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| 5/7/2001 12:00:00 AM

Para vivir mejor

El premio Lápiz de Oro otorgado a 14 creativos fue un buen pretexto para darle una mirada crítica al diseño en Colombia.

El diseño forma parte de la vida cotidiana de todos. Pero, al igual que la arquitectura, suele pasar inadvertido para la mayor parte de las personas. El Lápiz de Acero es un galardón que reciben los creadores colombianos en 14 áreas diferentes, que van desde el diseño gráfico y de modas hasta páginas de Internet y urbanismo. Este evento lo patrocina la revista Proyectodiseño. Los jurados (tres especialistas en cada una de las áreas) evaluaron 305 propuestas y en más de una ocasión tuvieron que enfrentarse al problema de evaluar objetos muy disímiles ubicados en una misma categoría. ¿Cómo elegir, en la categoría mobiliario, entre una lámpara y una silla? En ciertas áreas los jurados encontraron ciertas carencias del diseño colombiano tales como poca innovación e identidad, falta de riesgo, incluso señalan la ausencia de exploración y de una cultura del diseño. Para Catalina Díez, jurado en la categoría de diseño gráfico, “qué importante fuera que, como en otros países, el diseño perteneciera a la vida cotidiana de las personas, que se valorara en su contacto y presencia diaria con los seres humanos, y que además ayudara a desarrollar nuestros patrones culturales”. Sin embargo casi todos coincidieron en su mirada optimista hacia este campo, al que le ven cada vez más futuro en el país. Quien mejor lo sintetizó fue el experimentado Jaime Gutiérrez Lega cuando manifestó: “Hay que seguir adelante aunque muchos vayan para atrás”.
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