Hace 50 años muy pocos pap_s colombianos pensaban que el aprendizaje de otra lengua fuera una prioridad en la educación de sus hijos. Pero desde hace 10 años la gran mayoría de ellos no sólo considera imprescindible que su hijo aprenda un segundo idioma _preferiblemente inglés_ sino que lo debe hacer lo más temprano posible en el aula de clase. Este cambio es una respuesta a la globalización, que exige manejar dos idiomas o más para abrir las puertas laborales del mundo. Pero en Colombia la discusión sobre las ventajas y desventajas del bilingüismo se ha convertido en una torre de Babel en la que hay tantas posturas que resulta difícil establecer cuál es la más acertada. Recientemente algunos expertos en lingüística y profesores de colegios bilingües participaron en un seminario promovido por la Unidad Interdisciplinaria de Rehabilitación y el Gimnasio Moderno para Hablar sobre el tema. La polémica, aunque amigable, demostró que el tema sigue al rojo vivo. Aunque hay colegios bilingües que han mostrado resultados exitosos, una de las preocupaciones de los expertos es que el bilingüismo se convierta en una moda o en una simple etiqueta de los colegios para atraer alumnos sin una base conceptual para este tipo de enseñanza. Según los especialistas, lo ideal es que estos colegios ofrezcan un programa académico excelente al tiempo que den la posibilidad a los estudiantes de conocer dos lenguas sin que este proceso deje traumas ni agresiones culturales. Uno de los problemas es que en la metodología pedagógica no haya objetivos claros ni un equilibrio de las dos lenguas. En dichos casos pueden presentarse serios problemas de identidad cultural, sobre todo si se da prelación al idioma extranjero. "Uno ve en la universidad muchachitos que no comprenden, hablan, escriben el español y que además no se sienten colombianos.", dice Genoveva Iriarte, Ph.D. en lingüística de la Universidad de Pennsylvania. Los expertos expusieron el caso de colegios que ofrecen la mayoría de asignaturas en el idioma extranjero y emplean el español para las menos importantes. "Sutilmente le hacen ver al niño que su lengua no es tan necesaria, y esto produce un choque cultural", dice Iriarte. Una mano de los padresLos colegios bilingües son conscientes de esos peligros pero consideran que la socialización en dos lenguas no debe generar un problema cultural. Según Anny de Acevedo, sicóloga del colegio Nueva Granada, una institución que maneja desde hace 50 años el concepto de educación bilingüe, los estudiantes pueden tener dificultades con la segunda cultura pero sólo en los casos en que la familia no refuerza la propia. "Si los padres no tienen bien ancladas sus raíces y en cambio fomentan la cultura extranjera, es posible que el joven quiera vivir como tal y no como un colombiano", afirma. En el caso del Liceo Francés, que ostenta una trayectoria de 60 años en el país, queda claro que, aunque posible, la educación bilingüe no es tan fácil como parece. Según la profesora Françoise Audouin, en los pequeños generalmente no se presentan problemas pero éstos afloran durante la adolescencia cuando los jóvenes advierten las diferencias culturales. Durante ese período cada idioma tiene una función diferente. "El español es la lengua afectiva. Es para las peleas y los recreos, mientras que el francés es el idioma académico". La educadora asegura que es preciso trabajar para que no se delimiten las funciones de cada idioma sino que se valoren por igual. La idea de la educación bilingüe es que el niño enriquezca su propia relación con el nuevo idioma y no que pierda sus raíces. "Es algo que los padres aún no entienden", dice Ann Marie Truscott de Mejía, master en lingüística quien hace referencia a la presión de los padres porque sus hijos estudien todo el curriculum en la lengua extranjera. "Es muy importante que el contacto con el segundo idioma sea equilibrado con el aprecio por la lengua materna. Porque si toda la atención es para la lengua extranjera el niño va a tener un concepto inadecuado de su idiosincrasia".
¿Cómo hacerlo?
