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| 6/27/1988 12:00:00 AM

ADELGACE COMIENDO PASTA

Sin torturarse, pierda cinco kilos en dos semanas con la dieta de la pasta.

Spaghetti, ravioli, macarrones, tallarines, guarguerones... a todo el mundo, casi sin excepción le fascina la pasta. Es fácil de comer fácil de cocinar y, especialmente ahora que suben los precios de la canasta familiar, de bajo costo. Pero goza de mala fama: engorda.
Sin embargo, todo parece indicar que lo de la pasta y las calorías es la leyenda negra de la más típica comida italiana. Según Elisa Celli, una italo-norteamericana, con la verdadera cocina italiana puede diseñarse una dieta para perder cinco kilos en dos semanas.
El mejor testimonio de que una persona puede mantenerse delgada aunque consuma pasta, es la misma Elisa Celli, quien resolvió dar a conocer la dieta de la pasta, basada en la cocina típica que ella conoció durante su infancia al norte de Italia.
La dieta de la pasta, han llegado a decir quienes la han ensayado, es un "milagro nutricional", pues contiene todos los carbohidratos complejos necesarios, proteínas, vitaminas y minerales que requiere el organismo.
Médicamente se sabe hoy que una rápida pérdida de peso se obtiene mejor con una dieta rica en carbohidratos que con una rica en proteínas. Los carbohidratos contenidos en la pasta llenan las necesidades metabólicas del organismo. Además, no producen algunos efectos secundarios nocivos como si lo hacen las dietas ricas en proteínas. Es una dieta baja en colesterol, benéfica para las arterias y el corazón.
¿Aún duda usted de que es posible adelgazar con una dieta de pasta, en la cual es posible consumir porciones racionales con deliciosas salsas de almejas, calamares, tomates o finas hierbas? ¿Una salsa de queso ricotta con champiñones sobre unos spaghettis puede considerarse un plato de dieta? La respuesta para las dos preguntas es "sí".
EL VALOR DE LA TRADICION
La dieta de la pasta está basada en los hábitos alimenticios de los italianos, adaptados a la creciente conciencia de las personas sobre la necesidad de mantenerse en forma. La dieta de la pasta no es un régimen, es una fiesta. La mejor prueba es que los italianos, en cuya mesa nunca falta la pasta, no se caracterizan por ser un pueblo de gordos. Y uno de sus símbolos, Sofía Loren, siempre ha confesado que la pasta es uno de sus platos favoritos.
La dieta de la pasta, pues, no sólo ofrece la posibilidad de perder peso -cinco kilos en dos semanas-, sino la realidad de mantener el peso ideal durante toda la vida, siguiendo un programa que no constituye, ni mucho menos, una tortura china.
Sofía Loren, Liza Minelli, Gina Lollobrigida, Robert de Niro, Dolly Parton (que perdió 12 kilos con la dieta), Cheryl Tiegs, Linda Evans, Brooke Shields... son apenas algunos de los famosos de Hollywood que han comprobado en carne propia la dieta de la pasta. Sin embargo, la dieta tiene su secreto. Y es ese secreto el que SEMANA revela.
El secreto es la preparación. La comida italiana tal como se ha popularizado por fuera de sus fronteras contiene mucho aceite, mantequilla, crema, y es hecha con exceso de harina. Con esos ingredientes cualquiera gana peso. Pero si la pasta se prepara dentro de la más estricta tradición italiana, las calorías se reducen drásticamente.
Los regimenes ricos en proteínas, grasas, y colesterol, bajos en fibra, conducen a toda clase de malestares desde fatiga, stress y náuseas, hasta enfermedades coronarias, diabetes y arteriosclerosis. A medida que ha crecido la conciencia sobre la necesidad de estar en forma y saludable, han aumentado las investigaciones cuyos resultados contradicen la idea de que para bajar de peso es necesario, ante todo, eliminar los carbohidratos de la dieta. Los científicos han comprobado que ninguna dieta puede tener éxito si no incluye carbohidratos. No es casual que los médicos adviertan a quienes siguen dietas ricas en proteínas que no pueden prolongarlas por más de dos semanas. La razón es que el organismo no puede metabolizarlas bien sin carbohidratos.
Si usted empieza en una dieta para perder peso, lo primero que tiene que aprender a controlar es el apetito. Y los mejores supresores del apetito son los carbohidratos. Una dieta rica en proteínas (pescado, carne, huevos) deja a la persona con hambre y con ganas de comer algo dulce o con harina. Esto se produce porque no se satisfacen los requerimientos que el organismo tiene de carbohidratos. La sensación de llenura que queda después de consumir pasta no es accidental. La pasta satisface las necesidades metabólicas. Otra de las razones por las cuales los carbohidratos son buenos supresores del hambre, es porque los carbohidratos complejos, al contrario del azúcar, entran en la corriente sanguínea más lentamente.
