Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2001/07/09 00:00

Soldado avisado

Los medidores de glucosa son una herramienta esencial para que los diabéticos controlen mejor su enfermedad.

Soldado avisado

La diabetes es una enfermedad crónica que se puede tener bajo control. Quienes la padecen y siguen un tratamiento al pie de la letra mantienen una calidad de vida aceptable y gozan de buena salud. Cuando el paciente no se adapta al tratamiento, sin embargo, se expone a un alto riesgo de complicaciones, entre las cuales está desarrollar ceguera, sufrir amputaciones o un infarto.

Para evitar esto los pacientes deben tener una alimentación balanceada, usar ciertos medicamentos y hacer ejercicio. El otro factor indispensable para garantizar un buen tratamiento son los medidores de glucosa, unos aparatos del tamaño de un teléfono celular que miden los niveles de azúcar en la sangre. El paciente se pincha el dedo y toma una muestra en una tirilla. La muestra se coloca en el aparato y éste de inmediato hace un examen de glicemia y le muestra los resultados.

Esta medición es vital debido a que los niveles de azúcar en la sangre cambian durante el día. Según explica el médico Jorge Guerrero, estos cambios se dan sin que el paciente presente síntomas y “las glicemias altas que no se detectan terminan afectando seriamente al paciente a largo plazo”. Por eso lo ideal es que el paciente se revise estos niveles entre dos y cuatro veces al día. Al saber cómo están fluctuando él mismo puede normalizarlos cuanto antes. En caso de estar bajos deberá tomar un alimento azucarado y en la circunstancia de que esté alto la solución será hacer ejercicio. Cuando los pacientes no utilizan este aparato deben recurrir a un laboratorio, lo que resulta más complicado. “Muchos, por falta de tiempo, no se toman este examen con la regularidad que deberían y sin suficiente información estos pacientes pueden tener alzas de azúcar que no son detectables y que afectan los órganos vitales”, afirma el especialista.

En Colombia hay una gran variedad de estos medidores. Los más recientes ofrecen memoria para archivar los datos y gracias a esto es posible ofrecerle al médico un estudio más completo de estas mediciones. Tienen una pantalla en 17 idiomas y utilizan el sistema de reflectancia, es decir, el mismo que usan los laboratorios especializados. El problema de estos aparatos es su costo, aunque algunos sirven para toda la vida. Además debe tenerse en cuenta el costo de las tirillas para la toma de las muestras. Muchos pacientes no tienen la capacidad económica de adquirirlos y dichos aparatos no se encuentran cubiertos por el sistema de salud.

Además, aunque parecen simples, el uso de los medidores de glucosa requiere cierto entrenamiento. “Muchos los tienen pero no los saben usar”, afirma Guerrero. Por eso la Asociación Colombiana de Diabetes cuenta con toda la información para ofrecer programas de educación sobre su uso dirigidos a adultos y niños.

La diabetes es una enfermedad que está aumentando en la población debido a los cambios en el estilo de vida de las personas, a la falta de ejercicio, al estrés y a los malos hábitos alimenticios. Se estima que son 150 millones los afectados con este mal en el mundo y en Colombia cerca de un 50 por ciento de ellos no sabe que padece la enfermedad. “Estas personas sólo reciben el diagnóstico cuando tienen un infarto o un trastorno visual”, dice Guerrero. Para prevenir, lo ideal es acudir a exámenes médicos periódicos después de los 30 años en los que la persona se someta a una prueba de glicemia en ayunas que le permita ver al médico general cuál es el riesgo de desarrollar diabetes.

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