Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/18/1993 12:00:00 AM

SIN REMEDIO

El mundo científico se resigna ante la imposibilidad de encontrar una cura contra el sida.

UN OPTIMISMO moderado reina en el mundo científico frente al sida. Eso confesó el profesor Luc Montagnier, descubridor del virus, quien estuvo en días pasados en Colombia, al afirmar que por el momento no existen mayores esperanzas de alcanzar una cura definitiva de esta enfermedad: "Los resultados se deben ver a largo plazo porque las investigaciones se mueven en un campo muy complejo". Luego de una década, es mucho lo que se ha avanzado en el conocimiento del VIH, pero en la práctica las cosas están como al principio: lo único que la gente puede hacer es evitar el contagio. "El sida y su prevención deben tomarse como una cuestión de comportarniento individual y de responsabilidad social ", señala el investigador francés.
A nivel científico este virus sigue mostrando facetas desconcertantes. Hoy, por ejemplo, ya no se habla de uno sino de varios virus. Se conocen afondo el VIH-l y el VIH-2. Este último, menos frecuente que el causante de la pandemia mundial, es de incubación mucho más lenta e igualmente mortal. Además, se habla del VIH-3 y de otros no bautizados, cuyas variaciones se manifiestan tanto en la latencia como en los puntos de enfoque para el ataque. Pero todavía es más lo que se desconoce que lo que se sabe. Ni siquiera se ha podido determinar si estos virus son tan viejos como la humanidad.
No obstante, si una cura es imposible, los científicos aún no se declaran vencidos ante la posibilidad de una vacuna. "Las que están siendo probadas clínicamente, en pacientes sanos, ofrecen una protección suficiente y no producen efectos secundarios peligrosos", explica Montagnier. Sin embargo, aún falta mucho para que sean lanzadas al mercado porque adolecen de fallas como ser ineficaces en pacientes que han sido detectados como seropositivos. Tampoco actúan cuando la infección es transmitida a través de las mucosas. El científico dice que el VIH "no sólo circula en la sangre sino célula a célula, y cuando existen ulceraciones o inflamaciones genitales, especialmente en el cuello del útero, se potencializa en presencia de otras infecciones".
Al parecer, los mejores logros se han hecho en materia de tratamiento. En el campo que se trabaja con mayor ahínco es en el de antibióticos capaces de frenar las infecciones que se generan como consecuencia de la total deprivación del sistema inmunológico. Igualmente se buscan sustancias que logren prolongar el período de incubación. "Hace 10 años estamos trabajando con el sida y los resultados, aunque distan mucho de ser satisfactorios, son alentadores: hoy es posible prolongar la vida de quienes han sido infectados y hacer que esa vida tenga una mejor calidad", dice Montagnier.
Estas nuevas terapias buscan evitar la completa anulación del sistema inmunológico e impedir la creciente e irreversible degradación del paciente "para que su estabilización ya no se cuente en términos de días o semanas sino de años o décadas", agrega el científico. Ya que no es posible vencer al virus, la esperanza de los científicos es inmovilizarlo o "reducirlo a una latencia infinita". Esa es hoy la batalla. -
AUTOTRANSFUSION: SANGRE DE TU SANGRE
EL ESCANDALO DESATADO por el contagio de sida en la Clínica Palermo, de Bogotá, y el Hospital Ramón González Valencia, de Bucaramanga, ha demostrado el alto riesgo que implican las transfusiones de sangre. Pese a los estudios a los que se somete la sangre donada existen parámetros de error que la ciencia médica no puede controlar. Según se ha establecido, la posibilidad de contagio de sida por esta causa la tiene uno entre 500 mil pacientes. Una proporción preocupante, pues una bolsa de sangre contaminada puede, potencialmente, infectar de cuatro a seis pacientes con una enfermedad mortal.
De ahí la importancia de concientizar a la ciudadanía y al cuerpo médico de que las transfusiones deben ser utilizadas sólo en casos extremos, es decir, en urgencias. De resto, en las cirugías programadas que son cerca de un millón al año en Colombia, los pacientes pueden, con días de anticipación, o en el mismo acto quirúrgico, donar su propia sangre.
Este nuevo concepto ya ha empezado a implementarse en Colombia. Al respecto, la compañía Hoechst Colombiana ha emprendido una campaña a nivel hospitalario en todo el país, con información científica sobre cómo realizar el procedimiento. Aunque esta técnica existe desde los años 70, no era muy utilizada debido a que no existía una sustancia que repusiera rápidamente el volumen de sangre extraído al paciente. En la actualidad, con la aparición del polimerizado de gelatina, se han optimizado las técnicas de autotransfusión.
Existen tres formas en las que una persona puede donar su propia sangre:
1. Donación de sangre autóloga: consiste en extraer el volumen de sangre adecuado, desde un mes antes de la cirugía, para formar una provisión de sangre del paciente. Para no debilitar a la persona, la sangre , es repuesta en igual volumen con el polimerizado de gelatina y con suplemento de hierro. Cuando se requiere mayor necesidad de plasma, parte de esa sangre es procesada -usando una técnica llamada plasmaféresis-, en la cual el plasma es separado para obtener factores de coagulación frescos.
2. Hemodilución: cuando el paciente ya está en la sala de cirugía, se le extrae la sangre por una vena, y por otra se le coloca, simultáneamente, el polimerizado de gelatina para mantener el volumen sanguíneo. En la mayoría de los casos se le retransfunde su sangre después de la cirugía.
3. Autotransfusión mecánica: toda la sangre perdida durante la cirugía es recolectada y procesada. De esta sangre se utilizan los glóbulos rojos que son reinfundidos al paciente después de la cirugía.
En este momento numerosas entidades hospitalarias del país están utilizando estas técnicas con el fin de evitar los riesgos de contagio derivado de las transfusiones.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1850

PORTADA

El hombre de las tulas

SEMANA revela la historia del misterioso personaje que movía la plata en efectivo para pagar sobornos, en el peor escándalo de la Justicia en Colombia.