Esta lenta y estable absorción de carbohidratos, elimina los bajos niveles de azúcar que despiertan la necesidad de consumir dulce.
Aparte de las razones nutricionales para hacer la dieta de la pasta, hay otra igualmente llamativa: la variedad. Hay muchas salsas para combinar con las diversas clases de pasta que se consiguen. Y los que es mejor, un plato de pasta puede prepararse sin que supere las 300 calorías. La dieta de la pasta hace énfasis en platos bajos en calorías, colesterol y grasas, sobre la base de las viejas y verdaderas recetas de la cocina italiana original. Las pesadas salsas con las que nos hemos acostumbrado a comer las pastas, lo único que hacen es camuflar el sabor natural de la comida. Un toque de fresca pimienta en unos vegetales puede hacer mucho más que una espesa salsa rica en aceite. La mantequilla, la harina y la crema son lo que pudiera llamarse "texturizadores" . Agregan cierta consistencia a un plato, pero básicamente no le añaden ningún sabor. Un cuarto de copa de vino seco, hierbas y especias pueden hacer mucho más por el sabor y la textura de un plato que cualquier cantidad de mantequilla o crema. En la cocina italiana hay lo que se llama "acentuadores de sabor" que, como su significado lo indica, hacen resaltar el sabor de una comida sin el peligro de que usted aumente de peso.
LAS CLAVES
La pasta es un alimento bajo en grasas (1.5%) y una invaluable fuente de proteína (15%). Contiene un octavo de los aminoácidos esenciales (la salsa) generalmente aporta los otros aminoácidos), lo mismo que vitaminas, minerales y carbohidratos en abundancia. La dieta de la pasta es saludable. Mantiene alto el nivel de energía, sin que se produzcan oscilaciones bruscas del nivel de azúcar en la sangre.
Para garantizar la pérdida de peso, es importante seleccionar las combinaciones y porciones que se recomiendan y usar solamente los productos que se sugieren. También se advierte que es necesario beber diariamente entre 4 y 6 vasos de agua.
Por otra parte, es conveniente evitar el consumo de café. La cafeína puede desempeñar un papel nocivo durante la dieta no sólo porque vuelve irritabe a la persona, sino porque estimula los azúcares de la sangre. Primero se elevan y posteriormente caen bruscamente con consecuentes graves estragos para el organismo. Ahora bien, si no puede eliminar el café de la dieta, procure no consumirlo sino después de las comidas. Si puede eliminarlo, remplácelo por agua mineral que es buena para la digestión y por té de hierbas que no contenga cafeína. Si no resiste pasar de una comida a otra sin procurarle algo a su estómago, coma fruta o vegetales frescos, no en jugos concentrados. Con ese consumo se logra el beneficio adicional de agregar fibra a la dieta, lo cual contribuye a una buena digestión.
En cuanto al vino, la dieta de la pasta permite dos copas, ni una más, al día. Y preferiblemente secos. Claro que si lo puede eliminar, perderá más kilos.
La dieta de la pasta no es un régimen drástico. Con el énfasis en los carbohidratos, evita los peligros y las trampas de otras dietas, que pueden producir resultados en el corto plazo, pero fallan en el mantenimiento del peso perdido, además de que puede causar daños en el organismo. Las dietas altas en proteínas y bajas en carbohidratos, por ejemplo, le quitan agua al organismo debido a la rápida pérdida de peso. La pérdida de agua (no de grasa) puede producir daño en el riñón. En estos casos lo que se pierde es agua y no grasa. Las dietas drásticas (menos de 1.200 calorías diarias) dañan el organismo y no logran una permanente pérdida de peso.
Para ser efectiva y cumplir su promesa de una rápida pérdida de peso, la dieta de la pasta debe ser una experiencia alimenticia total. Y esta experiencia comienza en la cocina. En esta dieta los ingredientes siempre son frescos. Las porciones, dedicadas al paladar y a la salud, no son nunca grandes. Y generalmente no se encuentra en ellas la explosiva conexión papa-proteína, sino vegetales ligeros y sabrosos. Se puede comer un poco de pan y en lugar de gaseosa se puede tomar vino. El postre se puede remplazar por fruta fresca.
El valor nutricional de la pasta se aumenta con el balance que proveen los vegetales adecuadamente cocinados, hierbas frescas, cebollas, ajo y el aceite correcto. Además, puede agregarse una porción racional de pescado, ternera, pollo y cordero. No se recomienda la carne de res, ni la de cerdo.
La dieta de la pasta está diseñada para perder peso rápidamente o mantener el peso deseado, mientras se come deliciosamente sin sacrificar la salud. Las hierbas y especias que son parte de las sabrosas recetas no solamente resaltan los sabores, sino que contribuyen a desintoxicar el organismo, actuando como limpiadores mientras ayudan a la digestión.

