Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2005/05/01 00:00

¡Por fin buenas noticias!

Un estudio revela que las personas con un poco de sobrepeso viven más que las flacas.

¡Por fin buenas noticias!

En algún momento de su vida Wallis Simpson, duquesa de Windsor, lanzó una frase que la inmortalizó: "No tiene nada de malo ser demasiado flaco ni demasiado rico". Hasta el momento su famosa máxima no había podido ser desmentida. Pero ahora, por primera vez, un estudio científico controvierte al menos la primera parte. Ser demasiado flaco sí puede ser malo. Para felicidad de los gorditos, el estudio publicado en la revista de la American Medical Association revela que se vive más cuando se es un poco grueso que cuando se es muy delgado. El trabajo, que dejó boquiabierto a más de uno, fue realizado por expertos en estadística y epidemiología de los Centros de Control de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) y el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos. En él se concluye que estar moderadamente pasado de kilos genera menos riesgo de mortalidad del que se creía. Los de peso normal o bajo ahora son los que más tienen de qué preocuparse, junto con los obesos. En resumen, unos kilos extra podrían ser de gran beneficio para vivir más tiempo, mientras que estar en el peso normal o ser muy escuálido coloca a los más delgados en un riesgo de muerte que nunca antes habían enfrentado. El estudio dice que la obesidad franca y la mórbida siguen siendo sin lugar a dudas condiciones letales para el organismo. Estas dos son responsables de más de 112.000 defunciones adicionales al año en Estados Unidos. No obstante, estar pasado de kilos previene cerca de 86.000, lo cual deja un saldo de 26.000 decesos entre las tres categorías. De manera sorprendente, las personas con peso normal o bajo, que se consideraban alejadas de toda enfermedad, arrojan un saldo mayor: 34.000 fallecimientos. Así, el sobrepeso y la obesidad, considerados la segunda causa de muerte más importante después del tabaco, con los nuevos cálculos quedaron ubicadas en el puesto número siete, por debajo de los accidentes de carro y la violencia. Los científicos que realizaron el trabajo estaban tan extrañados con el hallazgo como el resto de mortales. "No esperábamos que estos números fueran más bajos que otros cálculos previos", dijo a SEMANA Katherine Flegal, directora líder del grupo que desarrolló el trabajo. La investigación, una de las más serias y rigurosas hechas hasta el momento para calcular el vínculo entre peso y mortalidad, miró variables como el cigarrillo, la edad, la raza y el consumo de alcohol con un método sofisticado que también se emplea para determinar el riesgo de cáncer. Las categorías de peso se establecieron de acuerdo con el índice de masa corporal, una correlación entre el peso y la talla. Una cifra de 25 o superior al peso normal se considera sobrepeso y de 30 o más es obesidad. (Ver recuadro). Para muchos estos resultados se deben a que las personas no muy gordiflonas tienen mayor cuidado con otros factores de riesgo. De hecho, un artículo en la misma edición de la revista Jama corrobora que los estadounidenses con kilos extra están más saludables que nunca porque mantienen bajo control su presión arterial y sus niveles de colesterol. Flegal dice que los que están en bajo peso son más frágiles y tienen menos reservas nutricionales, problemas que los rollizos no enfrentan. "Además, la mayoría de muertes ocurre entre los viejos, y en esta población el bajo peso es un riesgo mayor que el peso alto". Al parecer tener ese volumen extra da más músculo y masa ósea, dos atributos físicos que son cruciales en la tercera edad. También hay razones metodológicas. Los datos de este trabajo son más recientes y esto incide en los resultados pues con el tiempo y la introducción de nuevos métodos para tratar la obesidad se ha debilitado su efecto letal sobre la salud. Los más contentos con este nuevo trabajo son los que encajan en la definición de sobrepeso. Después de que casi todos los grandes placeres de la vida como tomar trago, exponerse al sol, saborear una torta de chocolate han resultado ser un desastre para la salud, que un poco de irresponsabilidad se premie con años de vida ha sido visto como un acto de justicia. "Me encanta, dijo Steven Blair, presidente del Instituto Cooper, entidad que se dedica a investigar en medicina preventiva. Hay gente que se ha convencido de que la obesidad y el sobrepeso son los más grandes problemas de salud pública y estos números muestran que probablemente éste no es tan grande". Otros lo ven como una dulce venganza."Estoy feliz,dice el columnista del New York Times David Brooks. Por fin una vida de comportamiento irresponsable ha sido injustamente gratificada. Si el estudio es correcto yo estaré sirviendo aún cuando tenga 90 años, mientras que los flacos que comían ensaladas al almuerzo y se sentían superiores con sus pantalones apretados y su blusita pegada estarán muriendo de neumonía y otras enfermedades relacionadas". Pero ese mismo entusiasmo no se observa entre la comunidad médica, ahora dividida por el informe. El espectro de opiniones va desde los que no confían en absoluto en los resultados del informe hasta los que creen que la tan publicitada epidemia de obesidad ha sido sobredimensionada y en realidad tiene un impacto menor en la mortalidad de lo que se creía. Incluso dentro del mismo CDC no hay consenso sobre cuál posición adoptar. Hace unos meses ese organismo publicó otro trabajo que atribuía 400.000 muertes al exceso de peso y vaticinaba que en un futuro no muy lejano la obesidad le robaría al cigarrillo el primer puesto en el listado de los grandes factores asesinos del mundo moderno. Luego de muchas críticas los investigadores revisaron los datos, admitieron su error y bajaron la cifra a 380.000. Sin embargo, Julie Gerberding, directora del centro, dijo que continuaría utilizando esa cifra y no la nueva pues considera que la obesidad es todavía un gran problema de salud pública en ese país. La razón que explica esta posición es que el estudio sólo mira mortalidad y no enfermedad ni calidad de vida. Para ella hay suficiente evidencia sobre cómo al pasar de peso normal a sobrepeso y saltar de allí a obesidad se deteriora la salud, con un incremento en los niveles de colesterol, hipertensión y diabetes. Para algunos expertos, como Mary Grace Kovar, una consultora de la Universidad de Chicago, el problema radica en que lo establecido hoy como peso normal es demasiado bajo. Las personas consideradas de peso normal deberían ser las de figuras más rellenas, generosas de carnes, como las que pintaban Rubens y otros artistas del Renacimiento en sus lienzos. Flegal indicó que en términos prácticos, el mensaje debe ser el mismo para todos, no importa lo que pesen. "Tratar de adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio y dejar de fumar", dice. También recomienda ir al médico si sospecha de algo. Pero si se siente bien y sólo tiene unos kilos extra, "no debería estar tan preocupado".

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