culminante de la evolución física del teléfono celular es el advenimiento de los teléfonos para lucir con el vestuario, los weareable phones que se llevan puestos en la ropa y que rápidamente ganan espacio en las pasarelas europeas. En un reciente fashion show tecnológico en Cannes, fueron exhibidos diseños de reconocidas marcas como JLO, Diesel, Nike y Stüssy que incorporaban teléfonos celulares y reproductores mp3 elegantemente incrustados en los tejidos de la ropa, en las pulseras y en los collares. Xavier Leclerc, vocero del canal internacional Fashion TV piensa que "la convergencia de la moda y la tecnología de comunicaciones revitalizarán ambas industrias". Con estos diseños, los fabricantes de teléfonos móviles esperan lograr su sueño de vencer al computador en la carrera por mantener a la gente conectada todo el tiempo y en cualquier lugar.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1830

PORTADA

En la cuerda floja

La economía avanza a paso muy lento. Se necesita con urgencia un estartazo, pero el desánimo y el pesimismo limitan las posibilidades de una recuperación.