Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2001/08/27 00:00

Volar en el siglo XXI

Estas son las nuevas tendencias de diseño en las cabinas de los aviones que las compañías aéreas ofrecen a sus pasajeros.

Volar en el siglo XXI

En esta temporada de vacaciones la industria de la aviación fue noticia en más de una oportunidad en las principales revistas. Los comentarios no fueron agradables. Se habló de las pérdidas, las huelgas, las fallidas alianzas y la caída del tráfico de pasajeros a nivel mundial. Además de mostrar una industria en crisis también se habló del creciente número de quejas por demoras en la salida y llegada de vuelos, sobrecupos y congestiones en los terminales.

Pero mientras todo el mundo discute acerca de la turbulencia de los aeropuertos otros vientos son los que soplan dentro de las cabinas de los aviones pues las aerolíneas están ofreciendo novedosos productos que en cierta forma compensan el caos que los viajeros soportan en tierra. Estos cambios tienen mucho que ver con nuevas sillas, con más confort y mejor servicio a bordo.

Donde se están introduciendo más innovaciones es tal vez en la cabina de clase ejecutiva. British Airways está remodelando toda su flota para incluir sillas que se recuestan hasta 180 grados, para que el pasajero pueda dormir sin problemas. Según William Shaw, gerente comercial de la aerolínea en Colombia, este servicio estará disponible en menos de un año en el país. Para muchos esta tendencia será imitada por otras empresas y muy posiblemente en el futuro todos los ejecutivos volarán en la silla-cama. De hecho, Virgin Atlantic ya ha anunciado que ofrecerá un producto similar. Para facilitar el trabajo de los hombres de negocios ofrecer conexiones de fax y módem se ha vuelto casi un estándar en estas clases. Navegar por Internet a 36.000 pies de altura será un sello característico de esta categoría. Las ventajas de viajar en clase ejecutiva no se limitan a la cama. Las aerolíneas están contratando expertos en el tema para que amplíen la variedad de platos. Qantas, por ejemplo, anunció menúes sofisticados que incluyen perdiz, hongos salvajes y vegetales marinados en salsa de miel. El servicio se asemeja al de un restaurante en donde el pasajero ordena qué y cuándo desea comer.

Para Sean Griffin, vocero de Boeing, otro de los grandes virajes es ofrecer una nueva cabina de clase turista mejorada para que los pasajeros tengan una alternativa a la clase ejecutiva a un precio mucho más económico. British, United, Virgin y Eva Air, una aerolínea de Taiwan, son las que han liderado esta tendencia. Las características de esta nueva clase son muy similares a las de la ejecutiva de hace 15 años: sillas más grandes —con descansapiés y apoyacabezas— y más espacio para las piernas. El servicio de comidas es igual al de la clase turista pero tienen privilegios en el chequeo de maletas en el counter del aeropuerto. Así mismo, la cabina es mucho más tranquila para facilitar el trabajo o el descanso de estos ejecutivos. “Es un producto para aquel viajero de negocios que debe viajar en clase económica por política de la empresa pero que está dispuesto a pagar un poco más por un valor agregado”, explica Shaw.

Para los viajeros más refinados las opciones son mucho más amplias. La tendencia general es convertir la primera clase en un lugar cada vez más exclusivo y elegante. En aerolíneas como Singapore Airlines el pasajero de esta cabina recibe el tratamiento de un hotel de lujo: sábanas, almohada, pijama y escritorio con papelería. La tendencia en las sillas es ofrecer diseños cada vez más cómodos, totalmente reclinables y con mayor privacidad. El pasajero de primera clase puede permanecer durante todo el viaje sin ver la cara de su vecino gracias a que las sillas cuentan con una especie de biombo que aísla a cada pasajero. En los megaaviones, como el Airbus 380, este tipo de pasajeros podrán tener incluso cabinas privadas —así como en los trenes y los barcos de lujo— . Al Concorde, considerado de por sí como una clase superior a la primera, se le están haciendo cambios drásticos a su interior. Si el avión pasa las pruebas técnicas y reanuda sus viajes comerciales en septiembre tendrá nuevas sillas, nuevos baños y un servicio de vajilla totalmente renovado.

La clase menos atendida es, tal vez, la económica. Mientras en primera y en ejecutiva se han visto grandes cambios en los últimos años las sillas de clase turista se han mantenido sin mayores modificaciones. Clive Irving, colaborador de la revista Condé Nast, recuerda con tristeza que tal vez el único cambio ha ido en detrimento de la comodidad de estos pasajeros. “El espacio entre una silla y otra ha pasado de 34 pulgadas a apenas 30”. No obstante se ve una marcada tendencia a aumentar la distancia entre una silla y otra para evitar las complicaciones de salud que se han relacionado con la falta de espacio. La tendencia, entonces, es ofrecer más espacio para estirar las piernas e introducir mejores sillas, con apoyacabezas y pantallas en el espaldar.

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