Miércoles, 1 de octubre de 2014

| 2013/03/04 00:00

Para ahorrar dinero no usa papel higiénico. Ellos son tacaños extremos

Estas personas cruzan todos los límites de la tacañería y hasta mendigan con tal de ahorrarse un centavo. Semana.com habló con ellos.

El tacaño centra su bienestar en la capacidad de tener. Si empiezan a gastar, disminuye su caudal, su poder y su autoestima. Foto: .

El Tío Rico Mc Pato, el señor Burns de Los Simpson y Ebenezer Scrooge, el protagonista del Cuento de Navidad de Charles Dickens, son quizás los personajes más recordados por su tacañería extrema. Pero más allá de las pantallas y las páginas de los libros, a la vuelta de la esquina y caminando por las calles también hay avaros que hacen hasta lo imposible por no gastar.

Todos conocen a alguien que teniendo dinero en su cuenta bancaria jamás se va de vacaciones; que prefiere andar en la penumbra para no gastar electricidad; que utiliza el celular solo para provocar llamadas perdidas; que al momento de pagar la cuenta desaparece y que solo va a un restaurante cuando lo invitan. 


Sin duda estos son actos de tacañería pero palidecen al lado de las excentricidades que en nombre del ahorro cometen los protagonistas del programa ‘Tacaños Extremos’ del canal TLC.

Esta serie sigue a individuos que buscan maneras únicas de recortar gastos a cualquier precio. Tal es el caso de Jeff Yeager, quien jamás toma un taxi ni un bus de servicio público. Aunque tenga una reunión importante que requiera usar traje de paño y corbata, él siempre se desplaza en su bicicleta.

Además, para ir de vacaciones pide prestada la casa de algún conocido y hace autostop. Tampoco come carne o al menos, jamás compra los cortes de la res que la gente consume normalmente. Él va a las carnicerías y compra vísceras por un precio mínimo .


“Yo no me considero un tacaño extremo por comerme las cabezas de las vacas o de los pescados. En otros países lo hacen y no tiene nada de malo, pero en Estados Unidos se escandalizan porque compro los restos que nadie quiere, porque me niego a cambiarme a una casa grande o porque me rehúso a salir a un restaurante a gastar todo mi dinero. Desde pequeño aprendí a no gastar y así soy feliz con mi esposa”, le dijo a Semana.com. 




Otro de los tacaños extremos es Terrence Candell, de Nueva York, quien se disfraza de mendigo y consigue su comida de las sobras de los mejores restaurantes. Para él, lo que los demás desechan es extremadamente valioso y por eso se dedicó a escarbar en la basura hasta encontrar el regalo de aniversario ideal para su esposa.

"Salimos a comer de vez en cuando y le pido a la gente de la mesa al lado su alimento de sobra para llevar a casa ", asegura. Terrence tampoco lava su ropa ni utiliza papel higiénico en un esfuerzo por ahorrar dinero.

"Yo no creo en gastar dinero en algo que solo vamos a tirar y no puede ser reutilizable como el papel sanitario, las toallas de papel o la seda dental. Es un desperdicio”, cuenta.

Kay, por su parte, tiene una costumbre para ahorrar que resulta escandalosa. Ella corta en pedazos un trapo viejo para crear su propio papel higiénico reutilizable. Luego de cada uso, ella lo lava y nuevamente lo pone en su baño para que lo use ella o sus invitados. 




Jay, por otro lado, se dedica a recorrer los parqueaderos y las cabinas telefónicas para recolectar las monedas que los demás dejan caer y Greg, un instructor de zumba, se gana la vida sometiéndose a estudios clínicos incómodos en los que nadie más acepta participar.

Otro caso es el de Victoria Hunt, una millonaria que para ahorrar en su factura del agua orina en una botella y luego la vacía en su jardín. O qué tal Roy Haynes, que se escabulle en los cinemas y recolecta vasos usados de gaseosa para volver a recargarlos y tomar de esta bebida gratis.

Lo más curioso, según los productores de la serie, es que los protagonistas en lugar de sonrojarse ante las cámaras se muestran orgullosos de sus hábitos de ahorro. “Ellos, a pesar de haber crecido en una de las mayores sociedades de consumo del mundo, optan por vivir la vida sin gastar y se debaten en el límite entre el ahorro y la mezquindad”, le dijo a Semana.com Mike Kane el productor de la serie.


¿La frontera entre el ahorrador y el tacaño en algunos casos puede ser difusa? Jorge Forero, psiquiatra experto en salud emocional, le explicó a Semanac.om que el tacaño es aquel que centra su bienestar y seguridad en la capacidad de tener. 


Si empiezan a gastar, disminuye su caudal, su poder y su autoestima. Por eso no lo hacen, porque valen por lo que tienen. El ahorrador, por el contrario, tiene metas claras, compartidas e inversiones seguras y mide sus gastos de acuerdo a ese proyecto.

Tacaños Extremos se emite todos los miércoles a las 9:00 de la noche por el canal TLC.


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