Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2015/11/07 22:00

Locos por las compras

Estudios demuestran que las personas felices ahorran más. Estas son las razones psicológicas por las cuales algunos derrochan su plata sin control.

Estudios recientes han descubierto lo que lleva a la gente a caer en esos excesos. Foto: Javier de la Torre

"Nunca gastes el dinero antes de ganarlo”, señaló alguna vez Thomas Jefferson en un decálogo de principios para la vida práctica. Hoy los expertos utilizan ese principio, que parece tan obvio, en sus charlas con personas que tienden a gastar más de la cuenta. Se calcula que el 30 por ciento de la gente gasta más de lo que gana. Incluso los que creen ser responsables y organizados en sus finanzas personales, también caen en la tentación y cuando menos piensan están colgados con sus deudas.

Estudios recientes han descubierto lo que lleva a la gente a caer en esos excesos. Encontraron que administrar el dinero no es un asunto netamente racional sino que está relacionado con impulsos psicológicos, emociones y ciertos puntos ciegos difíciles de reconocer. Por ejemplo, para las personas es mucho más fácil visualizar la plata que van a recibir que los gastos que deben asumir. Por esta razón no hacen presupuestos realistas ni tienen fondos de emergencias. De ahí que compren cosas por encima de su capacidad financiera lo que los lleva a empeñar el sueldo siguiente para solventar gastos inesperados. Para evitarlo, los expertos sugieren tener un excedente de seguridad y ajustarse estrictamente a un presupuesto.

Algunos creen que todo se va a arreglar con un hipotético aumento salarial. “Casi todos se centran en cuánta plata van a ganar dentro de unos años pero no le prestan atención a la cantidad de dinero que van a gastar mientras ese día llega”, dijo a SEMANA Jonathan Berman de la Escuela de Negocios de Londres, coautor del estudio ‘Negligencia al pronosticar los gastos en las finanzas personales’, que saldrá publicado en la revista Journal of Marketing Research.

Las emociones también interfieren en las finanzas de las personas. “Todos los días convivimos con alegrías, miedos, celos, envidias, disgustos y otros sentimientos que condicionan nuestras decisiones”, afirma Carlos R. García, experto en gestión de ventas y mercadeo. En efecto, un estudio realizado con 4.500 personas en Holanda y publicado en la revista Journal of Economic Psychology afirma que las personas felices ahorran más, tienden a ser más precavidas con el gasto y a tener mayor visión para proyectar sus finanzas a largo plazo. La gente infeliz, por el contrario, tiende a derrochar.

Otras personas tienden a darse premios cuando sienten que han logrado metas o han tenido un día muy estresante, aunque no puedan pagarlos. Un estudio publicado en la revista Journal of Personality and Social Psychology mostró que tienen conductas impulsivas en periodos de estrés y gastan desmedidamente para autosatisfacerse. Por eso, Veronika Job de la Universidad de Zúrich y coautora del trabajo aconseja “evitar acercarse a las tiendas si no ha tenido un buen día”.

También hay que evaluar cuándo usar la tarjeta de crédito. Muchos prefieren usarla para no gastar los ahorros, lo cual es un error porque los intereses del crédito son mayores a los que generan esas reservas. La regla de oro es no gastar más de lo que gana y hacer un presupuesto riguroso ajustado al nivel de ingresos, que permita ahorrar. Berman dice que apretar el cinturón es simple. Solo es necesario tener más disciplina y un poco de conciencia a la hora de tomar decisiones que impliquen un gasto. Una manera de empezar sería preguntarse antes de hacer cualquier compra si realmente la necesita, o si es posible conseguirla más barata.

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