LAS HIERBAS... BUENAS
El secreto de la cocina italiana, y de otras cocinas internacionales ha sido el uso y balance de las hierbas frescas.
Por eso es importante conocer las hierbas apropiadas. SEMANA describe algunas de las más importantes que se utilizan en la dieta de la pasta.
- Albahaca. Es la más popular y extensamente utilizada. Es preferible utilizarla fresca siempre. Agrega un especial sabor a las salsas con tomate, con vino y a las que tienen ajo y queso. La albahaca debe agregarse a las salsas en el último minuto para que dé más sabor.
- Perejil. Pique las hojas y cocínelas con la salsa, añadiendo más al momento de servir.
- Eneldo. Es bueno con salsas de vino y limón, crema y aderezos para ensalada, salsa de mostaza o rociado sobre pescado, huevos, atún, papas, pollo o ternera. El eneldo fresco hay que usarlo inmediatamente.
- Estragón. Fresco se utiliza con pescado, pollo o ternera y en ensaladas y con verdura. Use estragón fresco, píquelo muy fino. Para obtener mejor sabor, no lo cocine, agréguelo en el último minuto antes de servir.
- Hierbabuena. Picada fresca se usa para darle un toque a la salsa pesto y, claro está, para preparar la salsa de menta que se puede utilizar con cordero, ternera o pollo.
- Ajo. No sólo el ajo es saludable, sino que es la clave de muchas salsas clásicas. Use siempre dientes de ajo fresco. Pélelo y tritúrelo hasta convertirlo en una especie de pasta cuyos jugos se disuelven en cualquier salsa.
- Nuez moscada. El polvo de nuez moscada se utiliza en muchas recetas clásicas para destacar el sabor de la espinaca, la berenjena y el queso riccotta.
- Pimienta cayena. Es preferible usar este tipo de pimienta más que la negra para cocinar. Es más fácil de digerir, es superior para darle el acento picante a las comidas. En el proceso final de cocción se agrega una pizca, o un poco más, dependiendo del grado de picante que le guste.
- Aderezo italiano. Es el perfecto balance y mezcla de especias. Da el justo sabor del orégano, mejorana, romero, albahaca, salvia y tomillo. Es perfecto para usarlo en muchas salsas, combinado con hierbas frescas.
MAS PISTAS
El aceite que se utilice en las recetas italianas es de gran importancia. Es vital para el éxito del plato, lo mismo que el resto de los ingredientes, porque el aceite que se utiliza es tan importante para la dieta como para el sabor y la textura de la salsa.
El mejor aceite, claro está, es el de oliva. Es preferible a la mantequilla. Pero si se quiere una salsa con un ligero sabor a mantequilla, use una cucharada de aceite y una de mantequilla sin sal. En Italia, el aceite de oliva se agrega en el último minuto a las ensaladas, los platos de verduras, las salsas para la pasta y los risottos. Pero no olvide: el aceite se utiliza solamente para cubrir, no para hacer una salsa de aceite. Utilice no más de 1 ó 2 cucharadas para saltear. Es contra los preceptos de la ley de la cocina italiana ver aceite en el fondo del plato.
En el vinagre hay parte de la magia de la cocina italiana. Hay muchas clases de vinagres, pero ante todo, y para no dañar el sabor de las comidas que lo requieran, es importante utilizar vinagre de la mejor calidad. Generalmente se piensa que sólo las ensaladas necesitan vinagre. Pero esta creencia está lejos de ser verdad: pescado, pollo, hígado, ternera, conejo, codorniz pueden resaltar su sabor con la utilización de un poco del vinagre adecuado. Los platos con vegetales, como la berenjena a la parrilla, también ganan con el sabor del vinagre.
