Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1995/06/26 00:00

YO TE CONTAGIO, TU ME CONTAGIAS

A pesar del alto riesgo de infección, en la mayoría de los centros de salud del país pocas bolas le paran a la bioseguridad.

YO TE CONTAGIO, TU ME CONTAGIAS

EL TEMA DE LA bioseguridad ha vuelto a cobrar vigencia a raíz de la aparición del sida y el resurgimiento de enfermedades ya olvidadas como la tuberculosis y, ahora, por la aparición de nuevos virus como el ébola. La ocurrencia de pacientes que han resultado infectados de sida demuestra la necesidad de implementar medidas más serias.
Pero si bien esos son los casos más conocidos y escandalosos, a diario en los centros de salud se presentan también numerosas infecciones de pacientes y personal médico. "El nivel de infección intrahospitalaria en el mundo es del 3 al 4 por ciento y en Colombia se encuentra en el 12 por ciento", dice el médico Jairo Dussán.
Aunque todo paciente en un centro médico puede infectarse, algunos casos obedecen a la mala esterilización de los instrumentos o a procedimientos realizados sin la debida asepsia. "Es muy común la infección de la herida quirúrgica, en cuyo caso los posoperatorios son prolongados", señala Dussán.
La bioseguridad comprende una serie de normas que deben ser seguidas en todos los procedimientos clínicos, desde cirugías hasta exámenes de laboratorio.
El objetivo es proteger a las personas que trabajan con enfermos, y a los enfermos mismos, de infectarse accidentalmente con los virus de VIH, hepatitis B o C, entre otros, al ponerse en contacto con sangre o líquidos orgánicos de pacientes, ya sea por pinchazos con agujas o instrumentos infectados que puedan contagiarlos. "La idea sería que todas las personas que manejen heridos y enfermos traten a estos pacientes como si estuviesen infectados", dijo el médico Oswaldo Cáliz, del departamento de epidemiología de la Clínica San Pedro Claver.
A diario las fallas en la limpieza de los procedimientos ocasionan un incremento en el número normal de infecciones, una mayor permanencia de los pacientes en los centros médicos y un aumento en los costos de salud.
Pero a pesar del peligro latente, lo cierto es que la calidad de la bioseguridad en Colombia es directamente proporcional al presupuesto que manejan las clínicas y los centros hospitalarios. "La falta de recursos hace que en la gran mayoría de hospitales las normas de prevencion y control no se cumplan de manera adecuada", advirtió Guillermo Prada, epidemiólogo y miembro del comité de infecciones de la Fundación Santafé de Bogotá. Además, señala como una falta grave para impedir la contaminación de los pacientes el hecho de que los mismos médicos no se laven las manos entre paciente y paciente. "Esa es la única norma básica que previene el cruce de infecciones".
En Colombia no existen estadísticas que midan los casos de infección o transmisión de virus debidos a una omisión de las normas de manejo de pacientes y de instrumental médico. Aunque hay comités de infecciones, que deben controlar los procedimientos y hacer el respectivo seguimiento, en muchos lugares ni siquiera se reporta la infección. Tampoco se investiga el origen de las infecciones para conocer si fueron causadas por el propio organismo o por un microorganismo extraño.
En la campaña para que todo el cuerpo de salud tenga las medidas mínimas de protección, el paciente desempeña un papel importante. Los especialistas consultados aseguraron que quien requiere atención médica de cualquier tipo tiene derecho a exigir que se le brinden las normas básicas de seguridad y a demandar investigación por infecciones, si es el caso, para que se conozca el origen de ésta y se pueda determinar si fue debido a una falla en la bioseguridad.

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