03 abril 2012

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Las 10 cosas que uno nunca deja de hacer en Semana Santa, lista final

LOS 10+Ver películas religiosas en formato tecnicolor; ‘tomarse’ la semana; visitar los lugares sagrados; viernes de pescado seco.

Las 10 cosas que uno nunca deja de hacer en Semana Santa, lista final.

Semana Santa es por definición una celebración religiosa, y más aún, una tradición cristiana católica. Sin embargo, por tratarse de un asunto en parte cultural que determina a nuestra sociedad, las 'vacaciones de Semana Santa' se le dan hasta al mayor enemigo de la Iglesia.
 
Es así como
todos, desde los radicales ortodoxos, 'morrongos' religiosos, hasta quienes como producto de la ignorancia y sin conocimiento de causa se autodenominan ateos o agnósticos, reservan en su calendario estas fechas para tomarse un respiro de la cotidianidad, bien sea para cumplir con los preceptos religiosos o para hacer una vigilia de varios días en parranda.
 
Esta es la contradictoria lista de las 10 cosas que uno nunca deja de hacer en Semana Santa:
 
1. Ver películas religiosas en formato tecnicolor
 
Jaime Osorio dice que "en semana santa uno nunca deja de ver películas de época, por ejemplo 'Ben Hur' o 'Los Diez Mandamientos'". Lo particular no son las historias, sino que los filmes siempre están en formato 'technicolor', esto es, que siempre son, por nuevos, de los años setentas.
 
Pareciera que más allá de 'La pasión de Cristo', la industria del cine no volvió a ver al público que por estas fechas consume suficiente televisión. De todos modos, hace parte de la tradición que se trasmitan en jornadas infinitas por los canales nacionales y locales estos clásicos de la pantalla y no alguna mala reedición.
 
 
 
2. ‘Tomarse’ la semana
 
Si se hiciera un campeonato mundial de los países más bebedores (así como el cuestionado ranking de los más felices) sin lugar a dudas Colombia estaría en el podio.
 
Si cualquier excusa es buena para tomar incluso entre días laborales, las festividades solo las potencian. Si usted es joven y se va de paseo esta semana, la cantidad de alcohol en su nevera será desproporcionada, y si es adulto, será igual, solo que el producto será de mayor calidad.

3. Pasear
 
Sea cual sea su situación, en Semana Santa todos quieren pasear. No importa a donde ni con quien, pero siempre es bueno salir de la ciudad. Es por eso que a parte de Navidad y año nuevo, durante esta época las carreteras, las terminales y los aeropuertos son un completo apocalipsis. Igual, vale la pena el caos con tal de ir en busca de un poco de calor... ¿o de frío?
 
4. Visitar los lugares sagrados
 
Dentro del plan de viaje para muchos, está por supuesto "visitar los lugares sagrados e ir a procesiones" como lo recuerda Ever Cantillo, para quien además se trata de "tradiciones que compartimos en familia cada Semana Santa".

Para los creyentes esto no puede faltar, pues justamente hace parte de la esencia de la celebración. Sin embargo, tenga por seguro que por el hecho de ir a visitar algún santuario o tocar alguna imagen religiosa usted no se va a volver multimillonario ni va a lograr el 'éxito'. La religión no es una loteria.

5. Dormir

En Semana Santa nunca se deja de dormir. Y es que es el momento justo para descansar todo lo que en época ordinaria de trabajo y estudio no se puede. Aunque siempre existen puentes y vacaciones, nunca hay tantos días festivos consecutivos como en esta época.

6. Viernes de pescado seco
 
El precepto dice que durante la cuaresma no se deben consumir carnes rojas, en cambio de eso, pescado. La tradición moderna sugiere que con solo hacerlo los viernes está bien. Pero para algunos la regla solo aplica el Viernes Santo, donde como recuerda Jairo Galindo, "uno va a la casa de la abuela para comer el famoso pescado seco con lentejas y después hacer silencio para escuchar el sermón de las siete palabras sin poder jugar ni reír".
 
El pescado puede ser una verdadera delicia, y el pescado seco también, pero lo que le da una connotación negativa es ese nombre: pescado seco. Deberían cambiarlo, pues no suena nada provocativo y por el contrario puede llegar a espantar a muchos.

7. Ayunar
 
Al contrario de lo que muchos creen, ayunar, en términos de Semana Santa y Cuaresma, no es necesariamente aguantar hambre. Se trata de hacer un sacrificio significativo en el diario vivir. Sin embargo, para muchos el ayuno acaba en el desayuno y el consumo se potencia al máximo. Se come, se bebe y se 'peca'.

8. Revivir la fe
 
En la tradición cristiana católica, la celebración de la Semana Santa implica justamente eso, revivir la fe. Para eso es. Se trata de una especie de reencuentro con lo fundamental en un momento específico en el que todos los creyentes lo buscan. Quienes lo viven, pueden asegurar que se trata de un espacio especial que tiene un verdadero impacto espiritual.
 
9. Echarse un polvo
 
Germán Medina dice que "definitivamente, solo por el gusto de desafiar, saber que no te vas a quedar pegado o incluso por la fantasía de orgasmo infinito al quedarse pegado, te lo echas un jueves o viernes santo". Lo cómico son ese tipo de mitos que nadie cree y que tienen un efecto contrario.

10. Trabajar
 
Cuando usted, joven estudiante, ingresa a la vida real, se da cuenta de que lo que Conocía como Semana Santa en términos de vacaciones, son solo dos días. De resto tiene que trabajar normalmente, y si es periodista y algo extraordinario (que realmente es algo ordinario) ocurre, no verá la calle, no sentirá calor y no tendrá tiempo para rezar.
 
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