Martes, 24 de enero de 2017

| 2004/06/20 00:00

"Me voy para Colombia"

A pesar de la situación de orden público, son muchos los estudiantes extranjeros que vienen cada año de intercambio a las universidades colombianas.

"Me voy para Colombia"

Mientras los colombianos sueñan con irse a estudiar al exterior, un grupo de jóvenes extranjeros han volcado su atención hacia Colombia y prefieren cursar aquí sus años de intercambio. Estos estudiantes se caracterizan por tener una personalidad aventurera y poco convencional pues sin importar las advertencias de sus gobiernos, ellos deciden tomar los riesgos que supone estudiar en un país con conflicto armado. Si bien no falta alguno que se crea Rambo y cuando llega trata de ponerse en contacto con miembros de los grupos ilegales para conocer de cerca su ideología, la gran mayoría vive una vida bastante normal.

"Muchos son europeos pues desde el 11 de septiembre los norteamericanos son más cautelosos. Los estudiantes llegan a través de convenios que se tienen con las universidades europeas y no pagan matrícula", dice Diana Gómez, del departamento de relaciones internacionales de la Universidad Nacional. Otras universidades que reciben extranjeros son la Javeriana, el Externado, la Tadeo, los Andes, el Rosario, el Instituto Caro y Cuervo, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Valle, el Icesi y Eafit, por citar algunas. Los programas más solicitados son lingüística, idiomas (hay 20 chinos estudiantes de español en la Universidad de Antioquia), administración, ciencia política, medicina (en el área de oftalmología), literatura y ciencias naturales. Cada centro educativo tiene un promedio de seis estudiantes cada año, sin contar los jóvenes que llegan becados por el Icetex. Esta ayuda es una contraprestación que hace el gobierno colombiano por las becas que anualmente dan los gobiernos extranjeros a los nacionales. Se calcula que cada año pueden estudiar alrededor de 30 extranjeros en los distintos convenios que tiene el Icetex con las universidades.

"A los extranjeros les llama la atención conocer y vivir una realidad que en su país no les toca, además son conscientes de que la Colombia real es diferente a la Colombia que muestran los medios de comunicación. Los convenios académicos tienen un componente de reciprocidad y en la medida en que los extranjeros vengan nosotros podemos mandar nuestros estudiantes al exterior. Sirve como un mecanismo de internacionalización de la universidad ya que ellos al regresar son multiplicadores", afirma Lenka Buckova, asistente de la facultad de relaciones internacionales del Externado.

El acompañamiento que hacen las universidades comienza desde que el extranjero aplica a la beca. Se le explica la situación de orden público, las medidas de seguridad, y si después de las advertencias el "valiente" se atreve a venir se sigue con el proceso de admisión. Al llegar a Colombia, un tutor lo recibe en el aeropuerto, lo ayuda a conseguir hospedaje y se le asigna a un estudiante colombiano para que le muestre la ciudad y lo asesore. Desde cómo hacer los trabajos hasta los sitios de rumba y las zonas seguras para viajar. Las universidades esperan que a través de estos programas el número de estudiantes en intercambio sea cada vez mayor.

Ferdinand Winkler
Alemania
24 años
Universidad Eafit
Medellín

Ferdinand estudia international management en Alemania, que equivale a la carrera de negocios internacionales en Colombia. Inicialmente su universidad le sugirió hacer el curso en México, pero a Ferdinand no le gustó esa opción y prefirió Eafit por las buenas referencias. "Me ha sorprendido que los paisas son relativamente puntuales a diferencia de otros latinos. Medellín es una ciudad más segura de lo que la gente cree. También me sorprende la frecuencia de las campañas de valor cívico. El metro es lo más limpio que he visto en toda mi vida y también es verdad que las mujeres más lindas están en este país".

