Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1995/12/18 00:00

LOS INVESTIGADORES

Un grupo de paisas ha logrado probar que sí es posible hacer ciencia en Colombia.

LOS INVESTIGADORES

SIEMPRE SE HA tenido la creencia de que en Colombia existe una gran dificultad para hacer investigación científica. Sin embargo varios ejemplos han logrado en los últimos años cambiar esa idea. Uno de ellos es el de la Corporación para Investigaciones Biológicas -CIB-, una entidad privada de Medellín, que ha permitido a muchos colombianos interesados en la investigación encontrar un espacio donde trabajar en biología molecular, micología, virología e inmunología, entre otros temas.
Todo comenzó a finales de 1970, cuando varios prestigiosos médicos, entre los cuales se encontraban Angela Restrepo, William Rojas, Emilio Bojanini, Fabiola Montoya y Mario Restrepo, tomaron la decisión de cerrar sus consultorios privados o retirarse de las entidades donde trabajaban para dedicarse de lleno a la investigación. Aunque tomar tal determinación podía ser visto entonces como una locura, el grupo logró consolidarse y hoy es una de las pocas y más prestigiosas instituciones que se dedican a investigación en el país.
En un principio el grupo trabajó adscrito a la Universidad de Antioquia, administrando los recursos destinados a investigación, pero a medida que sus investigaciones comenzaron a dar resultados empezó a recibir apoyo económico de importantes entidades y empresas del país. Esto le permitió tener su sede propia, la cual se inaugura esta semana en Medellín.
En estos 18 años de trabajo las investigaciones de la CIP han contribuido a mejorar los métodos de diagnóstico de ciertas enfermedades comunes en países del trópico. Las áreas en que se trabaja son diversas, pero especialmente en la clasificación de los hongos y bacilos que producen enfermedades infecciosas, como la tuberculosis. El grupo de científicos logró también crear interés en buscar el hongo que produce la paracoxidioidomicosis, una enfermedad que antes era confundida con la tuberculosis. "Gracias a las investigaciones se ha facilitado a los médicos mejorar adecuadamente el tratamiento de la enfermedad", dijo William Rojas, integrante del equipo médico.
El servicio de diagnóstico que ofrecen ha sido de gran ayuda para establecer qué tipo de bacterias o parásitos están involucrados en determinada enfermedad. Esto representa, además de un éxito en el tratamiento, un ahorro de tiempo y dinero. También contribuye a controlar el uso indiscriminado de antibióticos, que está generando una crisis mundial en el campo de la salud pública. El 40 por ciento de las bacterias que hay en Colombia son resistentes a los antibióticos -afirma el doctor Rojas-, esto obedece a la costumbre de los colombianos de autorrecetarse este tipo de medicamentos para curar incluso gripas virales. Uno de los objetivos del CIB es reconocer qué enfermedades son causadas por bacterias y hongos y cuáles por virus. "En el centro se clasifica la especie de bacilo, asi como la sensibilidad de éste a diferentes medicamentos. De lo contrario, la persona puede tener un bacilo resistente a la droga y el tratamiento no surtirá efecto. En cambio si se trata con la droga indicada, será efectivo", señala el médico.
Otro de los proyectos interesantes que está desarrollando es el control de la malaria en 30 comunidades de la Costa Pacífica del Chocó, en las cuales habitan 15.000 personas. Hace cinco años emprendió la capacitación de algunos miembros de cada comunidad para que realicen el examen, diagnostiquen y receten. Esto se ha reforzado con un programa de educación a los pobladores de la región para evitar el contagio y detectar los síntomas a tiempo.
Dentro de los objetivos de la CIP también se encuentra el estudio de plantas de posible utilidad médica y extractos vegetales que puedan tener valor como fungicidas o bactericidas. Así mismo, asesora a industrias en la solución de problemas de contaminación en sus procesos industriales. Uno de los proyectos más recientes tiene que ver con la biodiversidad. Con el auspicio del Ministerio del Medio Ambiente, la CIB está catalogando los diferentes insectos que se éncuentran en la región de la Costa Pacífica con el fin de determinar cuáles son nocivos y cuáles pueden ser de utilidad para acabar con otras plagas.
En estos años de trabajo la Corporación para Investigaciones Biológicas ha recibido numerosos premios internacionales y nacionales. Este año, solamente, la institución recibió, en cabeza de la científica Angela Restrepo, el premio Fundación Angel Escobar y el de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia. El grupo tiene claro que las condiciones para la investigación en Colombia han cambiado. Sólo en ese centro trabajan cerca 70 médicos, quienes desarrollan por lo menos cuatro investigaciones en areas como micología, bacteriología, inmunología, virología, parasitología y control de enfermedades infecciosas. A esto se suma el hecho de que la CIB tiene la meta de formar investigadores, lo cual demuestra que no es imposible hacer ciencia en Colombia.

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