Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/03/11 18:53

El castillo de Matrera, ¿el nuevo Ecce Homo?

El edificio medieval sufrió un trabajo de restauración que ha indignado a la comunidad española y a los turistas. El resultado ha sido calificado de “masacre del patrimonio”.

Así quedó el castillo después de su restauración. Foto: Imagen tomada de archilovers.com

La desafortunada historia de la pintura del Ecce Homo, la famosa “restauración” de una anciana española que causó furor en el 2012, se repitió cobrando la forma de un patrimonio arquitectónico del siglo IX.
 
El castillo de Matrera, en Villamartín, Cádiz, era uno de los tantos baluartes del pasado que se estaba perdiendo a causa del abandono. En el 2013, gran parte de la estructura se derrumbó. Las fuertes lluvias ibéricas acabaron con la única bóveda que había soportado los embates del tiempo. Fue una debacle anunciada, pues los vecinos del lugar ya habían advertido sobre el alto nivel de deterioro del castillo.
 
En el 2014, y quedando apenas una torre y algunas bases del edificio original, se incluyó en la ‘lista roja’ de Hispania Nostra para advertir sobre su estado y llamar la atención de los propietarios. Un año después, los reclamos fueron escuchados y se puso en marcha un plan de “consolidación y restauración” para rescatar lo poco que quedaba de la estructura.
 
Pero el plan no tuvo los resultados que muchos esperaban.
 
En vez de ver de nuevo el esplendor de un castillo medieval, en su lugar se erigió un muro rectangular en el que sobresalen los ladrillos antiguos. Del patrimonio apenas quedó un tapiz de más de mil años de historia superpuesto en una estructura sin ton ni son.
 
La remodelación del edificio fue calificada de “desastre” y “masacre del patrimonio”. Españoles y turistas extranjeros se llenaron de incredulidad cuando vieron la “restauración” del castillo. Sin embargo, los residentes de la zona de Villamartín, aunque indignados, veían venir tal desastre. “Llamaron a los albañiles en lugar de los restauradores”, dijeron.
 
El arquitecto encargado de la obra, Carlos Quevedo Rojas, fue el blanco de las críticas y las burlas, sobre todo cuando le contó a un noticiero español que “quería que se pareciera lo máximo al original”.
 
De hecho, el arquitecto fue comparado con Cecilia Giménez Zueco, la restauradora del Ecce Homo, pero se defendió explicando que la gente no ve todo el trabajo de restauración y juzga sin conocer: “las opiniones son siempre bienvenidas. La crítica constructiva y el debate siempre enriquecen. Aunque creo que alguna información básica y precisa podría evitar algunos prejuicios que nacen al ver una simple imagen”, relató Quevedo Rojas a The Guardian.
 
De momento, la restauración continúa causando indignación tanto para españoles como extranjeros. Faltará ver si el trabajo en el castillo de Martrera logra callar las críticas o si, por el contrario, se convierte en el Ecce Homo de la arquitectura.

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