En cuanto al nivel educativo, considera que hay demasiadas materias de educación general que deberían verse en el colegio, pero en términos generales el pénsum es bueno. Para Ferdinand estudiar en un país con conflicto armado no ha sido tan intimidante como se piensa desde afuera. "Cuando dije que iba a venir algunos amigos me dijeron que estaba loco pero con el tiempo se calmaron. El primer mes tuve que acostumbrarme a la policía con metralletas, a la vigilancia privada en todas partes y a los controles de carros por bombas. Hay partes que son calientes, pero hay buena información y uno sabe si puede viajar o no. Para mí el peligro más grande en Colombia es el tráfico".

Este alemán piensa quedarse hasta finales del año y ya convenció a otros compatriotas para que vengan a estudiar.

Pierre Gaussen
Francia

Universidad Eafit
Medellín
En julio Pierre regresará a su país después de estudiar un año en Colombia. Este francés llegó a mediados de 2003 a Medellín en donde cursó materias de administración de negocios en Eafit. "Antes de venir yo sabía que Colombia era un país con un conflicto interno y problemas ligados al narcotráfico pero más que todo que era un país muy diverso con muchas cosas por conocer. Durante mi estancia me han sorprendido la diversidad entre las regiones que parecen varios países y también las diferencias sociales que son más marcadas aquí".

Pierre se adaptó rápidamente al sistema educativo y aprovechó el convenio entre su universidad en Francia y Eafit para hacer el intercambio. "El programa de estudio me pareció bastante interesante porque me permite tener doble titulación. Es parecido al de mi universidad en Francia. Aquí se estudian más teorías de la administración en general mientras que en Francia es más enfocado al mercadeo o la contabilidad. Para mí sería bueno que el estudiante de intercambio tuviera un poco más de libertad a la hora de elegir las materias. Algunas me parecieron difíciles para un extranjero porque partían de la base de que uno conocía el sistema económico o la historia de Colombia".

Elena Oudovitchenko


Ucrania
33 años
Universidad Javeriana / Fundación Universitaria San Martín

Elena llegó al país hace cinco años para visitar a su hermana casada con un colombiano. Una vez aquí, esta médica se interesó por los programas académicos y se matriculó en la Javeriana, en donde hizo una especialización en oftalmología. "Antes de venir a Colombia tenía la imagen de las películas gringas donde muestran el narcotráfico y las mafias. Como un lugar exótico y menos desarrollado. Cuando llegué me di cuenta de que no era así, pero me impresionó ver a los pobres en la calle y lugares como la calle del Cartucho". Cuando terminó la especialización, Elena se enteró de las becas que otorga el Icetex para extranjeros y aplicó. Actualmente cursa una subespecialización en oftalmología en retina y vítreo en la Fundación Universitaria San Martín con el doctor Boris Bajaire. "El nivel de la educación en oftalmología en las dos universidades es muy alto. El sistema en Ucrania es más clásico, con el profesor dictando charlas y seminarios. Aquí es más práctico, lo que es bueno pero a veces no alcanza el tiempo para ver todo lo que uno quisiera. Me gustaría que hubiera más horas teóricas. Otra ventaja es que aquí me han tratado muy bien tanto los profesores como los compañeros. Me han apoyado mucho y me tienen paciencia".

Con tanta actividad médica asistencial en la universidad y la consulta, Elena no tiene tiempo para la nostalgia pero espera terminar pronto sus estudios y volver a su país. "Colombia me gusta mucho y me siento bien donde estoy, pero extraño a mi familia y las estaciones".

Matthew Alexander
Estados Unidos
26 años
Universidad Nacional y Universidad Externado de Colombia
Bogotá

Matthew es becario de la Comisión Fulbright y llegó en julio del año pasado a Bogotá. En la Universidad Nacional adelantó varios cursos y luego se matriculó en el Externado para hacer una especialización en cooperación internacional y gestión de proyectos para desarrollo. "He aprendido que la desigualdad socioeconómica tiene mucho que ver con el conflicto colombiano. Vine para ver el impacto de la política exterior de mi país. Algún día me gustaría educar a la gente de Estados Unidos sobre el impacto que tienen sus votos y sus consumos (como las drogas) en otras partes del mundo".

Matthew encuentra algunas diferencias entre la educación colombiana y la de su país.