Para las ensaladas, el secreto está en mezclar dos partes de aceite por una de vinagre o jugo de limón.
Se pueden conseguir vinagres con estragón, tomillo, especias, de sidra, de frutas, de manzana, de albahaca, de romero... Todo depende de su gusto y del gusto de los platos que prepara, pues hay unos que van mejor con un tipo de vinagre que otros.
En la sal también hay otra pista para que la dieta sea un éxito. Por lo general, el hábito de echarle sal a la comida aun antes de probarla, deriva del poco excitante sabor de la comida que ingerimos. Sin embargo, dada la creciente evidencia de la relación entre el consumo excesivo de sal y la hipertensión, ha crecido la conciencia de la necesidad de disminuír su ingestión. La sal es mala para la salud. El sodio no. Pero todo el sodio que necesita el organismo virtualmente está en todos los alimentos que contienen sal. Hay suficiente cantidad de sal natural en la comida natural, de tal manera que resulta innecesario agregar más cuando se cocina. Ahora bien, si cree necesario agregar sal, hágalo en pequeñas cantidades.
Todo el mundo sabe que la sal contribuye a aumentar la presión sanguínea y que es nociva para el corazón y el hígado. Aún es mala para la piel, y es una de las enemigas de la dieta, porque retiene líquidos. De ahí que sea recomendable remplazar su uso por el de especias como la pimienta, que le agregan sabor a las comidas sin perjuicio de la salud.
Cocinar con vino añade un delicioso sabor a las salsas y si lo que se quiere es lograr una salsa para chuparse los dedos, lo mejor es no utilizar los vinos que se venden para cocina. Por lo general, son vinos que tienen preservativos y químicos. Añaden calorías innecesarias a la comida y hacen estragos en el sistema digestivo.
El vino es un alimento en si mismo, lleno de vitaminas, minerales e importantes nutrientes que ayudan a la digestión y a relajarse. El mejor vino para las salsas de comidas delicadas como el pescado, la ternera, la carne blanca del pollo, la codorniz, es el blanco seco. Las pastas con verduras y pescado van muy bien con vino blanco. El vino rojo, más completo por el proceso total de fermentación, da un sabor más robusto a las salsas. Es bueno para salsas que acompañan a la carne de res, cordero y pollo (carne negra) y en salsas con base en tomate.
Para la mayoría de las personas, los postres son el verdadero obstáculo para mantener una dieta. Es la tentación más difícil de resistir. Por esta razón, la dieta de la pasta incluye postres, cheesecake de ricota, frutas, galletas de almendras bajas en calorías, tartas y compotas de frutas.
El placer real de una dieta es ver cómo el cuerpo cambia y se va volviendo más delgado y más bello día tras día. Tan pronto como se introduce el ejercicio en las actividades diarias, no sólo se acelera el proceso de adelgazamiento, sino que aumenta la sensación de bienestar físico. Unos pocos ejercicios realizados en 15 minutos, más un compromiso de caminar cuando se pueda, llenan las moderadas necesidades de ejercicio que se requieren para lograr los mejores efectos de la dieta.
Conociendo los secretos de esta dieta, usted puede lograr, por fin, lo que venía intentando infructuosamente: perder peso en poco tiempo y lograr mantener para siempre el peso ideal. Así que... ¡manos a la obra!-

