Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1995/04/17 00:00

LUCHA CUERPO A CUERPO

La última teoría de los científicos es que, hágase la dieta que se haga, el metabolismo siempre logrará regresar al peso natural.

LUCHA CUERPO A CUERPO

LO DICHO. HACER DIETA ES INICIAR una batalla perdida. Si alguna duda quedaba de que la gordura es un mal que no tiene cura (ver SEMANA, edición 669), ya existe la prueba científica de que la guerra contra el exceso de peso es una lucha que usted libra contra su propio organismo. Se acaba de probar que el cuerpo tiene un peso natural sobre el cual gravita y quien intente salirse de ahí debe enfrentarse a su propio metabolismo, el cual hace los ajustes necesarios para mantener ese peso que usted no desea pero que la naturaleza le dio.
La pregunta es: ¿Cuál es el peso natural? Ese que, como los parientes pobres, indefectiblemente se le aparece cada cierto tiempo. La nueva teoría -conocida como setpoint- explica que cada persona nace con un peso establecido, el cual permanece más o menos constante a lo largo de toda la vida. Y las nuevas evidencias sugieren que éste es controlado en la misma forma que un termostato regula la temperatura de una habitación. Cuando usted pierde peso la tasa del metabolismo disminuye y su organismo quema las calorías más lentamente. Y cuando usted gana unos kilos, su metabolismo se acelera y quema calorías más rápido. Eso fue lo que descubrieron tres investigadores de la Universidad de Rockefeller, en Estados Unidos, luego de un estudio cuyos resultados fueron publicados la semana anterior en The New England Journal of Medicine. Lo que esto significa es que si sus expectativas de figura están por debajo de lo que la naturaleza le dictó, la batalla está perdida. Pero si usted se ha ganado unas libras de más por cuenta de las vacaciones, no tendrá que preocuparse porque su metabolismo se encargará de regresarlo a su peso habitual. En pocas palabras, es mucho más difícil perder o ganar peso que mantenerse en el normal.

DOS MITOS DERRIBADOS
Esto derriba dos mitos muy difundidos. Uno, que estar en dieta permanente desconcierta el metabolismo. Dos, que la gente obesa tiene unmetabolismo lento. Los investigadores -que tomaron un grupo de voluntarios que ganaron y perdieron peso a propósito- encontraron perturbado el metabolismo tanto de aquellos que siempre habían estado en dietas como en aquellos que nunca antes las habían hecho. En cambio, a los únicos que se les encontró un metabolismo 'perezoso' fue a aquellos que estaban tratando de mantener un peso corporal más bajo que el natural.
Este es uno de los pocos estudios sobre el metabolismo hecho en humanos, ya que la mayoría se han realizado en ratas de laboratorio. Los doctores Jules Hirsch, Rudolph Leibel y Michael Rosenbaun querían entender la razón por la cual la parte mas difícil en las dietas no es bajar de peso sino mantenerlo. Para ello reclutaron a 40 voluntarios, hombres y mujeres, entre los 20 y los 40 años. La mitad eran personas obesas y la otra mitad nunca habían tenido problemas de sobrepeso. Durante varios meses estas personas vivieron en un centro clínico donde su dieta y su actividad fueron estrictamente controladas. Entre otras cosas, el estudio demostró que el efecto en el metabolismo es independiente de la edad y el sexo.

LA NATUBALEA ES SABIA
Durante el primer mes los voluntarios comieron una dieta en la cual el consumo de calorías era igual al de energía, lo que mantuvo su peso estable. Al segundo mes los voluntarios, intencionalmente, comieron cerca de 5.000 calorías adicionales al día hasta que su peso estuvo 10 por ciento por encima del normal. Primera sorpresa: ganar peso fue difícil para todos.
Cuando todos los del grupo alcanzaron un sobrepeso del 10 por ciento, regresaron por un mes a una dieta con suficientes calorías para mantener ese peso estable. Los estudios de metabolismo encontraron que en todos se había acelerado. Es decir, trataba de quemar más calorías para regresar a su punto natural.
Entonces los voluntarios se sometieron a una dieta para perder peso, consumiendo 800 calorías al día. Cuando estuvieron 10 por ciento por debajo de su peso normal, los investigadores los mantuvieron en ese punto por otro mes y repitieron el estudio de metabolismo. Resultado: en todos la rata metabólica había disminuido.
Se pudo también comprobar que en aquellas personas que ganaban peso el metabolismo se aceleraba en un 10 a 15 por ciento. Y entre quienes lo perdían, el metabolismo se hacía 10 a 15 por ciento más lento de lo normal. Según los investigadores, el cuerpo ajusta el metabolismo haciendo a los músculos más o menos eficientes en quemar calorías. Lo que esto quiere decir es que si usted ha logrado bajar cinco kilos para llegar a su peso 'ideal' -que no es el normal- cuando haga ejercicio para mantenerlo quemará cerca de 10 a 15 por ciento menos calorías que alguien que no ha hecho ningún esfuerzo para mantener ese peso.
Pero hubo algo más sorprendente, el metabolismo se ajustaba para mantener el peso natural tanto en los gordos como en los flacos. Al final del estudio los obesos se quedaron en el centro clínico para intentar bajar de peso. Algunos demoraron un año después de terminado el estudio. La mayoría redujo entre 20 y 30 por ciento del peso recomendado para su estatura y constitución, y algunos lograron incluso bajar más. No obstante ninguno pudo mantener el peso perdido. Inexorablemente aumentaron de nuevo. "Esto explica porqué la reincidencia a la obesidad es tan común. Incluso en una pérdida de peso del 10 por ciento el cuerpo empieza a compensarlo", señaló el doctor Rudolph Leibel.
Luego de comprobar que la guerra del sobrepeso es una lucha biológica, los investigadores sugieren que la mejor forma de poder ayudar a quienes libran la batalla de los kilos es comprender qué es lo que hace a los músculos más o menos eficientes en ganar o perder peso en lugar de enfocarlo en dietas o consejos sicológicos.

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