Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2000/04/24 00:00

La Semana Mayor

Las vacaciones de Semana Santa son una buena razón para empacar maletas y arrancar para Aruba, Bonaire, Curazao o Miami.

La Semana Mayor

Las vacaciones de Semana Santa se aproximan. La Semana Mayor es una época especial para el recogimiento. Pero también es propicia para el descanso. Es un alto en el camino. Son unas vacaciones pequeñas antes de la gran temporada de mitad de año. Los planes ya están listos. Las aerolíneas ofrecen sus paquetes. Las agencias de viajes programan sus itinerarios. Y cada quien escoge a su gusto. La oferta es para todos. Y hasta donde alcance el bolsillo.

Cuatro destinos están al alcance de estas vacaciones de la Semana Mayor. Cuatro lugares en los que se pueden combinar el recogimiento y el descanso. Y, claro está, un largo tour por los principales centros comerciales.

Esos destinos son: Miami, Aruba, Bonaire y Curazao. Miami, apto para las compras; Bonaire para el descanso. Aruba para la vida nocturna. Y Curazao para quienes quieran recorrer la historia del Caribe y la presencia de los países escandinavos por estas tierras agrestes.

En este especial los lectores encontrarán una serie de hoteles, centros comerciales, restaurantes, espectáculos y casinos que ofrecen lo mejor de lo mejor. Todavía hay tiempo para sus reservas. Cualquier destino que se elija será lo suficientemente atractivo para pasar una semana lejos del ruido y del infernal tráfico de las ciudades. En cada uno de estos sitios la Semana Mayor tendrá una programación especial que incluye desfiles y visitas a los más tradicionales centros religiosos. Será una mezcla perfecta: reflexión y descanso.



Sin límite



Aruba es sin duda el lugar del Caribe donde están las más hermosas playas y los más espectaculares casinos.



El ideal de vacaciones para cualquier persona se convirtió en la búsqueda de la combinación entre descanso y entretenimiento, mezcla perfecta que cualquier visitante puede lograr en Aruba. Diez kilómetros de playa son suficientes para ofrecer las actividades clásicas de buceo, kayac, veleros, pesca, surfing, viaje en catamarán, jet sky.

En medio del desierto y con el mar de fondo está La tierra del sol. Sus tierras son áridas. Secas y de color rojizo. Pero en medio de esa enorme planicie existe un pedazo de verde oliva. Es uno de los más espectaculares campos de golf y uno de los sitios más visitados por los turistas que visitan la espectacular isla de Aruba.

En cuanto a compras se refiere hay diferentes centros comerciales que cuentan con almacenes de exclusivas marcas, como Gucci, Fendi, Hugo Boss, Nauticay Cartier. Las principales tiendas se encuentran ubicadas en Oranjestad, capital de Aruba.

Para comenzar la noche nada mejor que cenar en un buen restaurante. La gastronomía en Aruba es muy variada. Hay más de 200 restaurantes de comida de diferentes tipos, muchos de estos han competido en concursos gastronómicos internacionales y casi siempre regresan a la isla cargados de medallas. Después de una suculenta cena los planes de diversión en la isla son muchos. Los shows nocturnos de Aruba constituyen uno de los principales ya que se encuentran a la altura de los espectáculos de Broadway. El Hot Tickets Reveu Show, del hotel Sonesta, es uno de los mejores espectáculos. Fue traído directamente de Las Vegas y es una mezcla de diversos actos con hermosas bailarinas. Otra atracción nocturna es el Jewel Box Review, un divertido show en el que hombres imitan a artistas reconocidos como Liza Minelli, Madonna, Tina Turner, Cher, Whoopi Goldberg, Whitnie Houston y muchas más. Este tipo de shows abundan en Aruba y varios hoteles cuentan con ellos.

En cuanto a hoteles Aruba ofrece los mejores del Caribe. Las principales cadenas han montado su infraestructura y al turista se le ofrece lo mejor. Hay quienes prefieren estar alojados en Oranjestad, en medio del bullicio de la ciudad. Hoteles como el Sonesta ofrecen servicios como casino, piscina, isla privada, restaurantes, espectáculos nocturnos y dos grandes centros comerciales. La otra opción de hospedaje se encuentra en Palm Beach, donde hay desde enormes hoteles que ofrecen todo tipo de servicios hasta pequeños como el Amsterdam Manor Beach Resort, que tiene la estructura de un pequeño pueblo europeo.

En Aruba no existen los límites para pasar unas inolvidables vacaciones. Y como sus habitantes lo han repetido durante décadas enteras, “en Aruba sólo faltas tú”.



El Edén

Bonaire es hoy uno de los principales destinos del Caribe para el ecoturismo y el encuentro con una naturaleza en su máximo esplendor.



