Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2007/03/17 00:00

A la medida

La tendencia del siglo XXI: Los turistas quieren visitar destinos que se ajusten a su personalidad, sus aficiones, e, incluso, su identidad sexual. Lo tradicional está 'out'.

La búsqueda de experiencias místicas ha llevado a miles de personas a países como India o China, donde esperan encontrar la iluminación

La playa, los grandes monumentos y los museos ya no son lugares tan apetecidos a la hora de escoger dónde ir de vacaciones. Hoy los viajeros prefieren armar por Internet sus planes de ensueño. Hay de todo, como en botica:excursiones a la luna, camping a la orilla del Mediterráneo para parejas del mismo sexo, centros de yoga en India sólo para vegetarianos o canchas de golf en medio de castillos son algunos de los paquetes turísticos más solicitados en estos días.

Porque los destinos hechos a la justa medida del cliente son la nueva tendencia. Así quedó confirmado en la feria de turismo más grande del mundo, que terminó la semana pasada en Berlín, Alemania.Allí, como todos los años, la industria establece los lineamientos que va a seguir por el resto del año.

La Internationale Tourismus-Börse (ITB) reunió a 10.000 expositores y 162.000 visitantes de todas las esquinas del planeta.

SEMANA le cuenta las tendencias más innovadoras presentadas en este evento.
 
Hoteles ‘gay friendly’
 
La comunidad homosexual quiere tolerancia y privacidad en sus vacaciones. Los planes para conocer pareja son los más solicitados, como los cruceros 'completamente gay' por el Mediterráneo o el Caribe. Firmas como Atlantis (especializada en hombres) y Olivia (en mujeres) prestan este servicio.

Pequeñas cadenas hoteleras han construido toda una infraestructura "gay friendly", para aventajar a las multinacionales que aún no se adaptan al público Lgbt. Una de ellas es Blue Ocean Travel, que capacita a empleados y comunidades para que sepan respetar a estas parejas. Los tres hoteles que tiene en la Isla francesa la Reunión (Océano Índico) han convertido este destino en un paraíso de tolerancia.

En la región de Pisa, en Italia, hay centros de camping y bares sólo para mujeres o para hombres, grandes fiestas y concursos de belleza como Miss Drag, Miss Trans y Miss Gaya. En Viena hay tours para conocer la historia de homosexuales famosos. Es el caso del emperador austríaco Carlos VI o el compositor Franz Shubert.

Para los más deportistas, la ciudad de Colonia en Alemania está organizando los VIII Juegos Gay, donde dos mujeres compiten como pareja en la pista de hielo y la medalla de oro de baile de salón la pueden ganar dos hombres bailando salsa.
 
En busca del Nirvana
 
El interés que despierta hoy la vida sana y la necesidad de escapar de la presión laboral llevan a muchas personas a buscar el turismo espiritual. India, China y Tailandia son países que ofrecen destinos buenos no sólo para el cuerpo, sino también para el alma.

En la ciudad india de Kerala hay varios spa especializados en medicina Ayurveda, una técnica ancestral que a través de masajes con aceites busca equilibrar energías y curar enfermedades.

También hay centros que ofrecen la práctica intensiva de yoga y meditación. Allí sólo es posible consumir comida vegetariana y la mayoría de los huéspedes son acomodados en modestos bungalows, pensados para que las personas vivan con desapego a lo material. Este servicio lo ofrecen resorts como Somatheeram y Soukya.

Pero este tipo de 'iluminación' puede llegar a ser muy cara. Sólo el primer tratamiento, llamado purificación, dura dos semanas y puede costar 100 dólares diarios sin contar los pasajes.
 
Sólo para ‘gourmet’
 
Para los paladares refinados hay desde giras por regiones expertas en vinos, quesos y carnes frías, hasta cursos de cocina de varias semanas, dirigidos, además, a aprender una lengua extranjera.

Francia tiene un mapa con más de 17 rutas turísticas que giran en tormo a los distintos tipos de vid. Hay miles de hostales que ofrecen guías por los viñedos y las bodegas de conservación, cursos para catar vino y noches románticas con platos servidos por chefs reconocidos. En Aube y Marne, la región de la Champaña, dos noches en un plan como este cuestan 300 dólares por persona.

En la ciudad de Poppi, Italia, famosa por su comida con raíces medievales, las escuelas de lenguas han empezado a ofrecer cursos de cocina. Así, sus estudiantes pueden practicar lo aprendido en medio de especias, quesos y prosciutto.

La agenda de estos viajeros también se puede llenar con decenas de fiestas culinarias que se celebran en Sicilia o en Galicia. La ciudad de Arzúa, donde cruza el famoso camino de Santiago, celebra el primer domingo de marzo la Fiesta del Queso, donde además de mostrar los bailes autóctonos, se ofrece un gran mercado de productos frescos. Y San Vito, costa siciliana, hace varios años realiza el Festival del Cuscús, una especie de arroz típico de la cocina mediterránea.
 
Deporte, no sólo aventura
 
Celebrar el gol del equipo del alma en un estadio extranjero es un placer por el que muchos están dispuestos a pagar miles de dólares. Fue por eso que Alemania recibió 20 millones de turistas en el Mundial de Fútbol 2006 y se convirtió en el destino más visitado de Europa.

Para cautivar a los hinchas, las agencias tienen sofisticadas ofertas que van más allá de pasajes y entradas a los partidos. Para la próxima copa Uefa, en Austria y en Suiza hay paquetes familiares con clases de fútbol para niños.

Pero también hay chance para otros deportes. Los afiebrados al golf pueden jugar 18 hoyos en las exóticas Islas Canarias, en los paisajes melancólicos de Polonia o, como lo ofrece el consorcio Kaskáda, en una cancha rodeada de castillos medievales en República Checa.

Los fanáticos del rugby tienen en sus agendas Bordeaux, Francia, donde ya tienen lista toda la infraestructura hotelera para el campeonato mundial. Y si el interés está en las regatas, el lugar es Valencia, donde la marca Louis Vuitton patrocina una gigante competencia y construyó un puerto de última tecnología para llevarla a cabo.
 
Viaje a las estrellas
 
Desde cuando el primer turista estelar, el millonario Dennis Tito, pasó vacaciones en una nave en 2001, las compañías empezaron a explorar el mercado de los viajes estelares. Un tema muy futurista, creerán algunos, pero en la feria de Berlín se vio como una realidad.

Space Adventures, la firma pionera en el tema, presentó sus tres giras al universo: 'Misión a la Luna', 'Vuelo espacial en órbita' y 'Gira Sub Orbital'. Todos organizados con el apoyo de la Agencia Espacial Rusa, desde su base en Kazajstán. El único inconveniente es que su costo es tan alto, que sólo han tenido cuatro huéspedes.

El cohete Soyuz es el hotel designado para la misión a la luna, que tiene un costo total de 100 millones de dólares y dura 14 días. Según uno de sus guías, esto es "tiempo suficiente para dedicarse a observar la Tierra y tomar fotos de los cráteres de la luna, que se podrán ver sólo a 62 millas de distancia".
 

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