"El campus de la Universidad Nacional es muy diferente al de las universidades en Estados Unidos. Es bonito porque refleja la diversidad que hay en Colombia. En el Externado hay muchas tareas cortas como ensayos de cinco o siete páginas y exposiciones. En mi maestría en Irlanda del Norte sólo tuvimos tres o cuatro ensayos en el semestre, pero eran más extensos. Una cosa que me gusta más del sistema de acá es que no hay tanta obsesión por las notas. Otra cosa cultural que es muy diferente es el horario. Acá la mayoría, incluyendo los profesores, llegan tarde a clase".

Para Matthew estudiar y vivir en un país en conflicto ha sido una experiencia interesante para su profesión, y salvo la sorpresa inicial de las estrictas normas de seguridad en lugares públicos no ha tenido ningún problema y afirma que Colombia le encanta.

Anne Segolene
Alemania

23 años
Universidad Icesi
Cali

Anne vino por primera vez en 1997 en un intercambio con el colegio Andino de Bogotá y quedó fascinada con el país, tanto que quiso volver y en agosto del año pasado fue admitida en el Icesi para tomar unos cursos relacionados con su carrera de ciencias administrativas y económicas. "Cuando dije que quería volver a Colombia me dijeron que estaba loca. No sé explicarlo, pero me gusta mucho estar aquí y me gustaría trabajar en este país. Lo único que me molesta es la ineficiencia de la policía. A mí me robaron y los policías no hicieron nada".

Pero venir al país no fue tan sencillo. "En Alemania hay muchas ayudas financieras para estudiar. Yo solicité muchas becas pero no me las daban. Me pareció raro porque tengo buenas notas, así que cuando pregunté por qué me las negaban me dijeron que era por el país. Me dijeron que Colombia era un país muy peligroso y me hicieron firmar una carta en mi universidad en la que yo me hacía responsable de cualquier cosa que me pudiera pasar".

Una vez superado el problema del financiamiento, Anne llegó a Cali, en donde siguió sus estudios. "En mi país las clases son con el profesor al frente hablando 90 minutos y con 400 personas en el aula. Aquí los grupos son más pequeños y el profesor pone más trabajos, tareas, exposiciones. En Alemania solo se hace un examen al final, mientras que aquí es como en el colegio. Eso tiene cosas buenas y malas. Es bueno porque uno no es sólo un número, pero también es malo porque los estudiantes son menos responsables".

Niklas Skog
Suecia

23 años
Universidad Nacional
Universidad de Antioquia
Bogotá y Medellín

Niklas ya está de regreso en Suecia, pero durante un año vivió en Colombia y estudió en la Universidad Nacional de Bogotá y en la Universidad de Antioquia. Nilkas estudia ingeniera física, pero como su carrera no existe en el país, durante el año de intercambio tomó materias de ingeniería electrónica y de física. "Bajo las circunstancias económicas del país, los programas educativos me parecieron buenos. Hay algunas diferencias pero no hay que fijarse en ellas".

Antes de venir al país, Niklas tenía referencias vagas de la situación colombiana. "Mis familiares no me dijeron mayor cosa por venir a Colombia. Quizás se acostumbraron a mi forma de vivir pues me gusta viajar mucho. Viajé por tierra y estuve en Santa Marta, Cúcuta, Turbo, y la guerra no me afectó. Puede ser por suerte o por seguridad, eso no lo sé decir. El único problema que tuve fue una vez que la ETB me facturó por equivocación una suma exorbitante y después casi no me devuelven la plata".

El choque cultural no fue lo que más lo impactó. "Las diferencias más grandes no se encuentran entre los dos países sino entre las clases sociales que hay en Colombia. En Bogotá viví en una cueva en La Candelaria y en Medellín viví en un apartamento muy bueno. Las dos alternativas son muy distintas pero ambas tienen sus cositas buenas. En términos generales estudiar en Colombia ha sido una de las mejores cosas que he hecho en la vida. Por supuesto que lo voy a recomendar".

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