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| 10/26/2013 1:00:00 AM

Miedo 2.0

Ser espiados a través de internet o que las máquina reemplacen la interacción cara a cara son algunos de los miedos que los lectores de SEMANA compartieron en la convocatoria #Tecnomiedo.

El sonido del motor, el vapor y la ausencia de caballos que lo halaran aterrorizaron a los primeros parroquianos que vieron circular un automóvil. Decían que llevaba un demonio dentro o que era hijo de la hechicería. Algunos menos fanáticos pero más pesimistas auguraron un futuro de humanos sobre ruedas, en el que caminar sería obsoleto y los automóviles serían venerados como dioses. El escritor británico Arthur C. Clarke planteó que “cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia hasta cerca de dos semanas de ser usada, cuando se vuelve mundana”. 

Hoy ya nadie se sorprende al ver un carro y son tan comunes que hay uno por cada siete habitantes en el planeta.  Los expertos coinciden que anta cada nuevo avance las personas transitan del miedo a la sorpresa y finalmente, a la aceptación. En el caso de las tecnologías de la información, cada día más vertiginosas, es inevitable preguntarse hasta qué punto el hombre será capaz de controlarlos o si las máquinas terminaran doblegando a la humanidad, como en las mejores película de ciencia ficción. Semana invitó a sus lectores a participar a través del hashtag #TecnoMiedo y consultó a expertos sobre qué tan reales son sus pesadillas. 


#Tecnomiedo a no poder desconectarnos y ser absolutamente dependientes de la tecnología. 

Muchos temían que con la llegada del año 2000 las computadoras ‘enloquecieran’ y se produjeran apagones y desastres. Nunca sucedió y el mundo siguió en marcha, pero la alerta sobre la dependencia humana de las tecnologías informáticas se encendió. En 2011 investigadores de la Universidad de Maryland pidieron a jóvenes universitarios de distintas partes del mundo que se desconectaran durante 24 horas y relataran su experiencia. Los ‘desconectados’ reportaron desde aburrimiento y sensación de vacío hasta ansiedad y depresión. De hecho, muchos se conectaron antes del tiempo pactado.


Para el doctor Yosef Brody, uno de los sicólogos que participó en la investigación, cada individuo y la sociedad misma deben establecer criterios claros frente al papel de las tecnologías de la información en la vida cotidiana. Pues, según le dijo a SEMANA, “si no somos cuidadosos en su utilización pueden deshumanizarnos. Queremos controlar nuestras herramientas, no convertirnos en sus esclavos”.

#Tecnomiedo a que roben mi información, mi dinero o  me espíen digitalmente.

Basta con un computador, una conexión a internet y algunos conocimientos de informática para que un criminal vacíe una cuenta bancaria o robe a algún incauto, sin disparar un solo tiro. El cibercrimen preocupa tanto a los ciudadanos de a pie como a los Estados. De hecho, los gobiernos han creado organismos dedicados únicamente a blindar su seguridad cibernética y han promulgado leyes que buscan contener la suplantación, los robos y el espionaje virtual. En Colombia se protege la seguridad informática y los datos de los ciudadanos a través de la ley 1273 de 2009, que establece penas de cárcel y sanciones económicas a los hackers.

Pese a esto, los expertos señalan que en un mundo tan conectado los usuarios están más expuestos que nunca a ser víctimas del crimen o el espionaje. Mauricio Guijarro, experto en seguridad informática de EMC, por ejemplo, recomienda “la utilización de contraseñas seguras, evitar accesos desde computadores públicos, no dar información personal a extraños y no entrar en links de correos desconocidos. Hay que recordar que la primera línea de defensa somos nosotros mismos”.

#Tecnomiedo a que usar todo el tiempo el celular produzca cáncer. 

Durante años esta ha sido una de las mayores preocupaciones de expertos y usuarios. De hecho, la Organización Mundial de la salud, OMS, ha conducido y revisado estudios sobre la incidencia de las ondas de radiofrecuencia emitidas por los teléfonos móviles en la salud  y particularmente en el desarrollo de cáncer de cuello y cabeza. En 2011 la  Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer causó gran revuelo al incluir la radiación producida por los celulares en el grupo de “posibles cancerígenos”. Sin embargo, no pudieron comprobar que las ondas emitidas por los aparatos modifican el ADN o rompen los átomos. En lo que coinciden todos los investigadores es en que la información disponible es insuficiente y se necesitan unos cuantos años más de análisis para descartar o comprobar un riesgo real en el uso de los celulares.

#Tecnomiedo a que las máquinas reemplacen la interacción social.

Basta con mirar alrededor. La pareja en el restaurante, los amigos en un bar, los pasajeros de un carro, incluyendo al conductor. Todos mirando su celular, chateando con alguno de sus cientos de contactos, trinando en Twitter o posteando en Facebook. La sensación de estar conectados virtualmente con otros pareciera aislar a las personas de su alrededor. Para el doctor Jack Shafer, analista de conducta del FBI y experto en interacciones mediadas por las nuevas tecnologías, “la última conexión física es el acto sexual y las actividades que conducen hasta ello: tomarse de las manos, besarse, acariciarse”. Según le explicó a SEMANA, “el amor verdadero requiere tanto de la conexión física como de la emocional y la tecnología puede reemplazar la emocional pero nunca logrará reemplazar el contacto humano”.

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