Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2010/06/27 00:00

Sexo en la red

La tecnología ofrece nuevas formas de conseguir y sostener relaciones sexuales.

Sexo en la red

La sexualidad y el erotismo desde siempre han estado afectados en los humanos por el entorno social dentro y fuera de la familia, incluida la tecnología moderna de alta sofisticación. La imprenta, para partir de un punto ‘intermedio’ en la historia de la civilización, hizo posible la presencia de la pornografía escrita descriptiva, inicialmente. Luego, con la revolución de la fotografía llegaron las imágenes explícitas, las mismas que más tarde se trasladaron hacia el cine. De la mano de la tecnología cambiaron también los aspectos culturales y sociales alrededor del sexo.

El erotismo, el aspecto placentero de la sexualidad, la aproximación hasta el acto que nos lleve a la satisfacción, han cambiado según la cultura y su tecnología. El simple hecho de evolucionar de la casa-habitación monoespacial carente de condiciones físicas para la privacidad a la casa multiespacial facilitó la expresión erótica y las manifestaciones diversas de los gustos y exigencias eróticas.

Uno de los hechos más significativos en la evolución y revolución sexual del siglo XX es precisamente el avance biotecnológico, la aparición de los anticonceptivos que liberaron a la mujer y a la familia del azar de un embarazo no buscado. Este simple hecho condujo, con otros fenómenos culturales, a la desaparición del mito de la virginidad prematrimonial y a independizar la búsqueda del placer sexual de la reproducción.

Otros cambios o avances tecnológicos, más ligados a la informática que a la biotecnología sexual o reproductiva, como Internet, la cámara electrónica y los celulares, han impactado también la sexualidad y la búsqueda del placer, también han cambiando la intimidad, el ‘coqueteo’ y la seducción propios del erotismo humano. Por ejemplo, preguntas directas sobre el tamaño y otras características de los genitales o su presentación vía cámara en ciertas salas de chat implican cambios culturales inconcebibles hasta hace solo diez años.

El Messenger y otras tecnologías de conversación e intercambio de imágenes aumentan las oportunidades de noviazgos virtuales, reemplazando o complementando otras maneras tradicionales y presenciales de contacto. Esta tecnología también ha hecho posible la presencia del llamado “sexo exprés”, es decir, la búsqueda y hasta la conquista de una pareja sexual pagada o no, para sexo inmediato heterosexual, homosexual o bisexual.

Pero la tecnología del chat hace crecer las desilusiones y desencantos sexuales, pues no faltan los engaños y las falsedades. La tecnología no es perfecta.
 
*Autor del libro Nuestras sexualidades

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.