Sábado, 21 de enero de 2017

| 1999/06/28 00:00

SER O NO SER

La Corte Constitucional estableció que ni los padres ni los médicos pueden decidir la <BR>orientación sexual de una persona hermafrodita.

SER O NO SER

En medio de la angustia y la preocupación de sus familiares por la negativa de los médicos
del Instituto de Seguro Social de Medellín a operar a su hija hermafrodita de ocho años la mamá decidió
interponer una acción de tutela paraobligarlos a realizar la cirugía que definiera finalmente el sexo de la menor.
La pequeña tenía diagnóstico de sexo ambiguo por un problema congénito y a pesar de tener testículos sus
órganos sexuales no estaban claramente definidos. Los doctores se negaron a la intervención tras
argumentar que una sentencia previa de la Corte Constitucional sobre un caso similar prohibía realizar ese
tipo de operación sin el consentimiento expreso de la persona afectada. Y a pesar de que la menor siempre
había sido tratada como niña por su familia nunca manifestó su deseo de ser operada.
Es difícil imaginar los traumas y problemas que viven las personas que tienen esa clase de patología que,
según el ginecólogo Andrés Gutiérrez, puede darse "por una alteración congénita en el desarrollo de los
órganos sexuales sin lograr una clara diferenciación entre masculinos y femeninos. El hermafroditismo implica
una discrepancia entre la morfología de las gónadas _ovarios o testículos_ y los genitales externos".
Un drama distinto pero no menos difícil comienzan a sufrir los padres que al preguntar ilusionados el sexo
de su hijo recién nacido ven al obstetra de turno encogerse de hombros. El dilema surge desde el nombre que
se le debe dar hasta cosas sencillas pero trascendentales en el desarrollo sicológico de los niños: el color de
la ropa, los primeros juguetes _¿carritos o muñecas?_ y el trato de los padres en los primeros años de vida.
"El rol masculino o femenino que le dan los padres y los adultos significativos a los menores durante los
primeros años es determinante en su identificación sexual posterior", afirma la sicóloga Cristina de
Maldonado.
Y es que aunque se considera que el hermafroditismo es insólito, la Academia Nacional de Medicina calcula
que uno de cada 2.500 niños que nacen vivos en el país padece de esta anomalía. Según la misma entidad
en Colombia hay cerca de 35.000 personas afectadas.
La tutela interpuesta por la señora contra los médicos en Medellín fue negada inicialmente por la Sala de
Familia del Tribunal de Antioquia, que estableció que los hermafroditas tienen derecho a escoger su afinidad
sexual como algo inherente a su derecho a la identidad y al libre desarrollo de la personalidad.
Hace un año y medio el caso llegó a la Corte Constitucional, que luego de realizar una profunda
investigación con diferentes instituciones médicas y facultades de medicina de varias universidades decidió
sentar las bases generales de la forma como deben ser tratados los hermafroditas en el país.
Los nueve magistrados de ese Tribunal decidieron por unanimidad reiterar su doctrina anterior y negar la
tutela interpuesta por la señora de Medellín. Para la Corte "el sexo constituye un elemento inmodificable
de la identidad de determinada persona y solo ella, con pleno conocimiento y debidamente informada, puede
consentir en una readecuación de sexo y aun de género, porque el hombre no puede ser sujeto de
experimentos despersonalizados". Uno de los argumentos fuertes de los magistrados en su decisión fue
que cuando se opera sin el consentimiento de los niños muchas veces se piensa más en el drama y el
dilema que viven los padres y no en la situación que deben afrontar los afectados en su desarrollo. De esa
manera no se tenía en cuenta la identidad de género que el mismo cuerpo define durante la pubertad cuando
se inicia la descarga hormonal.
Teniendo en cuenta esa consideración el Tribunal ordenó la creación de un grupo multidisciplinario de
especialistas que junto con los padres debe hacer un cuidadoso seguimiento de la menor con el fin de
comprobar si ella expresa su deseo de ser operada.

