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| 7/30/2005 12:00:00 AM

Pantalla mágica

Los avances de la televisión no tienen límites. Alta calidad de imagen y sonido se unen a posibilidades dignas de ciencia ficción sobre cómo, dónde y cuándo mirar los programas favoritos

Cuando apareció en escena, a la televisión le salieron fuertes críticos que pronosticaron su fracaso. Tal vez el más ilustre de ellos fue el productor y director Darryl F. Zanuck, quien en 1946 le auguró apenas seis meses de vida. "La gente se aburrirá de mirar esta caja cada noche". Más de 40 años después, el cineasta es más conocido por su error que por sus grandes producciones. La televisión no sólo sobrevivió, sino que se convirtió en el gran fenómeno de masas del siglo XX .

En 1950, años después de que este aparato hiciera su debut, apareció la primera versión de la televisión por cable. Desde entonces, no ha dejado de evolucionar. Tres años más tarde, las imágenes en blanco y negro de la pantalla tomaron apariencia más real con la llegada de la televisión a color. Luego llegaron la televisión satelital y el control remoto. En los 70 apareció la reproductora de video Betamax y, pisándole los talones, el VHS, que a la postre triunfó en la batalla de los reproductores de cinta magnética.

Con la aparición de la televisión de alta definición, hace cinco años, la caja mágica inició su siguiente gran metamorfosis, que incluye cambios revolucionarios no sólo en el aparato, sino en la forma de ver televisión, en sus contenidos y en la manera como éstos son distribuidos.

Para verte mejor

Gracias a los últimos avances tecnológicos, los televisores aparatosos han dado paso a elegantes pantallas planas y rectangulares de alta definición que tienen la capacidad de mostrar un nivel de detalle muy superior al de los televisores convencionales, al punto que es posible ver las expresiones faciales de un deportista, la textura de la piel de un animal, o las huellas de las llantas en el asfalto durante un premio de la Fórmula 1. "Parece la vida real",dice Mauricio Correa, vicepresidente de mercadeo de TV Cable.

En la competencia por ofrecer las imágenes de mayor definición, las pantallas LCD (liquid crystal definition) les están ganando la guerra a las de plasma, debido a que son más livianas y tienen una vida útil mayor. Pero, además, pueden ser más grandes, hasta de 50 pulgadas, sin que la imagen aumentada pierda nitidez. Recientemente, Motorola lanzó la tecnología NED (nano emissive display) que no tiene límites de tamaño y ofrece imágenes de mejor calidad.

Si el zapping parecía demasiado fastidioso, con estas nuevas pantallas llega el twin view, una característica que permite tener en la pantalla dos o más canales al tiempo. Y también será posible comentar un partido de fútbol con los amigos sin necesidad de que ellos estén presentes, a la manera de un chat en Internet. .

Desde cualquier lugar del mundo

Pero esto es apenas la punta del iceberg. En un futuro no muy lejano, las grandes cadenas de televisión y los operadores de cable y satélite no serán los únicos proveedores de contenido televisivo. También lo harán las compañías de telecomunicaciones y los portales de Internet. La Iptv (Internet protocol television) que permite enviar televisión por la red ya es una realidad en países como Corea del Sur, donde la gente puede ver desde su computador episodios de una novela que se transmite exclusivamente en un web site. A diferencia de la televisión tradicional, cada cual lo sintoniza cuando quiere y paga por cada episodio. En Japón se ha aprovechado este protocolo para emitir viejos programas, dibujos animados y películas.

Eso explica que los expertos en sistemas estén tan ocupados desarrollando programas que permitan comprimir los videos de modo que se puedan archivar y transmitir rápidamente, de la misma manera que sucede hoy con la música. Si bien actualmente se distribuyen cientos de canales a través de la televisión paga, las opciones siguen siendo limitadas. Pero cuando la distribución se haga por Internet, esta barrera se derrumbará y las posibilidades serán infinitas. Además, una persona podrá sintonizar en forma simultánea tantas transmisiones como su pantalla lo permita.

Compañías como Google y Yahoo están trabajando en motores de búsqueda para videos en Internet, de la misma manera en que hoy encuentran un portal. Aunque todavía no es posible bajar los videos directamente, en la página de prueba http//:video.google.com, al escribir, por ejemplo, 'tsunami', aparece un listado de las transcripciones de programas de televisión en los que se menciona esa palabra. El proceso de búsqueda se realiza gracias a que algunos programas de canales como PBS, Fox o CNN cuentan con el servicio de closed caption, por medio del cual todo lo que se dice en el programa está escrito en un texto que acompaña la imagen. Pero la búsqueda muy pronto se hará por reconocimiento de voz. Según dijo a SEMANA Daniel Lemin, de Google, reproducir los videos será el paso obvio por seguir. "El objetivo de la compañía será conectar a los usuarios a los videos, sin importar donde se encuentren. Esto aumentará la visibilidad del contenido de las cadenas y permitirá a las personas ver los programas en cualquier momento".

Pero la industria no sólo busca que la gente vea sus programas cuando quiera, sino también en el lugar que quiera. Un aparato conocido como Slingbox está haciendo posible ver en un computador la señal de televisión que llega a su casa. Es decir, alguien podrá ver ese programa que no se pierde en su casa, en la sala de espera del aeropuerto, siempre y cuando tenga un computador y una conexión a Internet, ya sea inalámbrica o por cable. El dispositivo cuesta 250 dólares y se conecta entre el receptor de cable o satélite y la conexión de banda ancha.

