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| 8/21/2012 12:00:00 AM

Qué hay detrás del mercado de los alimentos fortificados

Mientras que para algunos los llamados alimentos funcionales son la salvación a sus problemas de digestión o nutrición, para otros son sólo el 'archienemigo' de los alimentos tradicionales.

En un supermercado no es extraño encontrarse con ‘milagros’ en botellas. Las estanterías están llenas de productos o alimentos funcionales que prometen ser la solución para cierto tipo de problemas como el tránsito intestinal lento. Ha sido tal la penetración de estos productos en los últimos años dentro de la canasta familiar que, según un estudio de la Consultora Symphony IRI, líder en el mercado de gran consumo, en 2011 estos productos facturaron $2.900 millones de euros.
 
De hecho, explica el estudio, a pesar de la crisis que vivió el viejo continente, las ventas de estos productos, en su mayoría se mantuvo o creció, porque, como lo señala Proexport, el consumidor actual, en particular el europeo, busca productos saludables y que aporten a su bienestar.

Sin embargo, para Michael Pollan, periodista norteamericano especializado en temas de nutrición y quién ha escrito varios libros sobre el tema, dentro de las claves para una alimentación sana está el no consumir productos que afirmen ser saludables, ya que lo que dicen las etiquetas suele " estar basado en datos incompletos e investigaciones deficientes".

Un ejemplo que da el periodista es la margarina. Éste fue uno de los primeros productos industriales vendidos que ofrecía más benéficos para la salud que el alimento que sustituía. Años después de su invención, se supo que sus grasas trans eran mucho más perjudiciales para el organismo que las de la mantequilla.

A este escepticismo se le suma el del Mikel López Iturriaga, periodista español experto en temas de gastronomía, quien en su blog del diario El País ha dicho que no cree en productos como Activia “porque existen escasas o nulas evidencias científicas que demuestren sus presuntas virtudes”.

Esta afirmación cobra relevancia si se tiene en cuenta que el British Medical Journal, hace un par de semanas publicó un estudio en el que afirma que faltan pruebas para asegurar que las bebidas hidratantes como el Gatorade o Power Rade, efectivamente re hidratan. De hecho, el 97,3% de los estudios en los que las empresas basaban sus afirmaciones carecían de rigor y, señala el informe, tales bebidas son bombas de azúcar, ya que contienen entre 40 y 60 gramos por litro. Es tal el nivel de azúcar que la Academia de Pediatras de Estados Unidos recomienda que los niños y adolescentes no tomen estas bebidas.

Además, en términos de costo beneficio estos alimentos tampoco son la solución. Menciona López Iturriaga en su blog que un aguacate contiene cuatro veces más potasio que un VitaTEN (leche fermentada indicada para aquellas personas que tienen niveles ligeramente elevados de tensión arterial), y cuesta 15% menos.

Si gran parte de estos productos no tienen sustento científico, entonces ¿por qué las autoridades permiten su venta? Lo que suele suceder según López Iturriaga, es que los fabricantes adicionan vitaminas o minerales que están avalados por las entidades gubernamentales y quedan libres de dar algún tipo de explicación.

En el caso de Colombia, de acuerdo con Juan Sebastián Ramírez, PhD Docente e investigador de la Escuela de Ingeniera de Alimentos de la Universidad del Valle, le faltan herramientas legales al Invima para certificar completamente los beneficios de este tipo de alimentos.

No hay que ‘echarle’ la sal

Si bien el mercado se ha aprovechado de ciertas virtudes o publicidad para vender productos bajo la etiqueta de fortificados, es cierto que existen otros alimentos de este tipo que han ayudado a solucionar enfermedades a nivel mundial. De acuerdo con Ramírez, la sal yodada fue una de las soluciones al problema del coto o bocio en Francia.

En 1823, aproximadamente, un científico francés vino a Colombia a realizar una investigación, en la que se dio cuenta que los habitantes del pueblo de Guaca en Antioquia no sufrían de la inflamación de la tiroides, porque consumían sal de una mina cercana, la cual tenía yodo y no sal marina. A partir de esto recomendó que a la sal francesa se le agregara cierta cantidad de yodo. No obstante, no fue sino hasta 1967 cuando se revisa su investigación y se empieza a yodar la sal. Esto redujo drásticamente el número de casos de personas con coto en el país galo.

Así mismo, hace pocos años en Inglaterra se desarrolló un tipo de leche que ayudaba a las personas con insomnio. Los científicos se dieron cuenta de que algunos componentes del banano al estar dentro de la leche se potenciaban y causaban que la persona pudiera dormir mejor y de una forma natural.

De esta manera, hay alimentos fortificados que han ayudado a solucionar problemas médicos en el mundo, de hecho, cuando los gobiernos o empresas invierten en alimentos fortificados, en gran medida, lo hacen para solucionar problemas nutricionales de una población. Por ejemplo en Colombia en 1984 surgió la resolución 11488 (Ministerio de Salud), la cual fue creada con el fin de mejorar el estado nutricional de la población colombiana. 24 años después, se genera la resolución 288 (Ministerio de la Protección Social, 2008), para establecer condiciones para la declaración de propiedades nutricionales o de salud de los alimentos.

“Todo se resume en la biodisponibilidad”, afirma Ramírez. La biodisponibilidad se refiere a la proporción de un nutriente que el organismo absorbe de los alimentos y que utiliza para las funciones corporales normales. De esta manera, puede que tomemos un jugo de naranja con adición de vitamina c, sin embargo, el hecho de ingerirlo no es garantía de que el cuerpo lo absorba, puede que este sea eliminado en su totalidad.

“Lo que se debe hacer es realizar investigaciones con el fin de establecer qué vitaminas y minerales son los que el cuerpo va a aprovechar más y a partir de ahí producir este tipo de alimentos”, afirma Ramírez sumándose al hecho de que hay que educar al consumidor sobre si el alimento que consume, realmente, lo necesita.

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