Martes, 17 de enero de 2017

| 1989/01/09 00:00

VER PARA APRENDER

La idea de que la T.V. es mala para los niños, comienza a ser revaluada.

VER PARA APRENDER

Durante años se ha dicho que la televisión es perjudicial para los niños. Sin embargo, estudios realizados recientemente en los Estados Unidos no sólo desmienten esta teoría, sino que comprueban que mirar televisión moderadamente puede ayudar al desarrollo de los niños. "La Televisión ayuda al desarrollo del lenguaje de la habilidad para desempeñar Tareas simples lo mismo que al entendimiento de que el mundo que están viendo en la pantalla es similar al que los rodea" aseguran los expertos.
Los mismos estudios comprueban que los pequeños pueden aprender tanto de la televisión como de un libro de historietas. Es necesario, sin embargo, que los objetos sean enfocados por un periodo suficientemente largo como para que el niño pueda identificarlos. "Programas diseñados para niños como "Plaza Sésamo" son sin duda alguna beneficiosos", afirma la psicóloga Mabel Rice de la Universidad de Kansas en Estados Unidos.
Esta noticia resulta reconfortante para los padres que se preocupan porque sus hijos pasan horas embobados frente a un televisor, inclusive antes de aprender a hablar. Los investigadores aseguran que los bebés de dos años o menos, pasan un promedio de dos horas al día frente a un televisor, mientras que los que tienen entre dos y cinco años, pasan un promedio de cuatro horas al día. Aunque un artículo que apareció recientemente en el periódico The New York Times afirma que los bebés de un año ponen atención solamente el 10% del tiempo que miran el televisor y los de uno o dos años sólo el 30%, la verdad es que los expertos no se preocupan tanto por la cantidad de tiempo durante el cual los pequeños ven televisión, sino por la calidad de los programas. Temen que las escenas violentas a las cuales están expuestos desde muy temprana edad puedan ser perjudiciales para su salud psicológica, ya que pueden aumentar su agresividad."Es importante que los padres entiendan que entre el primero y segundo año de vida la habilidad para entender el lenguaje está mucho más desarrollada que el habla" afirma el doctor Daniel Anderson, director de una investigación que se está llevando a cabo en la Universidad de Massachusetts (Estados Unidos).
Los experimentos que se realizaron resultaron particularmente complejos, ya que los niños eran menores de un año, y obviamente no podían expresar sus impresiones. Los especialistas recurrieron entonces a las madres de los mismos, quienes los sostuvieron en sus brazos frente al televisor. Se les mostraban en la pantalla dos imágenes diferentes, mientras eran registradas sus ondas cerebrales. En la primera aparecía una mujer sonriendo y en la segunda una llorando. Cuando observaron la primera, registraron las ondas que se asocian con la felicidad, y en la segunda, las que se asocian con la tristeza. Los pequeños tuvieron reacciones que imitaban las que ellos véían en la pantalla", explica el doctor Davidson. Se comprobó una vez más la sensibilidad que los niños tienen para responder a las emociones que los rodean, incluso si son percibidas a través de un televisor.
Otra de las grandes ventajas de la televisión consiste en que los niños aprenden a nombrar objetos. Para esto, es importante que un adulto esté junto a ellos y repita el nombre del objeto, mientras aparece en la pantalla. Además los niños parecen aprender con más facilidad el manejo de cosas tan sencillas como un juguete. Quedó demostrado que los bebés aprenden a armar o desarmar juguetes si observan a una persona haciéndolo en la televisión.
En estos experimentos 20 niños miraban en una pantalla de televisión cómo un hombre desarmaba un juguete muy simple. Se les entregó luego el mismo juguete, y su reacción fue sorprendente: 13 de los 20 lo desarmaron de la misma forma como lo habían visto en la pantalla. A otro grupo, también de 20 niños, no se les entregó el juguete sino hasta el día siguiente: ocho de ellos lo desarmaron tal como habian visto hacerlo. "Esto comprueba, dice el doctor Andrew Meltzoff, encargado del experimento, que los pequeños pueden absorber información con sólo mirarla una vez y utilizarla adecuadamente cuando llega la oportunidad".
Este estudio despeja las dudas que los psicólogos tenían respecto a la capacidad de los niños para entender que la imagen pequeña y bidimensional que aparece en la pantalla, representa parte del mundo que los rodea. "Nuestro trabajo comprueba que la habilidad para aprender la correspondencia entre una representación bidimensional de la realidad y el mundo real, está presente en los niños antes de que aprendan a hablar. Sospechamos que esta habilidad puede ser innata", explica el doctor Meltzoff .
Posiblemente estas noticias tranquilizarán a los padres: después de todo, parece que sus hijos tenían razón al insistir en que la televisión no es una perdedera de tiempo.





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