LA DIETA DE LA PASTA
DIA 1 -
ALMUERZO:
Ensalada de garbanzos
Pasta al pesto (albahaca y perejil picados, ajo y aceite de oliva)
Yogur de bajas calorías
Total: 480 calorías por porción

COMIDA:
Sopa de tomate, espinaca y hongos
Pescado asado con almendras
1 Taza de brócoli
2 galletas integrales
Total: 475 calorías por porción

DIA 2 -
ALMUERZO:
Sopa de tomate y calabacines
Ensalada de pasta con berenjena y pimienta
2 Galletas integrales
3 duraznos pequeños
Total: 250 calorías por porción
COMIDA:
Antipasto con dip de cohombro
Berenjena rellena de camarones
Habichuelas con hierbas Fresas
Total: 335 calorías por porción

DIA 3
ALMUERZO:
Ensalada verde con vinagreta
Macarrones con calabacines, hongos, tomates, aceitunas, camarones y salsa italiana
1 taza de jugo de manzana sin azúcar
Total: 485 calorías por porción
COMIDA:
Ensalada de calabacines y brócoli
Pollo asado con berenjena al horno
1 tajada de piña
Total: 545 calorías por porción

DIA 4 -
ALMUERZO:
Ensalada verde con vinagreta
Pasta primavera (cualquier clase de pasta con calabacines, hongos, tomates, perejil, albahaca, ajo, brócoli, pimienta, queso parmesano, aceite de oliva)
12 taza de pedazos de fruta fresca sin azúcar
Total: 420 calorías por porción

COMIDA:
Sopa de tomate y calabacines
Ensalada de garbanzos
Lasagna con ricotta y carne magra de res o ternera.
Total: 420 calorías por porción

DIA 5 -
ALMUERZO:
Ensalada de tomate y mozarella
Pescado con camarones y hierbas frescas a la sartén
Fresas
Total: 445 calorías por porción

COMIDA:
Tortilla de berenjena, calabacines y pimenton
Pollo al vino con hongos
Yogur de bajas calorías
Total: 470 calorías


DIA 6 -
ALMUERZO:
Gazpacho
Pasta con berenjena,albahaca, ajo perejil y queso parmesano
Pera asada
Total: 480 calorías por porción

COMIDA:
Sopa minestrone
2 pedazos de pizza
Ensalada mixta con aceite de oliva y limón
Total: 550 calorías por porción


DIA 7 -
ALMUERZO
Calabacines, tomates, pimentón, hongos y cebolla blanca a la sartén con hierbas
Rollos de berenjena rellenos de macarroncitos o
Ensalada de pasta con camarones
1 taza de uvas verdes
Total: 380 calorías por porción

COMIDA:
Sopa de espinacas, tomate y hongos
Lasagna con pollo y tomate
Ensalada verde con aceite y limón
Total: 500 calorías por porción

DIA 8 -
ALMUERZO:
Gazpacho
2 galletas integrales
fettucine verde con queso ricotta descremado y albahaca
1 taza de fresas
Total: 485 calorías por porción

