Jueves, 23 de octubre de 2014

| 1992/01/06 00:00

LOS RICOS TAMBIEN VIOLAN

El juicio al sobrino de Kennedy, transmitido en vivo y en directo a todo el planeta, se ha convertido en una verdadera telenovela.

LOS RICOS TAMBIEN VIOLAN

MAS QUE UN LIO JUDICIAL Y UN drama familiar, el juicio contra William Kennedy Smith, sobrino del senador Edward Kennedy, se ha convertido en un evento de marca mayor en los Estados Unidos. Frente a la corte de Palm Beach se estacionan diariamente miles de reporteros listos a llevar la historia a los hogares norteamericanos, como si se tratara de una telenovela. En la misma forma que sucedio con el cubrimiento de la guerra del golfo o la comparecencia ante el Senado de Clarence Thomas, la CNN ha dedicado ocho horas diarias a transmitir, en vivo y en directo, los por menores de las acusaciones de la joven a todos sus abonados en el planeta.
El interes por el asunto radica basicamente en que se trata, una vez mas, de un miembro del clan Kennedy involucrado en un asunto sexual. Y aunque a estas al turas todo el mundo conoce los detalles del episodio, el caso Kennedy ha puesto de nuevo sobre el tapete la polémica sobre el date -rape, un delito que se configura cuando el acto sexual se presenta entre dos personas que han tenido una cita, es decir que ya se conocen, pero uno de los dos considera que fue objeto de violencia sexual.
A pesar de las diferentes interrpretaciones que se han podido escuchar durante el juicio, las declaraciones coinciden en la mayor parte. En la noche del 29 al 30 de marzo, William Kennedy Smith, un estudiante de medicina de 30 años, se encontraba en Au Bar, un exclusivo centro nocturno de Palm Beach, en compañia de su tio, el senador Edward Kennedy y su primo Patrick. La victima, Patty Bowman, llegó en compañia de su amiga Anne Mercer y el novio de esta. En un momento, la joven tropezó con William, y el incidente dio pie para que la pareja entablara conversación y bailara.
A las dos de la mañana, hora en que el establecimiento cerró, los Kennedy invitaron a las jovenes a seguir la rumba en la mansión de la familia Kennedy en West Palm Beach. Patty llevó a William en su carro. Al llegar, las parejas se separaron, Smith invitó a Patty a caminar por la playa. En medio del flirteo, que incluyo caricias y besos, William sugirió ir a nadar. La muchacha, poco convencida, dio media vuelta y se dirigió hacia la casa, mientras William se quitaba la ropa y se metía en el mar. Hasta este punto de la historia, parecen no existir mayores diferencias.
Donde las cosas se complican es en el episodio siguiente. Según la joven, William la agarró por los tobillos y la derribó sobre el cesped. Ella logró huir pero pocos metros despues, volvió a tumbarla y en medio de un forcejeo, la violó. La versión de Kennedy Smith es que los dos hicieron el amor, pero nunca contra la voluntad de la muchacha.
Ella asegura que la ferocidad con que el joven la ataco la hizo temer por su vida y huyo hacia el interior de la casa. Allí trato de esconderse y de llamar a su amiga para que fuera a recogerla. En la cocina encontro a Smith, a quien acusó de haberla violado, a lo cual el respondió que eso no era cierto y que, de todos modos, nadie iba a creerle. Esto llevo a la joven a tomar una libreta, una foto familiar y una urna de la sala de los Kennedy, para probar que habia estado allí.
El abogado defensor de William Kennedy Smith, Roy Black, sostiene que la muchacha accedió a entrar en la mansión a altas horas de la madrugada para continuar con el romance que había comenzado en el carro y que la prueba es que, antes de entrar, ella se quitó los zapatos y las media veladas y los dejó en el automovil. Luego de un paseo por la playa se dirigieron al jardín, en donde se produjo un

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