Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2007/11/03 00:00

Y el más malo es...

Compañías como Kellogg's, Mattel y Coca Cola se adjudicaron un premio muy particular: el del peor producto.

Agua de tubo embotellada, juguetes con altos niveles de plomo, cereales altos en azúcar y pastillas de dormir para niños fueron las galardonadas como los peores productos en 2007.

Hay premios que hacen avergonzar a quienes los ganan. Los actores de Hollywood tiemblan cuando son nominados a los premios 'Razzies', otorgados a las peores interpretaciones y las peores películas, y por el temor de ser escogidos como los peores vestidos del medio. La semana pasada, otro de estos galardones indeseados fue otorgado en Sydney, Australia, a los peores productos del mercado. Los juguetes de Mattel, el agua Dasani de Coca Cola, los cereales de Kellogg's y unas pastillas para dormir fueron los ganadores.

El anuncio fue hecho durante el Congreso Mundial de la organización Consumers International (CI), una ONG con sede en Londres que representa a 230 organizaciones de consumidores de 130 países. La selección fue hecha de acuerdo con "el tamaño de la compañía, la magnitud global de comercialización y ventas, el impacto directo en los consumidores y la potencial capacidad de cambio en el actuar de la empresa", dice el comunicado de Consumers International.

La gran ganadora fue la filial estadounidense de la casa farmacéutica japonesa Takeda, a la que el año pasado se le ocurrió la gran idea de publicitar un medicamento para dormir dirigido a niños. La campaña televisiva se hizo bajo el lema de "regreso a clases", y mostraba a los pequeños enfrentando el estrés del regreso al colegio. El medicamento Rozarem, lejos de ser una panacea para ayudar a los niños a conciliar el sueño, resultó ser potencialmente peligroso para la salud. Para la organización, este producto se llevó el primer puesto, ya que "muestra hasta dónde puede llegar una compañía farmacéutica para aumentar la venta de sus productos... esta empresa es nuestro ganador absoluto, por su comportamiento irresponsable en 2007".

Otra empresa que hizo méritos para subirse al siniestro podio de los peores fue Mattel. El pecado de la mayor productora de juguetes del mundo fue no sólo producir miles de piezas contaminadas con niveles tóxicos de plomo, sino, además, tratar de impedir una investigación del Congreso de Estados Unidos y tratar de evadir su responsabilidad, al achacarle la culpa a la industria china. Después de retirar del mercado unos 21 millones de juguetes en todo el mundo, Mattel tuvo que reconocer que los errores provinieron de la propia empresa.

Coca Cola también entró a la lista con su agua embotellada Dasani. En 2004 estalló un escándalo en el Reino Unido, cuando se descubrió que el agua, que era comercializada como si proviniera de fuentes minerales, no era más que agua de la llave purificada. Bill Garret, periodista de la BBC, aseguró que "es verdad que la compañía hace un proceso de purificación y añade sales minerales, pero la fuente sigue siendo agua de la llave".

Según Consumers International, "la publicidad que sugiere que su agua embotellada es significativamente superior al agua corriente es engañosa. Lo que hacen es reenvasar en botellas plásticas un recurso común, para que los consumidores paguen de cientos a miles de veces el valor que tendría directamente del grifo".

Kellogg's, la empresa famosa por sus cereales, tampoco se salvó del premio, por comercializar productos con campañas persuasivas dirigidas a niños. Los miembros del comité encargado de escoger a los 'ganadores' adujeron que esta es una de tantas compañías alimenticias que se lucran de vender productos "con alto contenido de grasa, azúcar o sal". La ONG "tiene el compromiso de frenar la publicidad de comida chatarra dirigida a los niños".

Los finalistas de este año tal vez no sean los más orgullosos, pero más que para ellos, este es un premio para los millones de consumidores desamparados del mundo.

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