COMIDA:
Tortilla de calabacines, pimentón y perejil
Pollo con brócoli, hongos, habichuelas y puntas de espárragos Ensalada mixta
manzana mediana
Total: 700 calorías por porción


DIA 9 -
ALMUERZO:
Huevos rellenos con puré hecho de espárragos, yemas, jugo de limón, ajo y estragón
Pescado al vapor con tomate y cebolla
Ensalada verde
Total: 450 calorías por porción

COMIDA:
4 galletas integrales
Dip de berenjena
Pasta con salsa de almejas
piña
Total: 500 calorías por porción


DIA 10
ALMUERZO:
Ensalada verde con aderezo de limón y aceite de oliva Macarrones con calabacines, pimentón, hongos, cilantro, ajo, cebolla, tomate, aceitunas negras, perejil y queso rallado.
12 taza de frambuesas o moras
Total: 430 calorías por porción

COMIDA:
Berenjena a la parmesana
Cocido de verduras (brócoli, zanahoria, berenjena, hongos, cebolla, pimentón, papas, tomate o calabacines) con queso rallado
Cordero en salsa de tomate (fresco) y hongos
Gelatina de limón de bajas calorías
Total: 560 calorías por porción


DIA 11 -
ALMUERZO:
Espinaca y brócoli salteados y con queso ricotta descremado Ensalada de pasta y pescado con salsa de aceite, limón y especias
Pera fresca
Total: 400 calorías por porción

COMIDA:
Corazones de alcachofa con salsa de vino, aceite de oliva, orégano y ajo
Ensalada verde con aderezo de aceite y limón
Ternera con salsa de vino, limón, perejil y pimienta, aceite de oliva y cebolla
Fresas
Total: 740 calorías por porción


DIA 12 -
ALMUERZO:
Ensalada verde con aderezo de cohombro
Cocido de pescado con tomate, cebolla, ajo, albahaca, perejil y tomillo
Manzana fresca
Total: 480 calorías por porción

COMIDA:
Ensalada de alcachofa y hongos
Pasta con salsa de pollo
Toronja y banano
Total: 500 calorías por porción


DIA 13
ALMUERZO:
Ensalada de vegetales
Sopa de pescado
Spaghetti con salsa de berenjena
Pera o durazno frescos
Total: 635 calorías por porción

COMIDA:
Espinaca y brócoli salteados y con queso ricotta descrernado Ensalada de hongos
Cordero al vino
Fresas
Total: 700 calorías por porción


DIA 14 -
ALMUERZO:
Ensalada verde
Berenjena rellena con hongos
Langostinos al ajillo
Compota de frutas
Total: 480 calorías por porción

COMIDA:
Ensalada de alcachofas y hongos
Chuletas de ternera al vino con corazones de alcachofa y hongos taza de arroz integral
1 tajada de cheesecake de ricotta
Total: 600 calorías por porción

PARA EMPEZAR EN LA MAñANA
La dieta de la pasta consiste básicamente en un programa de alimentación en el cual se incorpora la pasta en una de las comidas del día. Es importante no saltarse ninguna comida. Aquí se incluyen cuatro desayunos básicos que se pueden mezclar con los menús de almuerzo y comida de las dos semanas del plan.

Desayuno No.1
1 manzana mediana
2 onzas de ricotta semidescremado
o dos huevos tibios o
una taza de avena
1 tajada de pan integral

Desayuno No.2
12 taza de frambuesas o moras
1 taza de fresas
1 tostada
4 onzas de queso descremado

Desayuno No.3
Naranja mediana
2 onzas de cereal de avena con pasas y semillas de ajonjolí, canela
12 taza de leche descremada

Desayuno No.4
12 papaya al durazno
4 Onzas de yogurt sin azúcar con pasas y semillás de ajonjoli
1 tajada de pan integral

En estos desayunos se puede cambiar fruta por fruta, cereales por cereales.
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