El drama de la ambivalencia
Pero la sentencia de la Corte, cuyo ponente fue el magistrado Alejandro Martínez Caballero, fue más allá y
estableció aspectos importantes para proteger a los menores que se ven afectados por una realidad
muchas veces incomprendida e ignorada por la sociedad. Los hermafroditas nunca se desarrollan
normalmente y en la mayoría de los casos no pueden tener hijos.
La decisión de la Corte fue tomada después de investigar el manejo que la comunidad médica le ha dado a
esos casos, así como las repercusiones sociales y sicológicas del hermafroditismo.
Según el ginecólogo Gutiérrez, "la identidad sexual de las personas es definida por tres factores: el genético, el
gonadal _órganos sexuales_ y el social, que determina el desarrollo sicológico de uno u otro género". Para
este especialista la condición clínica de sexo ambiguo es una situación seria que puede comprometer la vida
del paciente y por eso requiere un cuidadoso manejo médico y quirúrgico. La recomendación de la mayoría de
los médicos de practicar una cirugía correctiva en los primeros años de vida busca reducir el impacto en el
pequeño. Esta operación se hace generalmente antes de los dos años porque hasta ese momento es muy
joven para desarrollar un problema sicológico por causa de los genitales externos ambiguos y porque
todavía no ha tenido que salir a enfrentarse a la realidad muchas veces cruel del mundo exterior.
Pero la opción de operar a los pocos años y sin el consentimiento de la persona afectada es rechazada por la
principal asociación de hermafroditas de Estados Unidos, Intersex Society of North America, Isna, cuya
opinión fue conocida por la Corte. Ese grupo, integrado según ellos "por individuos que nacen con una
fisiología que difiere de las ideas culturales de masculino y femenino" y que está conformado por
hermafroditas que han sido operados y por otros que conservan su ambigüedad sexual, considera que de
acuerdo con sus propias experiencias es preferible esperar a que la persona esté suficientemente madura y
enterada de su situación para tomar una decisión autónoma de acuerdo con el desarrollo de cada cual.
Según esa asociación a los operados desde pequeños les ha ido peor que a los no operados. El sicólogo
Adolfo Ruiz Londoño, especialista en pediatría de la Clínica San Vicente de Paúl de Medellín, considera
que de acuerdo con su experiencia profesional la decisión de la Corte fue acertada. Para Ruiz, los
médicos no deben actuar con omnipotencia en la fabricación de hombres o mujeres por efecto de la técnica
porque de esa manera se estaría desconociendo el desarrollo de la orientación sicológica de los menores.
Sin embargo la situación y las características de cada hermafrodita son muy distintas y es difícil establecer
con precisión qué es mejor en cada caso. Es evidente que el tema del hermafroditismo en Colombia ha
evolucionado y ahora no solo se tienen en cuenta los aspectos científicos sino también los sicológicos de los
afectados. Estos casos son más comunes de lo que normalmente se piensa; por lo tanto debe generarse una
mayor información y aceptación social de una realidad muchas veces difícil y dolorosa para los afectados y
sus familias.


Roberta Close:
un sueño incompleto
Quizás pocos recuerdan en Colombia a Luiz Roberto Gambine Moreira, un travesti brasileño que fue famoso en
la década de los 80 por haber cambiado su sexo y que se dio a conocer al mundo con el nombre de Roberta
Close. La realidad es que Roberta no era travesti sino hermafrodita. Close publicó el año pasado en Brasil su
autobiografía y en ella relata con lujo de detalles el drama que tuvo que vivir debido a su sexualidad
ambigua.
Nació en 1964 con su sexo atrofiado, es decir, un pene pequeño y sin testículos, que solo usaba para orinar.
Clínicamente era un "seudohermafrodito masculino _porque nació con un cariótipo 46 XY_, por eso sus
órganos genitales externos eran ambiguos: parcialmente masculinos y con apariencia femenina".
Sus padres, Roberto y Maria Simoês Moreira, decidieron bautizarlo con nombre de niño.
A los siete años ya Luiz Roberto mostraba inclinaciones femeninas, no solo en su fisonomía sino en sus
constantes juegos femeninos de maquillaje y disfraz. Esa manifestación de identidad con lo fémino le
acarreó innumerables problemas. Varias veces fue expulsado del baño de las mujeres y su padre lo
castigó por jugar con muñecas.
Entre los 14 y 17 años Luiz Roberto se prostituyó y conoció el bajo mundo de la 'Ciudade Maravilhosa'. En
una de esas salidas fue brutalmente violado, golpeado y vilipendiado. Poco después decidió participar en
cuanto concurso gay se le apareciera. Gracias a sus triunfos y con la complicidad de su belleza fresca se
convirtió en una atracción en los carnavales.
Precisamente en una de esas fiestas conoció a Guilherme Araújo, empresario de Bahía y promotor de 'Gala
gay'. Por su talante y hermosura consiguió la fama y empezó a ser un mito.En su loca carrera pasó por los
principales programas de televisión y fue portada de muchas revistas, en una de las cuales confesó su
hermafroditismo. Desde ese momento la gente lo comenzó a distinguir como Roberta Close.
A partir de entonces participó en desfiles y bailes en Estados Unidos, Venezuela y Colombia. Como su
película Si tu vas a Rio... tu meurs fue bien recibida en Europa y sobre todo en París, se quedó a trabajar
allí. Fue cuando tomó la más complicada decisión de su vida. Inició una etapa de investigación sobre la
posible operación de cambio de sexo. En Londr es, en 1989, descubrió el hospital Charing Cross, donde,
después de pagar 20.000 dólares Roberta Close se sometió a una operación para cumplir su mayor sueño: ser
una verdadera mujer.
Hoy lo tiene casi todo en la vida. Esta felizmente casada, vive en Suiza, tiene suficiente trabajo, dinero y goza
del afecto familiar. No obstante aún soporta el viacrucis de llamarse oficialmente Luiz Roberto Gambine
Moreira, como consta en su pasaporte.

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