Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2006/02/05 00:00

Nuevos vecinos

Ante el descubrimiento de nuevos cuerpos en el sistema solar, los astrónomos debaten si Plutón debería perder su estatus de planeta.

El astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh descubrió a Plutón en 1930. Entonces, la comunidad científica se apresuró a catalogarlo como un planeta.

Para los astrónomos Plutón ha sido siempre un lugar extraño. Es el único planeta que permanece virgen en cuanto a visitas de misiones espaciales y, dado que se encuentra en una oscura región 40 veces más lejos del Sol que la Tierra, ni siquiera el telescopio espacial Hubble lo muestra con claridad. Se sabe, sin embargo, que es más pequeño que la Luna, que tiene una leve atmósfera y que su interior está compuesto de hielo de agua. Estas características, sumadas a una órbita excéntrica y muy distinta a la del resto de planetas del sistema solar, lo hacen un lugar excepcional. Tan excepcional, que la Unión Astronómica Internacional (IAU) no ha podido llegar a un consenso sobre si Plutón debe seguir siendo considerado como un planeta.

La semana pasada dicha controversia se avivó aUn más. Un grupo de astrónomos alemanes publicó en la revista Nature un artículo en el que por primera vez se determina el diámetro de Xena, un cuerpo celeste descubierto a mediados de 2003. Xena, también conocido como UB313, resultó más grande que Plutón. Tiene aproximadamente 3.000 kilómetros de diámetro, mientras éste cuenta apenas con 2.250.

El problema, en realidad, se remonta a 1992. Hasta entonces nadie albergaba dudas de que Plutón fuera un planeta. Pero aquel año se descubrieron varios cuerpos helados, con órbitas y composición similares a las de éste. "Eso confirmó una teoría según la cual el sistema solar debía tener un segundo anillo de asteroides o planetoides más allá de Neptuno: el cinturón de Kuiper", explica el astrónomo Germán Puerta. Y el asunto no quedó ahí. A partir de 2002, Michael Brown, del Instituto Tecnológico de California, descubrió tres objetos de tamaño muy próximo a Plutón: Quaoar, DW y Sedna. "Era cuestión de tiempo para que encontraran uno más grande", afirma Puerta.

En efecto, a mediados de 2005, Brown y su equipo confirmaron la existencia de Xena, a una distancia aproximada de 97 unidades astronómicas, es decir, 97 veces la distancia del Sol a la Tierra. Se trata del cuerpo más grande detectado en el sistema solar desde cuando en 1846, fue descubierto Neptuno. Brown no dudó en presentarlo como "el décimo planeta".

Fue entonces cuando se encendió el debate. "Los astrónomos empezaron a revaluar si Plutón debía ser considerado como un planeta o simplemente como otro objeto más del cinturón de Kuiper. Puesto que no sabemos cuántos objetos similares habría, en los próximos años podríamos contar con 10, 20 ó 30 planetas", explica Gregorio Portilla, miembro del Laboratorio astronómico nacional.

Cambia el vecindario

Y es que lo que está cambiando radicalmente es la concepción que tiene la ciencia del sistema solar. Según Portilla "tenemos una visión muy reducida de éste. Conocemos los que están cerca, a unas 30 unidades astronómicas. Pero el sistema se extiende hasta 50.000 y 100.000". A esta distancia, más allá del cinturón de Kuiper, se encontraría la hipotética Nube de Oort, una región esférica que no sólo sería el límite del sistema solar, sino también la zona con más cuerpos celestes . Aunque nadie la ha visto todavía, "los astrónomos tienen buenas razones para pensar que está allí", afirma Portilla.

Dos misiones espaciales que han sonado a principios de 2006 tienen como objetivo rastrear el pasado remoto del sistema solar para entenderlo mejor. El 15 de enero, la sonda Stardust (Polvo de estrellas) arrojó a la Tierra una cápsula hermética de 46 kilogramos. Dentro de ella se encontraba una muestra de no más de un miligramo de polvo de cometa, con información muy valiosa sobre el origen del sistema solar. Mientras en los planetas el calor del sol ha generado transformaciones en sus componentes químicos, en los cometas -que provienen en su mayor parte del cinturón de Kuiper- las bajas temperaturas, cercanas al cero absoluto, han actuado como conservantes. En otras palabras, los cometas son fósiles del sistema solar, y contienen datos únicos sobre la época de formación de los planetas.

Por su parte, la misión New Horizons (Nuevos horizontes), que partió el 19 de enero, es la primera en la historia que visitará Plutón. Entre los muchos análisis que le realizará, comparará su composición y su superficie con las de los cometas. Pero antes de que New Horizons alcance su destino (lo que está previsto para 2015) la IAU tendrá que decidir si Plutón es o no el noveno planeta del sistema solar.

No es una decisión fácil. "Cada vez que pienso que estamos llegando a un acuerdo, alguien dice algo que revela claramente que no es así", afirmó en un comunicado Brian Mardsen, director del Centro para planetas menores y miembro del comité de la IAU que decidirá el estatus de Plutón. Para Mardsen, la forma más sencilla de concluir la controversia es quitarle a Plutón la categoría de planeta, y bajarlo a la de planetoide. El sistema solar quedaría con ocho planetas, y "sólo un objeto más grande que Marte podrá ser considerado como uno de ellos", añade. Así, se evitaría de entrada la posibilidad de que la familia solar creciera inesperadamente.

El problema radica en que cuando fue descubierto, en 1930, a Plutón lo catalogaron apresuradamente como un planeta. Esto ya había ocurrido con Ceres, el primer asteroide detectado entre Marte y Júpiter en 1801, y que en su momento también fue clasificado como planeta. Sin embargo, para 1860 se habían descubierto tantos 'planetas' similares a Ceres, que los astrónomos desistieron de llamarlos así, y decidieron darles el nombre de asteroides.

Pero hay otro problema de fondo, y es que la astronomía en este momento no cuenta con una definición de planeta. Para unos, un planeta debe dominar gravitacionalmente su alrededor, lo cual excluiría en seguida a Plutón y a Xena. Para otros, la condición es que la gravedad le haya dado una forma esférica, pero en esa definición caerían algunos asteroides. Otros más proponen denominar a todos los objetos más grandes que Plutón como planetas, lo cual sería muy arbitrario.

El asunto se complica todavía más, pues en los últimos 15 años se ha descubierto una gran cantidad de planetas en otros sistemas solares. Según Puerta, hasta la fecha la lista de estos cuerpos alcanza los 180, y buena parte de ellos tienen una masa mayor que la de Júpiter. "No se puede establecer un límite entre lo que llamamos planeta y, por ejemplo, una enana café, que es una estrella fallida que no alcanzó a fusionar hidrógeno en su núcleo", explica. Conclusión: cualquier definición resulta ambigua y deficiente.

Lo único que parece claro es que tanto el sistema solar como el espacio exterior le darán aún más sorpresas al conocimiento humano. Y la pregunta sigue sin respuesta: ¿es Plutón, a fin de cuentas, el noveno planeta del sistema solar? n



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