Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2001/06/18 00:00

¡Superautopistas!

La banda ancha se ha convertido en la mejor herramienta tecnológica para optimizar la gestión de las empresas y ampliar las fronteras del entretenimiento en Internet.

¡Superautopistas!

Fue hace aproximadamente 10 años que se empezó a hablar de ‘banda ancha’, para referirse a nuevos medios tecnológicos de transmitir grandes cantidades de información en un menor tiempo. Concebido en Estados Unidos, el negocio de la banda ancha surgió a comienzos de los 90 como la mejor opción a nivel corporativo en cuanto al manejo de bases de datos y rapidez en las telecomunicaciones se refería. Sin embargo la llegada del fenómeno Internet hizo que muchas de las empresas proveedoras de banda ancha a nivel mundial buscaran la manera de agilizar al máximo los tiempos de acceso, no solamente de las empresas sino de los usuarios que se conectaban a la red desde su casa o desde su lugar de estudio o de trabajo. El portafolio de negocios se diversificó hasta el punto de que gigantes estadounidenses como AT&T o Impsat en Argentina, comenzaron a pensar en cómo ampliar sus posibilidades tecnológicas y empresariales en Latinoamérica. “Aún falta mucho por hacer para que las empresas entiendan la dinámica y el alcance de la banda ancha, pero vemos en Colombia un gran potencial para el negocio”, dijo a SEMANA Carlos Ferrer, presidente de AT&T en Colombia. Esta firma, líder mundial en telecomunicaciones, invertirá este año cerca de 20 millones de dólares en mejorar su infraestructura de redes y en expandir su cobertura a 120 ciudades colombianas.

A través de alianzas y de grandes inversiones al lado de compañías locales y regionales, se hizo posible que en países como Colombia se instalaran los primeros cables de fibra óptica y se abriera una amplia gama de servicios de banda ancha en medios satelitales. Gracias a las nuevas regulaciones expedidas durante la administración de César Gaviria, se hizo posible que otras empresas entraran a competir por las llamadas licencias de valor agregado que permitían no solamente a firmas como Telecom (que fue la pionera en Colombia) ofrecer servicios de banda ancha e instalar nuevas tecnologías para su prestación. Al tiempo que se masificaba el uso de Internet en el mundo, a Colombia comenzaron a llegar grandes compañías especializadas tanto en conexiones a la red como en el manejo de bases de datos y transmisión de voz, sonido e imagen de acuerdo con las necesidades de cada empresa. Una de esas firmas es Diveo, que lleva un año en el país y se ha posicionado como una de las primeras en acceso a Internet y en servicios de infraestructura de banda ancha. Al lado de Diveo hay que citar a las grandes empresas que están liderando el negocio de la banda ancha en Colombia: Telecom, AT&T, Comsat, Emtelco, ETB, Telefónica Data Colombia, TV Cable (Cablenet) e Impsat, se cuentan entre las más importantes.

“Somos conscientes del alto crecimiento de Internet en el país y en Latinoamérica —tanto en volumen de transferencia de datos como en complejidad de contenidos críticos— y hemos guiado a 150 empresas colombianas a generar estrategias soportadas en tecnología que mejoren la calidad y eficiencia de sus comunicaciones y aseguren un manejo apropiado de su información. Para ello contamos con un portafolio de servicios tanto en accesos de punto a Internet como de ‘hospedaje’ de información en los Data Centers.” afirma Guillermo Wills, presidente de Diveo.

Otra de las empresas que está implementando nuevas tecnologías en el campo de la banda ancha es la ETB. En estos dos últimos años ha invertido más del 40 por ciento de su presupuesto de infraestructura tecnológica en el desarrollo de la banda ancha. “Nuestra compañía no solamente apunta a ofrecer soluciones de banda ancha a nivel empresarial. Actualmente proveemos conexiones tipo Rdsi y tenemos en mente ofrecer nuevos y mejores servicios a todos nuestros clientes residenciales conectados a Internet mediante tecnologías de punta como Adsl, que además de soportar una línea telefónica convencional, permitirán a nuestros usuarios bajar de la red más información en menos tiempo”, afirma Juan Manuel González, gerente de Desarrollo de Negocios de la ETB. En un futuro la empresa ofrecerá un paquete completo de servicios enfocado no sólo al incremento de la productividad empresarial sino al entretenimiento y la prestación de servicios novedosos para el mercado residencial en los que se incluirán video, música, juegos e información, entre otros, que serán suministrados desde su propio portal y sin necesidad de acudir a grandes proveedores en el exterior.

Salir del trancón

Qué será mejor, ¿transitar por una calle angosta o por una amplia avenida con varios carriles de alta velocidad? La respuesta es obvia, pero sirve para explicar lo que pasa con los nuevos enlaces de comunicación para la transmisión de datos a altas velocidades. Para explicarlo en términos sencillos, la banda ancha es una tecnología de punta que permite altísimas velocidades de acceso a Internet y el manejo confiable, seguro y eficiente de bases de datos, información confidencial, sonidos e imágenes, entre otros aspectos que demandan las empresas de hoy. Es como enviar la información por una superautopista cuando antes tenía que enviarse por una estrecha avenida. Mediante tecnología satelital, cableados submarinos y centros de información completamente digitalizados, hoy es posible dar el salto de la trocha a la autopista y maximizar tiempos de respuesta, gestión y operación en una compañía que necesita mover grandes cantidades de información en el mínimo tiempo posible. El ejemplo más sencillo es el de una entidad financiera que gracias a la banda ancha tiene la posibilidad de contactar a todas sus sucursales en segundos y recibir o enviar a cada una de ellas altos volúmenes de información en un tiempo récord sin peligro de que los hackers o los piratas virtuales tengan acceso a ella. Así acelera, por ejemplo, el registro de nuevos cuentahabientes, agiliza las transacciones entre ciudades y asegura el traslado de bases de datos que contienen información confidencial. Mientras que un cable telefónico maneja velocidades promedio de 56.000 kilobits, la llamada banda ancha ofrece todas las velocidades posibles por encima de esta media. Los medios empleados pueden ser alámbricos como los hilos de cobre, el cable coaxial o la fibra óptica e inalámbricos como las transmisiones por radio, señales celulares, microondas y enlaces satelitales. El usar una u otra tecnología tiene sus propias ventajas de acuerdo con las necesidades de cada persona o empresa, pero lo cierto es que la era de la banda ancha está en pleno furor.Según los cálculos de la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones, (CRT) el crecimiento anual del negocio estará cerca al 30 por ciento y, al cabo de cuatro años, solamente el mercado de datos podría representar unos 500 millones de dólares. Sus beneficios no sólo ahorran dinero a las empresas sino tiempo a sus ejecutivos, que ahora pueden comunicarse mediante video y teleconferencias en cuestión de segundos sin necesidad de ‘viaticar’ ni hacer escalas en los aeropuertos. También amplían las posibilidades de entretenimiento mediante un acceso rápido y de alta calidad a películas, videojuegos y páginas de Internet que se cargan tan rápido como se teclea su dirección electrónica, casi por generación espontánea. Adiós a los archivos demasiado pesados, a las imágenes que parecen en cámara lenta y a los trancones informáticos en las empresas. Es la hora de las superautopistas.

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