Gerard van Erp, un holandés dedicado al mundo de los negocios, viajó hace 10 años por primera vez a Bonaire y desde ese momento se enamoró de una de las cinco islas que conforman las Antillas Holandesas. Las reuniones y conferencias en Europa quedaron en el pasado. Hoy este holandés, muy al estilo de Indiana Jones, recorre la isla en su camioneta blanca y se dedica a guiar grupos de buceo, snorkeling, kayac, ciclismo de montaña, windsurf y excursiones ecológicas. La historia de Gerard es la de muchos extranjeros que han decidido dejar su agitada y citadina vida para rehacer sus vidas en la tranquila isla.

Al llegar a Bonaire es inevitable sentirse contagiado por la paz que imprimen grandes extensiones verdes rodeadas por un mar con diferentes tonalidades verde-azul que producen los corales. A lo lejos es posible ver una gran línea color rosa que divide prácticamente toda la isla, efecto que se debe a la reserva ecológica de flamingos que anidan en la isla.

Famosa por estar incluida en los siete mejores destinos en el mundo para bucear, Bonaire ofrece a sus visitantes la posibilidad de realizar snorkeling y buceo en 80 diferentes sitios. Desde 1979 las aguas que rodean la isla fueron declaradas parque marino.

Bonaire ofrece actividades que permiten a los visitantes descubrirla por la propia experiencia.

El principal recorrido que se debe realizar es el tour por el Washington Park, una reserva ecológica que tiene 100 especies diferentes de pájaros y cactus. La isla está atravesada por manglares, donde es posible navegar en kayac y observar el ecosistema y la vida salvaje de la isla.Al sur se encuentra Lac Bay, una bahía en donde la fuerte brisa que corre facilita la práctica del windsurf. En este lugar se encuentra también el Sorobon Beach Resort, un hospedaje que posee la única playa nudista.

Sin importar el lugar de origen del visitante, en Bonaire siempre encontrará una persona que hable su idioma ya que todos los habitantes, además de hablar papiamento, hablan holandés, inglés y español .Las opciones de alojamiento en la isla son muy variadas: desde apartamentos rentados hasta exclusivos resorts.

El Plaza Resort Bonaire se encuentra a pocos minutos del aeropuerto, lo constituyen ocho diferentes islas de las cuales solamente dos están construidas, cuenta con 200 suites, playa , casino, canchas de tenis, restaurantes, piscina y estación de buceo. A pocos minutos de este lugar está el Harbour Village Resort, que con un estilo más clásico combina sus suites con algunas villas de propiedad privada, tiene todas las comodidades de un resort más un inmenso spa con instalaciones para la relajación de los visitantes. Estos dos resorts cuentan con marinas, en las cuales exclusivos visitantes anclan sus yates. En ambos sitios se hospedan frecuentemente grandes personalidades, entre ellas la reina de Holanda. Hoteles y resorts ofrecen planes especiales, no sólo para los amantes de la naturaleza sino también para parejas en luna de miel o que quieran sentirse a sus anchas ya que allí encuentran total privacidad.

Bon bini, que en papiamento significa bienvenido y es lo que los habitantes de Bonaire más ansían decir a sus visitantes .



La pequeña cosmopolita

Curazao, la isla más grande de las Antillas Holandesas, ofrece un contraste encantador para sus visitantes pues mezcla el sabor caribeño con una atmósfera totalmente holandesa.



Unos minutos después de las 10 de la mañana arribó el avión de ALM, la aerolínea de las Antillas Holandesas, al aeropuerto de Hato en Curazao. Desde el primer instante cambia la sensación con respecto a las islas vecinas. Aunque el ambiente soleado y caribeño es el mismo ésta es una pequeña gran ciudad en la cual, a diferencia de las otras islas, por todos los poros se respira un ambiente muy holandés.

Curazao recibe a sus visitantes con un gran puente que une a Punda con Otrabanda, los dos sectores en que se divide Willemstad, la capital.

En el momento en que se cruza el puente es posible comenzar a ver la exquisita y hermosa arquitectura de la ciudad, que hace unos meses fue declarada por la Unesco como patrimonio del Caribe. Sus coloridas casas, la forma de su puerto —que hace cientos de años era usado por los piratas por sus ventajas estratégicas— y su arquitectura le otorgan un aire misterioso que hace pensar a los visitantes en todos los secretos que encierra esta isla que en 1499 fue descubierta por Alonso de Ojeda. A partir de 1634 los holandeses se apoderaron de ella y durante mucho tiempo sirvió de puerto principal para la venta de esclavos provenientes del Africa.