Pero si el debate sobre la necesidad de balancear las dos lenguas está acalorado el de cómo iniciar la exposición a la segunda lengua está que hierve. Durante años muchas teorías han supuesto que el segundo idioma se aprende sumergiendo al niño en esa lengua y negándole la posibilidad, al menos en la escuela, de hablar el español. Esta aproximación ha sido exitosa en el colegio Nueva Granada, en donde a los niños de 4 años solo se les habla inglés. "En dos semanas los niños superan el impacto inicial de tener que cambiar bruscamente de código", afirma Anny de Acevedo. Este sistema de inmersión también lo utilizaba el Liceo Francés en Bogotá, pero después de hacer una evaluación se dieron cuenta de que a los niños a quienes se les exponía más el español asimilaban mejor el francés, por lo que los profesores tomaron la decisión de introducir el método paulatinamente. "La idea es fortalecer la lengua materna y hacer un proceso progresivo hacia el segundo idioma. De esta forma se evita el sufrimiento de los niños y la frustración de los profesores", dice Françoise Audouin. Según Truscott, algunos investigadores piensan que es mejor comenzar el proceso de lectoescritura en la primera lengua de los alumnos. Otros opinan, por el contrario, que es conveniente en la segunda lengua, o incluso en forma simultánea, en caso de que los estudiantes demuestren un manejo exitoso de su lengua y una base oral sólida en la extranjera. Mayoría de edad
Lo cierto es que cada día es mayor el número de padres angustiados ante la posibilidad de que su hijo no aprenda nunca un segundo idioma si no lo cultiva desde pequeño. Una investigación de la Universidad Johns Hopkins mostró que el cerebro del bebé está en capacidad de aprender al menos en forma oral dos lenguas. "Esto confirma que mientras más rápido mejor porque se puede hacer fácil y sin traumas", dice Acevedo.Sin embargo no todos opinan lo mismo. Para otros expertos el momento para aprender otra lengua se establece entre los 4 y 6 años, cuando el niño ya tiene estructuradas las bases de la lengua materna. "Si esto se hace antes puede generar rechazos emocionales hacia la segunda lengua y más tarde deficiencia en el rendimiento", dice Anne Marie Truscott. Paralelamente hay teóricos, como Penfield, quien sitúa la edad ideal para la adquisición de la segunda lengua entre los 9 y los 12 años; y los hay, incluso, para quienes la edad es indiferente. "No hay hasta el momento ninguna prueba de que exista un período crítico para aprender un idioma, exceptuando la pronunciación", dice Claudia Talero, médica foniatra. En cualquier caso los expertos piensan que los padres deben tener claridad sobre qué desean para sus hijos. Si lo que quieren es una segunda lengua como herramienta para leer textos y comunicarse con otros individuos, existen muchas maneras y momentos para aprenderla. "La educación bilingüe no es la única manera de ser bilingüe. Se puede llegar a serlo a través de intensificación del idioma en el colegio, con clases privadas fuera del curriculum escolar o a través de intercambios en otro país", dice Anne Marie Truscott. Pero si, por el contrario, los padres quieren que el niño socialice en dos culturas y tenga excelente competencia en ambas lenguas, la mejor opción puede ser la educación bilingüe. No es para todosLa experiencia ha demostrado, no obstante, que la educación bilingüe no es para todos los niños. Los más propensos a experimentar rechazo son aquellos que tienen problemas de aprendizaje en su idioma materno. Con la enseñanza de una segunda lengua éstos se volverían más evidentes. Pero, según las estadísticas, esta situación se presenta solo en un 5 por ciento de la población. También la competencia en ambos idiomas está supeditada a los estilos de aprendizaje. "Hay niños que son muy verbales y aprenden muy bien los dos idiomas. Otros no porque no tienen esa habilidad ni siquiera en su lengua materna", dice Anny de Acevedo. A pesar de que no debería ser un obstáculo el hecho de que los padres no hablen la segunda lengua que van a aprender sus hijos, en algunos casos sí podría llegar a serlo. En ciertas circunstancias los niños no encuentran razón para ese nuevo código de comunicación y pierden el interés en el idioma. "Los niños necesitan una razón y motivación por parte de sus padres para mantener el interés en la segunda lengua, de lo contrario van a tener rechazo emocional", dice Audouin. Si los niños deben estar en condiciones para aprender la lengua la calidad de los programas también debe ser adecuada. Los profesores deben tener dos especialidades, una en el manejo de las dos lenguas _la extranjera y la materna_ y otra en la cátedra que van a dictar . Los expertos señalan, además, que la iniciación al segundo idioma debe ser en forma lúdica, por medio de actividades que ayuden a interesar al niño.Hasta ahora nadie parece tener la verdad absoluta en el tema del bilingüismo. Por eso los conocedores recomiendan a los padres y a las instituciones educativas analizar las teorías ya existentes y explorar otras posibilidades. Solo así será factible educar niños bilingües con equilibrio afectivo y un justo aprecio por su cultura vernácula. La tarea de los padres
Los expertos recomiendan que antes de escoger el colegio bilingüe los padres tengan en cuenta ciertas consideraciones.
Hay muchas maneras de ser bilingüe. Y no siempre serlo implica inmersión en otra cultura. Se puede ser bilingüe a través de clases particulares, de intercambios culturales o por formación académica. Los padres deben saber a ciencia cierta qué quieren para su hijo: una segunda lengua como herramienta para estudiar y desenvolverse en el mundo o una segunda lengua para manejar dos idiomas y culturas con la misma eficiencia.0 Hay muchos métodos de bilingüismo. Los padres deben analizar qué programa académico es el que mejor se adapta a las necesidades del niño.0 Es importante que hagan una valoración del pequeño para que no tenga problemas físicos o de aprendizaje que vayan a entorpecer el proceso de comprensión de la segunda lengua.0Es conveniente que los padres no descarguen la responsabilidad en el colegio sino que también colaboren en el proceso, afianzando la lengua y la cultura maternas.
Ventajas
* Los niños se familiarizan con otra cultura
* Aprender otra lengua da flexibilidad mental y aumenta la capacidad para comprender mejor los conceptos
* Prepara a los niños para las exigencias del mundo globalizado
* Según algunos estudios los niños se vuelven más hábiles para buscar la solución a problemas
Desventajas
* Pueden presentarse problemas de identidad cultural
* También es posible que el niño no aprenda a leer y a escribir las dos lenguas con la misma calidad que una persona monolingüe
* Dependiendo de la manera como se aproxime a la lengua extranjera, un niño puede desarrollar traumas y rechazos emocionales a ese idioma
* Si no hay una valoración adecuada del niño es probable que un segundo idioma degenere en problemas de aprendizaje, incluso en la acentuación de los ya preexistente
YES OR NOT
Expertos en el tema del bilingüismo ponen sobre la mesa las ventajas y desventajas de que los niños aprendan dos lenguas al mismo tiempo.
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1 de noviembre de 1998 a las 7:00 p. m.