Sobre ruedas

Con estas nuevas posibilidades no habrá excusa para que alguien se pierda su serie favorita. Así como en los aviones, los carros ya vienen con pantallas empotradas en los espaldares de las sillas. Por si fuera poco, las compañías de telefonía celular están desarrollando soluciones que permiten a los teléfonos recibir señales de televisión. En este momento es posible en casi la mayoría de países -excepto en Colombia- descargar de Internet videos musicales, avances de películas y clips de corta duración, y reproducirlos en los aparatos de gama alta. "Hay dos posibilidades: descargarlos y reproducirlos, o verlos en tiempo real, algo que se conoce como 'streaming tv', afirma Cristian Mejía, profesional de datos inalámbricos e Internet de Movistar. Las grandes cadenas de televisión como Fox emiten video clips de un minuto para celular, también conocidos como mobisodes, de exitosas series como 24. Estos cortos se graban en formatos especiales que requieren más acercamientos o close-ups de los personajes para que se puedan ver bien en una pantalla de celular.



"Pero el video 'streaming' es apenas el inicio de la televisión móvil, dice Jorge Aguilera, de Nokia. Aún faltan algunos ajustes para alcanzar su máxima expresión". Entre esos está el de mejorar la definición de la imagen y lograr que se pueda transmitir en tiempo real o que cualquiera pueda verla en tiempo real mientras viaja en el bus o cuando prefiera. Nokia, en colaboración con Movistar y canales españoles como TVE, está haciendo pruebas piloto de la tecnología Digital Video Broadcasting-for Handheld (DVB-H), que permitirá que la televisión móvil sea una realidad. Pero para esto se requiere que tanto el formato de los contenidos como las redes y los teléfonos estén diseñados para soportar esta tecnología.

El siguiente programa...

A pesar de todas estas posibilidades, algunos opinan que ver televisión seguirá consistiendo en encender la cajita mágica desde el sofá, en la privacidad del hogar. "Hacerlo en el carro o en el celular es una sofisticación, pero no es la esencia, dice Carmen Lucila Osorno, de Sky Colombia. El contenido seguirá enfocado para verlo en casa porque es difícil que algo reemplace el aparato receptor".

Y en materia de contenido, los cambios que ofrece la televisión por suscripción son enormes. Uno de los más interesantes es tener acceso a espectáculos exclusivos, que serán grabados de manera que el usuario pueda verlos desde diferentes ángulos o desde una sola cámara. Si se trata de un partido de fútbol, el televidente podrá seguirlo a través de las mejores jugadas o enfocando a un solo jugador.

La interactividad también se tomará la televisión. Los usuarios tendrán un mayor control sobre el destino de sus personajes favoritos y sobre la trama. Será posible expulsar a un protagonista si no convence su actuación o si su papel no es del agrado de la mayoría. Y habrá distintos finales para novelas y series, de modo que el televidente escoja el que más le llame la atención.

Los programas cortos o mobisodes se volverán populares y para la muestra está el proyecto del ex vicepresidente Al Gore, quien anunció que comprará un canal de televisión enfocado a una audiencia entre 18 y 34 años. Los programas del canal tendrán una duración máxima de nueve minutos.

La televisión a la carta es otro de los ases bajo la manga. Los televidentes podrán escoger la película deseada, que será enviada vía Internet, cable o satélite, y podrán hacer pausa, devolver o adelantar a voluntad, tal como lo hacen hoy con un DVD. Algo similar sucede con aparatos como el TiVo, que permiten grabar programas y luego verlos sin comerciales y con la opción de realizar acercamientos o de atrasar y adelantar.

Muchos de estos avances ya están sucediendo en Asia, Europa y Estados Unidos. Pero para algunos, la llegada de esta revolución a Colombia tomará mucho más tiempo. "Estamos en la edad de piedra", dice Mauricio Correa, de TV Cable. El atraso en redes en el país es sustancial, el acceso a Internet aún es limitado y no existen políticas gubernamentales claras sobre el tema.

Sea como fuere, todo esto lleva a pensar que la televisión del futuro le dará la opción al usuario de ver lo que quiera, a la hora que quiera y en el aparato que elija. Y en consecuencia, los televidentes ganarán algo que antes los medios masivos les habían negado: poder y capacidad para personalizar la programación. De hecho, la experiencia de las emisiones tradicionales, o broadcasts, que presentan a todo el mundo un mismo espacio, a una misma hora, por un mismo canal, está condenada a desaparecer.

Cuando los televidentes sólo contaban con dos canales, estaban obligados a ver las mismas novelas y los mismos noticieros y ese era tema obligado de conversación. Cuando llegó la televisión por cable, la gente se encontró con una mayor oferta de canales pero, a su vez, con mayor dificultad para escoger. Este nuevo esquema en el que el espectador decide qué ver y cuándo, dónde y cómo verlo, les exigirá más a los medios en cuanto a calidad, pero hará aun más difícil decidir qué programa sintonizar. Lo cierto es que el libreto de esta historia aún no se termina de escribir y para saber qué sucederá, usted no puede moverse de su silla. En otras palabras, esta historia continuará...
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