En Willemstad es obligatorio visitar varios lugares. Uno de ellos es el museo de Kurá Hulanda. Este museo es considerado como una de las representaciones culturales africanas de mayor envergadura, en el cual además podrá encontrar el escritorio y algunos otros objetos que pertenecieron a Charles Darwin. Al realizar su visita no olvide preguntar la historia del dueño del museo, Jacob Gelt Dekker, un millonario holandés que lo hizo solamente con su colección personal de piezas. El también está construyendo un gran complejo hotelero contiguo al museo, para lo cual compró todo un barrio para cambiar su fachada y valorizar su inversión. Al cruzar el puente en el sector de Punda está el Museo Marítimo, en cuyo recorrido se pueden apreciar la evolución de la navegación y los momentos estelares de la historia marítima.

La mezcla más exótica que se puede percibir en Curazao sucede de noche. La isla ofrece una gran variedad de discotecas y lugares para ir de rumba. En la ciudad los restaurantes a la orilla del canal del puerto instalan sus mesas desde muy temprano y al caer la noche saxofonistas y grupos musicales amenizan las cenas de los turistas. Al otro lado de la ciudad, en Keizershof, un sitio de rumba muy famoso en Curazao, las cosas se mueven a otro ritmo. Este lugar cuenta con tres ambientes diferentes que combinan la forma de vida y los gustos de la gente de la isla. A la entrada se encuentra el restaurante Olé Olé, frente a éste una discoteca al aire libre, el escenario para que los habitantes demuestren lo buenos bailarines de salsa que son.

Para la noche existen lugares aun con un ambiente más caribeño. Por ejemplo, Mambo Beach, una discoteca a la orilla de la playa, en la cual se mezclan música de Carlos Vives o Elvis Crepo hasta los últimos éxitos dance y trance de Amsterdam.



De compras

Miami es la ciudad de la rumba y de las compras. Miles de colombianos la visitan cada año. Estas vacaciones son una oportunidad para regresar.



Muy pocas ciudades en el mundo reúnen las posibilidades de estar en un ambiente latino pero con las comodidades norteamericanas. Eso solamente ocurre en Miami. A tan sólo tres horas y media de vuelo, desde Bogotá, este destino se ha convertido en uno de los más accesibles para los colombianos en época de vacaciones. Y es que en Miami siempre hay algo nuevo para hacer. El encanto de esta ciudad esta en mil cosas: playas, centros comerciales, restaurantes, discotecas. En fin, hay de todo. Inclusive una de sus mayores atracciones es el Downtown, sitio empresarial de la ciudad. Allí se ofrece todo lo que necesita un ejecutivo: confortables oficinas, hoteles de cinco estrellas dotados con espectaculares centros de negocios, exclusivos almacenes de ropa y el enorme centro comercial de Bayside, uno de los más concurridos de la ciudad.

En cuestión de compras no hay una ciudad igual en Estados Unidos. Existen posibilidades para todos los gustos y bolsillos. Malls y más Malls, eso es lo que abunda en Miami. The Falls, Aventura, Dadeland, Cocowalk, Sun-set Place son algunos de los lugares en donde puede encontrar todo lo que a usted se le ocurra. Si la preferencia está en almacenes de grandes diseñadores, Ball Harbour Mall y las tiendas de Ocean Drive ofrecen las mejores opciones.

Pero si desea hacer compras con grandes descuentos, Miami también es la ciudad de las rebajas. A tan sólo una hora de Miami, en Ft Lauderdale, está Sawgrassmills, uno de los centros comerciales más grandes de la Florida, en el cual todos los artículos están en sales. A pocos minutos de allí, en la E 95 vía, Boca Ratón, se encuentra un peculiar mercado llamado Soap Shop, una especie de sanandresito. Y allí se encuentran cientos de imitaciones de carteras de famosos diseñadores, sólo que se consiguen por no más de 40 dólares.

Dejando de lado las compras, la rumba es un gran atractivo de la ciudad de la alegría, pues restaurantes, bares y discotecas hacen parte de la noche de Miami.

El lugar más candente en cuanto a vida nocturna se refiere, definitivamente, es South Beach, la zona de Ocean Drive, que tiene un exótico panorama en el cual es posible admirar a hermosas patinadoras y ver el paso de famosos actores y actrices. Allí se encuentran gran variedad de cafés y restaurantes: el News Café, lugar en el que Giani Versace desayunó por última vez, también está el Paparazzi, en donde un guitarrista al estilo Gipsi Kings anima la velada.

Larios, Bush, The Living Room, Macarena y en St Washington Avenue están los mejores sitios para rumbear hasta el amanecer y, de pronto, encontrarse casualmente con artistas como Ricky Martin o Will Smith.

Miami está bien para todo, muchas actividades y mucho descanso. Es la ciudad de la alegría y siempre tiene sus brazos abiertos para quienes la visitan.

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